Dios sólo quiere nuestro bien y nuestra felicidad, y nos proporciona los caminos de la felicidad.
Los males que nos llega son el resultado de acciones equivocadas que vivimos, y de falta de experiencia.
Reflexión; convierte los ambientes en que vives en sementeras de amor y perdón, para cosechar mañana los frutos de la Paz y la Felicidad.
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