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El Tarot


El tarot fascina a la gente desde hace siglos, pero a veces resulta difícil relacionar su simbolismo con nuestra actual forma de vida. La baraja de Tarot más antigua que se conoce tiene su origen en la Italia del siglo XIV, donde un noble italiano hizo pintar a mano una baraja como regalo para la boda de sus hijas. El Tarot era, y todavía es, un juego de cartas. Conocido en Europa como el taroc-chino, consiste concretamente en un juego de números donde cada naipe tiene un valor, y el jugador con la mano más alta gana.
Con esta sencilla aplicación nos proponemos desmitificar el tarot para que puedas utilizarlo como instrumento para el desarrollo personal.Las cartas del tarot representan los principales aspectos de la vida y muestran lo que podemos aprender de nosotros mismos. Cada naipe recibe el nombre de Arcano, que significa «misterio», pero es mejor considerarlos como «explicaciones»: un misterio es algo indescifrable, mientras que una explicación nos permite vivir la vida con un mayor grado de conciencia y, por lo tanto, con mayor capacidad de ser felices.
Lo más importante no es lo qué «hay» en las cartas del Tarot, sino lo que somos capaces de ver en ellas. Según nuestros conocimientos, veremos en los naipes la representación de leyendas, cuentos mitológicos y alusiones a «enigmas» y sus respectivas explicaciones.

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El Tarot Celta


Es una baraja de 78 naipes basados en la herencia pagana de Bretaña e Irlanda, sus ritos sagrados y las imágenes simbólicas de su tradición.
RJ Stewart sugiere que el tarot tuvo sus orígenes en las tradiciones de los contadores de historias y en las imágenes conservadas por los animadores viajeros, originalmente los bardos o filid de la cultura celta. Señala que las imágenes del tarot tienen conexiones claras con imágenes descritas en el Vita Merlini, un texto que antecede en tres siglos a la baraja del tarot más antigua que se conoce. Describe claramente La Emperatriz, El Colgado, La Rueda de la Fortuna, El Loco, y demás, que se derivan de la tradición bárdica celta de conservar las imágenes de los dioses, diosas y cosmología. La Muerte aparece como la diosa celta de la muerte, y el Diablo como el Dios en su aspecto del Inframundo. Esta derivación del Tarot a partir de la tradición barda se vé también claramente en los cuatro palos, que representan las cuatro armas mágicas de las cuatro direcciones del Tuatha de Danaa: la espada de Nuadha (asociada con el este), la lanza de Lugh (asociada al Sur), que se convirtió en las varas; el caldero de Dagda (asociado con el oeste), que se convirtió en las copas y la piedra de Fal, que se convirtió en discos y posteriormente en pentáculos.
Se trata de restaurar, en este Tarot, las imágenes del paganismo celta de un modo expresivo y útil para los paganos modernos. Las imágenes de la carta están destinadas a operar en una serie de niveles, y no sólo a ser empleadas para la adivinación, sino para facilitar el desarrollo personal y espiritual y para ayudar a la meditación.
El Círculo Sagrado no es sólo la Rueda del Año sino los círculos sagrados del paisaje y los ciclos de la vida -espiritual, material y emocional.
Las cartas ilustran paisajes y sitios sagrados de Bretaña e Irlanda, centros de energía y adoración durante miles de años, que recalcan nuestra conexión con la tierra y sus cielos, y el legado visible y espiritual de nuestros ancestros.
En la tradición mágica nativa, cada planta y animal tiene un lugar (o lugares) sobre la rueda, una conexión mágica dentro de la malla de la existencia y una lección espiritual. Esto se señala fuertemente en las imágenes de la baraja, como lo hacen los arquetipos de dioses y diosas.
Consultas presenciales y a distancia:

Tarot: El registro de la verdad

por Francisco Ascanio
Sumario:
Se ha dicho que en el mundo hay tres registros que explican los misterios supremos o VERDAD. Ellos son: la Biblia, la Gran Pirámide y el Tarot. Eliphas Levi, el mago más prominente del siglo XIX, escribió: "El Tarot compendia todas las ciencias, al mismo tiempo que sus infinitas combinaciones pueden resolver todos los problemas........es indudablemente una de las cosas más bellas que la antigüedad nos ha legado"
Artículo: Ellos son: la Biblia, la Gran Pirámide y el Tarot. Eliphas Levi, el mago más prominente del siglo XIX, escribió: "El Tarot compendia todas las ciencias, al mismo tiempo que sus infinitas combinaciones pueden resolver todos los problemas........es indudablemente una de las cosas más bellas que la antigüedad nos ha legado".
La versión pública es que el Tarot es un juego de cartas que se utiliza para leer el porvenir, para adivinar la suerte. Quienes han incursionado con propiedad en los estudios esotéricos, reconocen en el Tarot a un libro iniciático escrito en imágenes, pues desde los albores de la humanidad en los templos de iniciación la explicación de los misterios se ha dado mediante el simbolismo pictórico, porque este es el lenguaje que mejor comprende la subconsciencia.
En los Colegios Iniciáticos de antaño, el Tarot era usado como un objeto de meditación, actuando sus imágenes como "llaves" que dejaban traslucir la ciencia que el aspirante a la Suprema Luz debía perfeccionar por sí mismo. Entonces la instrucción esotérica se daba inspirada por el principio de que cada uno debía encontrar tanto su propio camino como su propio destino. Es por lo anterior que el Tarot original era la herramienta de enseñanza para saber llegar a la meta de un modo equilibrado y armónico.El Dr. Paul Foster Case, el adepto fundador de la Orden Builders of the Adytum, dijo que el Tarot es un libro ilustrado de la Sabiduría Eterna. A esta Sabiduría se le llama también Filosofía Perenne, la escrita por Dios sobre la faz de la Naturaleza, y que está en la raíz de todas las religiones del mundo. También se define al Tarot como un libro de enseñanzas de la Realidad escrito en imágenes. Esto último le da al Tarot un poder de revelación muy superior al que tienen los libros escritos con palabras, por ser el de las imágenes el lenguaje que mejor entiende el subconsciente. Un proverbio chino dice: "Una imagen vale más que diez mil palabras".
Las meditaciones con el Tarot constituyen una escuela de entrenamiento espiritual y sus dibujos son arquetipos activos de iniciación. Cuando uno medita sobre los arcanos, las capas profundas e íntimas del alma fructifican.
El Tarot revela arcanos. Un arcano es lo que hay que saber para ser fecundo en un determinado sector de la vida espiritual. Un arcano se comporta como un fermento o enzima cuya presencia estimula la vida espiritual y anímica de quien medita sobre él.
El uso correcto del Tarot prepara la mente personal para que comprenda las acciones y las creaciones de la energía radiante universal, que es la fuente y el motor detrás de todos los fenómenos del universo, y que es también el Yo más interno del hombre, pues sus arcanos están compuestos por símbolos pictóricos y geométricos, que es el lenguajes común a toda la raza humana. Esos símbolos actúan como medios que traen al nivel consciente el conocimiento de ese Yo que es interno y Superconsciente. La intuición es el aspecto de consciencia que se desarrolla y perfecciona mediante las meditaciones con el Tarot.Personalmente defino al Tarot como un libro de enseñanzas de lo oculto escrito en el lenguaje de los símbolos. Esta definición hace necesaria la explicación de lo que significa "enseñanzas de lo oculto".
El principio básico del ocultismo es que la Realidad tiene dos caras: una visible y otra invisible. La primera cara es la que capta los sentidos físicos del hombre, mientras que la otra permanece oculta a ellos. En la cara visible se muestran los efectos o resultados en tanto que en la invisible están las causas. Los estudios de ocultismo, cuando están bien orientados, se proponen preparar al estudiante para que expanda su consciencia hacia el plano de las causas y, como consecuencia de ello, comprenda lo que se manifiesta en el lado visible de las cosas. Cuando se le entiende correctamente, el esoterismo u ocultismo es la vía de la experiencia de la realidad del espíritu, y los símbolos del Tarot son el medio, aún no superado, por el cual la personalidad humana puede moldearse a sí misma para vivir esa experiencia.
El Tarot es también un Oráculo y por ello su empleo debe trascender a la simple cartomancia. Sus combinaciones descubren mensajes secretos, pues el Tarot sigue aquel principio antiguo de que dentro de los propios problemas están las soluciones, pero esas soluciones permanecen a veces en el lado oculto, que es el que tiene que ayudarnos a descubrir ese libro de imágenes, ya que él tiene la cualidad y posibilidad de hacemos ver en la oscuridad de nuestra mente. Muchos oráculos han desaparecido con el paso de los siglos y uno de los pocos sobrevivientes es el Tarot, el cual cada vez adquiere más fuerza y mayor presencia. ¿La causa? Porque la adivinación por el Tarot no es adivinar la suerte. La práctica de adivinar la suerte está basada en la noción falsa de que la vida humana está regida por el azar, o por poderes oscuros que operan por fuera de la personalidad. La verdadera adivinación se apoya en la verdad oculta de que las causas de todos los sucesos de la vida humana son realmente internas, provenientes de la Energía Consciente o Espíritu.
Origen del Tarot
Existen diversas teorías sobre el origen del Tarot. Una de las más difundidas es que era un antiguo libro de sabiduría Egipcia, al que llamaban "El Libro de Tot". Esta tesis fue propiciada por Antoine Court de Gebelin, un masón miembro de la logia de los Philalethes, quien en su obra "Le Monde Primitif', de 1781, comenta que en las paredes de las pirámides de Egipto se encontraban grabados símbolos con números y letras, los cuales formaban el lenguaje secreto que comunicaba las pruebas iniciáticas de los sacerdotes de Osiris. Los aspirantes a la iniciación obtenían la corona de los magos (el poder divino sobre las cosas y los seres) sólo si lograban descifrar el sentido de las imágenes.
Otra teoría fija su origen en los tiempos antediluvianos y sugiere que cuando se supo que la Atlántida iba a hundirse, los maestros de la visión oculta celebraron un cónclave con el fin de hallar el modo de salvar la sabiduría sagrada. Entonces decidieron que, cualesquiera que fuesen los cambios que acarreasen los tiempos venideros, los hombres siempre serían jugadores. En consecuencia diseñaron un juego de cartas que contenía, en forma de símbolos, una sinopsis de la sabiduría universal. Estos naipes, pintados en cuero, sobrevivieron al cataclismo y fueron difundidos por todo el mundo por los zíngaros o gitanos.
Hay quienes le atribuyen al Tarot un origen hinduista. Sostienen que los cabalistas medievales tuvieron mucho que ver en la confección del Tarot tal y como hoy lo conocemos, pero que etimología y simbolismo sugieren que al hacerlo se basaron en algún juego procedente de oriente, posiblemente de un complejo juego de cartas hindú, el "Desavatara".
El Dr. Paul Foster Case, una autoridad en la materia y fundador de la Orden Builders of the Adytum, se acoge a la tesis de que los inventores del Tarot fueron un grupo de adeptos que se reunían de forma periódica en la ciudad de Fez, Marruecos, por el año 1200 D.C. Después de la destrucción de Alejandría, Fez se convirtió en la capital literaria y científica del mundo. Allí llegaban sabios de todas las naciones y se hablaban todos los idiomas. Sus conferencias discurrían con dificultad por las diferencias en el lenguaje y la terminología filosófica utilizada. Así que se les ocurrió la idea de incorporar lo más importante de sus doctrinas en un libro de dibujos, cuyas combinaciones dependieran de las armonías ocultas de los números. Ese nuevo libro fue el Tarot. El Dr. Case explica que como esquema para su invento, los sabios escogieron el sistema relativamente sencillo de números y letras proporcionado por la Qabalah o Sabiduría Secreta de Israel, dado que esta doctrina esotérica, aparentemente judía, era en realidad un desarrollo de ideas fundamentalmente idénticas a las de la sabiduría enseñada en las escuelas secretas de la China, el Tíbet y la India.
Eliphas Levi, 1810-1875, ocultista francés que fue considerado el mago más famoso de su época, dijo que el Tarot es un compendio de todas las ciencias. En su obra "Dogma y Ritual de Alta Magia", señala que el Tarot es un libro que los hebreos atribuían a Enóc, los egipcios a Hermes Trimegisto y los griegos a Cadmo, su legendario fundador de ciudades. Relaciona los veintidós Arcanos Mayores con las letras del alfabeto hebreo.
Quienes le atribuyen al Tarot un origen egipcio, afirman que los gitanos comenzaron a difundirlo por Europa debido a que los Hierofantes le habían entregado ese libro sagrado por causa de la persecución de que ellos, los sacerdotes, eran objeto. Los Hierofantes consideraron que los gitanos eran el medio más adecuado para preservar la sabiduría secreta, por nadie podría pensar que ese pueblo nómada, inculto, alegre y despreocupado, pudiese ser el custodio de una sabiduría tan importante. Así fue como los zíngaros sacaron el Tarot de Egipto y llegó a Europa como un juego de cartas destinado a la adivinación, dando origen a la cartomancia, que es el arte de conocer pasado, presente y futuro a través de la lectura de las cartas.
Significado del Tarot
La versión más confiable es que el nombre Tarot resulta de la trans-posición de las letras que forman la palabra ROTA, que en latín significa "rueda", con la adición de una T final para indicar que el final de un ciclo es siempre el inicio de otro. Esas cuatro letras se pueden rotar proporcionando en cada caso una interpretación diferente, por lo que tenemos:TARO: es el Destino.TORA: es el hebreo para Ley.ATOR: es Athor, la divinidad iniciática egipcia.Resulta el siguiente axioma: "La Rueda del Devenir es la Ley de Athor".
Las mismas cuatro letras se pueden rotar de otra forma y dar lugar a otro axioma:
AROT: es Trabajar (del griego "arotos").
OTAR: es Escuchar (del griego "otarión").
El axioma que resulta: "Vigila atentamente la Rueda del Destino y trabaja".
Otros significados que resultan de combinar las cuatro letras son:
ORAT: es el Verbo (del latín "oratio").
RATO: es la Realización (del latín "ratus").
El axioma que resulta: "El Verbo se realiza por la Ley de Athor".Otra versión es que Tarot proviene de "taroté", que antiguamente se decía de "una superficie dorada con hojas, cuando estaba troquelada o grabada con un estilete o un punzón para imprimir un dibujo en el oro". Los fondos de los primeros Tarots iluminados eran obtenidos de esta manera, con personajes pintados sobre hojas de oro "tarotadas", como el de Visconti, siglo XV, Milán.
Construcción del Tarot
El Tarot es un libro escondido en forma de baraja de cartas. Estas se dividen en dos categorías: un grupo de veintidós cartas denominadas Arcanos Mayores, y otro de cincuenta y seis llamadas Arcanos Menores. Arcano significa "secreto, misterio".
La parte más importante del Tarot consiste en los veintidós Arcanos Mayores, que son imágenes numeradas consecutivamente del Cero al Veintiuno. Cada Arcano Mayor tiene un título especial que aporta una pista importante a su significado. Además, cada uno se corresponde con una letra del alfabeto hebreo. Los valores de las letras hebreas se usan para determinar las numeraciones de las palabras, mientras que los números impresos en los Arcanos determinan el orden de los dibujos en la serie.
Los Arcanos Mayores en su conjunto representan la REALIDAD, tal y como la mente del hombre puede percibirla y entenderla. La meditación con ellos moldea el subconsciente de quien los observa, hasta el punto de llevarle a realizar la experiencia de los múltiples aspectos de la manifestación del Espíritu. Por esto el Tarot es una de las herramientas más importantes de la Alquimia Occidental.
Los Arcanos Menores tienen por base el principio de la Qabalah, según el cual el Espíritu Divino trae la vida a manifestación por su operación simultánea en Cuatro Mundos. Al primero se le denomina Mundo Arquetípico, que es el plano de las ideas puras, de la intención creativa; se le asigna el elemento Fuego a este primer mundo y como símbolo el palo de Bastos. El segundo es el Mundo Creativo, donde las ideas del Mundo Arquetípico se especializan en modelos mentales; se le asigna el elemento Agua y el palo de Copas. Mundo Formativo es el tercero, donde las ideas especializadas en modelos entran en acción, es el plano de los procesos y de las fuerzas que están detrás del velo de las apariencias; se le asigna el elemento Aire y el palo de Espadas. El cuarto y último es el Mundo Material, el plano de las cosas concretas que afectan a los sentidos físicos del hombre; se le asigna el elemento Tierra y el palo de Oros. En cada Mundo, la Qabalah concibe la operación de diez aspectos de la Energía Consciente o Espíritu, repre-sentados por los Sefirot o Esferas del Árbol de la Vida. En cada palo hay diez Arcanos Menores, numerados consecutivamente del As al Diez. El significado de una carta numerada puede determinarse combinando el significado de su número con las características del Mundo representado por su palo. Además de estas cartas numeradas, cada palo de los Arcanos Menores contiene cuatro cartas de figuras de corte. Ellas son:
Rey, símbolo del Espíritu, el YO esencial del hombre.Reina, símbolo del Alma, el "modelo" interno de una personalidad humana particular.
Caballero, símbolo de ese foco particular de energías y del sentido personal de egoicidad, que constituye el Ego asentado en el corazón de una personalidad humana particular.
Paje, símbolo del cuerpo, el vehículo de un ser humano particular.
Francisco Ascanio. Instructor de Qabalah y Ciencias Herméticas.

Tarot - Arcano 1 El mago

La imagen del Mago se destaca en el cantro de la carta, contra un fondo amarillo luminoso que significa Dios o Papa. (Nuestro Dios es nuestro Papa espiritual) enmarcado de vegetacion ,de naturaleza que significa vida. ,pero sin apoyarse en su cabeza , el lemicocosmico un ocho alargado en posision horizontal simbolo del infinito de eternidad.
Viste una Tunica blanca simbolo de pureza y un amplio manto rojo el rojo es la fuerza de deseo voy ha hablar de la fuerza y del deseo en todos lados es simbolo de poder ( Esto no significa que el deseo y la fuerza sean corruptos, no quiere decir que se una fuerza corrupta ni un deseo corrupto Jesus o Buda tuvieron poder y no fueron corruptos. No asociemos el deseo al deseo terrenal , el deseo tiene que ver con Dios .Se encuentra una mesa frente a el esta es la mesa que se despliegan los simbolos de su poderio y los cuatro elementos tiene un basto o una vara que representa el elemento fuego ,una espada elemento aire y un disco de oro o pentaculo que representa la tierra y una copa que representa el elemento agua o sea estos son simbolos esotericos del Dios de los cuatro elementos Yhvh Fuego ,Tierra,Agua y aire que son los elementos que el mago viene a manejar .La serpiente que tiene en la cintura habla de sabiduria , Ahora observamos que tiene una mano hacia arriba con la varita magica toma energia cosmica , alimenta su cuerpo , su espiritu y emite con mucha suavidad el remanente que le sobra hacia la naturaleza .El Mago el Nº 1 cree que Dios esta a su lado .Viive constantemente con necesidad de naturaleza . Es sabio porque lleva la serpiente de la sabiduria tiene mucha fuerza y mucho deseo de llevar su mision adelante y va a manejar los cuatro elementos cuando el los necesite .

NUMEROLOGIA:

QUE SUCEDE CON UNA PERSONA CUYO NUMERO ES UN 1 Y NO SABE QUE LO ES .
dICE QUE QUIERE A dIOS PORQUE SU ESPIRITU ES MUY ALTO , PERO NUNCA SE JUEGA POR LA ESPIRITUALIDAD , SIEMPRE HACE COSAS POR OTROS Y NO POR EL.ESTA PERSONA TIENE UNA FUERZA DE TRABAJO IMPRESIONANTE ,ES LA CARACTERISTICA QUE DIOS LE DIO PARA TRABAJAR PARA LA CREACION , PERO LA ESTA UTILIZANDO PARA EL ,YA QUE NO SABE QUE DEBE TRABAJAR PARA LA CREACION . ES UNA PERSONA SUMAMENTE INTELIGENTE , PERO COMO NO SABE QUE ES INTELIGENTE ACA TENEMOS PERSONAS CON MUCHA FUERZA , QUE DICE SER ESPIRITUAL ,Y AL SER MUY INTELIGENTE SON SOBERBIOS , PORQUE NO SABEN QUE TODO ESO LES FUE DADO PARA QUE EL DIERA LECCIONES DE VIDA A LA GENTE.
VIVEN CON MUCHA ENERGIA, SON PERSONAS QUE NO SON AGRESIVAS , SON PERSONAS QUE LES ENCANTA LA NATURALEZALES GUSTA LA VIDA EN NATURALEZA Y ESTO HABLA DE LOS CUATRO ELEMENTOS QUE FORMAN EN EL UNA CRUZ DE EQUILIBRIO . sON SERES BASTANTE EQUILIBRADOS DESDE CHICOS HASTA ADULTOS . AUNQUE JAMAS SEPAN QUE VINIERON A ESTA VIDA CON LA MISION DE SER MAGOS.

Psicosocial:


Al derecho: Voluntad. Poder. Lider. Exito. Pensamientos magicos. Equilibrio. Mago blanco. Se cree eterno. Les gusta todo lo mistico. Habilidad. Elocuencia. Versatilidad. Comienzo de cosas positivas , puede representar una empresa bien encaminada. Inteligencia .
AL REVES: Falta de voluntad. Indesicion. Poca percepcion. Timidez. Trepador. Charlatan. Falta de Escrupulos. . Como empresa todo estancado. Mago negro.
CORRESPONDENCIA ASTROLOGICA: SOL Y MERCURIO
LA ILUSIÓN Y LA REALIDAD

En el Tarot, la Carta N°. 1 , pertenece al Mago, guardián de la Primera Puerta de la Conciencia, Hermes Mercurio en la Mitología Griega

EN LA ASTROLOGÍA
La energía de este arcano esta en el Planeta Mercurio (la comunicación, como pensamos, nuestras habilidades mentales) y en las enseñanzas de la sabiduría palpable.



EN LO ESPIRITUAL
El Mago es el Señor del Sueño, que utiliza la energía de la inteligencia creativa para hacer que desaparecer súbitamente todas aquellas situaciones y condiciones de la vida terrestre que tiene su origen en las concepciones equivocadas del individuo y para hacer que sean reemplazadas por las expresiones del espíritu, también significa concentración, atención, una limitación del campo de la actividad, esto para aquellos que aspiran a la verdad, la figura del Mago obtiene su poder de lo que esta arriba . La varita que el Mago mantiene en alto es símbolo de su habilidad para dirigir las fuerzas naturales con las que trabaja. “Como es arriba es abajo”.
Por consiguiente la intención de este es ayudarnos a desarrollar una clase de concentración enfocada en la Verdad, a ver mas allá de la ilusión y lograr descubrir aquello que es real, separar lo verdadero de todo lo falso que hay en nuestras vidas.
Este Arcano nos indica que modelamos nuestro destino bajo nuestra responsabilidad con conciencia y decisión y que somos capaces de superar los problemas que nos afectan (Libre albedrío).
Por que el Mago, es la inteligencia, la astucia, la comunicación y el dominio de los cuatro elementos, Agua, Aire, Tierra y Fuego
El punto de partida y la primera causa


EN LO ESOTÉRICO
Significado EL MAGO
Situaciones que requieren decisión y habilidad. Destreza, finura, diplomacia, originalidad, creatividad, capacidad para convencer, espíritu alerta. Hombre inquieto en sus actividades. Tendencia a la búsqueda de sensaciones. Fuerte vitalidad y poder sobre las enfermedades mentales. Habilidad. Personalidad definida. Alguien dispuesto a todo.

Significado de la carta invertida



  • Hombre indeciso, inseguro. Falta de voluntad, falta de originalidad. A veces charlatán y politiquero, mentiroso, explotador de inocentes. Enfermo. Situaciones que se descontrolan.
    Palabras y frases clave
  • Principio creador.
  • Autoconciencia.
  • Movimiento continuo.
  • Habilidad con la palabra.
  • Voluntad.
  • Dominio de los elementos.

Tarot - Arcano 5 El Hierofante

Denominado también El Hierofante o El Sumo Sacerdote, al triunfo 5 se lo relaciona por el nombre y por la imagen, con el triunfo numero 2, el arquetipo de la verdad interior
Waite, rechazaba el nombre o la palabra Papa, porque el titulo sugerirá un ejemplo muy especifico de la idea general de este Arcano.
El nombre de Hierofante, se aplicaba al sumo sacerdote de los misterios griegos de Eleusis.
Si en la primera línea vemos la descripción de la evolución de la personalidad, entonces el Papa, al venir después del mundo natural y de la sociedad, indica la tradición intelectual de la sociedad a que pertenece la persona, y la educación que ha recibido dentro de esa tradición. Si seguimos esta interpretación, podemos ver al Papa, como compañero del Emperador. La palabra Papa,quiere decir padre, y como el Emperador Romano, se lo considera un padre prudente que orienta a sus hijos. Juntos comparten la responsabilidad por el genero humano, uno provee a las necesidades físicas, el otro es el guía del crecimiento espiritual. En uno de los primeros escritos que instaron a la separación de la Iglesia del Estado, Dante, Sostuvo que las dos funciones no deben combinarse por temor a la corrupción. Sin embargo, no cuestiono jamás la idea de que la Iglesia es la responsable de nuestras almas. En la actualidad,muchas personas no entienden lo que constituye la idea básica de un sarcerdocio. Nuestro era democrática rechaza las ideas de un intermediario ente el individuo y Dios. obcervece sin embargo, que el Hierofante,también puede simbolizar la dictadura del proletariado o cualquier otra elite, que encamine a las masas a donde no son capaces de ir solas.
Originariamente, la función especial de los sacerdotes era clara, hablaban a los dioses por mediación de los oráculos, una practica con frecuencia intimidante y la mayoría de las personas estaban encantadas de dejar que alguien lo hiciera por ellas. Cuando el cristianismo rechazo una conexión con Dios tan gráfica e inmediata, la idea del sacerdote, se hizo como la del Emperador mas abstracta. Básicamente,depende de la idea de que a la mayoría de las personas, en realidad Dios no les importa mucho . La gente común es feliz cuando va en pos de logros materiales, el dinero, la familia, la política. Hay quienes sin embargo, por su temperamento sienten en forma mas directa el espíritu que atraviesa toda nuestra vida. Llamados al sacerdocio por su por su propia disposición interior, estos hombres pueden "hablar con Dios" en nombre de nosotros, y lo que es mas importante, pueden hablar con nosotros, interpretándonos la ley de Dios. Cuando resucitemos, nosotros mismo gozaremos de de la visión de Dios, pero en la vida necesitamos que los sacerdotes nos guían.
Asi reza la historia, pero aun cuado estemos de acuerdo con el principio que la rige, en la practica tiende a no funcionar. Hay quienes se hacen sacerdotes por toda clase de razones, ambición,presiones familiares etc, en tanto que los que se sienten auténticamente llamados a comunicarse con Dios tienen, probablemente, muy poco talento para la comunicación con la gente. Además, como las intituciones sociales del Emperador, las instituciones religiosas de Hierofante, puden corromper fácilmente, en virtud de la autoridad que se les confiere. De modo que los sacerdote ven su propio poder como un fin en si mismo y asignan mas valor a la obediencia que a la iluminación. Como es evidente, la posición de defender un doctrina ha de atraer a las gentes doctrinarias. Es posible, sin embargo, que rechacemos la idea de un sacerdote guía por una razón mas sutil. A partir de la Reforma, ha cobrado cada vez mas fuerza en Occidente la idea de que el individuo es quien tiene, en ultima instancia, la responsabilidad de si mismo. toda la concepción de una doctrina exterior, de un código de reglas y creencias aceptado sobre le base de la fe, depende del supuesto de que la mayoría de las personas prefieren tener a alguien que les diga lo que han de hacer y que pensar. Para descubrir realmente que Dios esta dentro de nosotros debemos padecer algunos enfrentamientos bastante incomodo con nuestra propia psique. De modo similar, para decidir por nosotros mismos cual es la actitud correcta que debemos adoptar en cada situación podríamos encontrarnos en la agonía de una elección constante.Pese a todo, en la actualidad hay muchas personas que simplemente no pueden aceptar que la sociedad, ni tampoco una Iglesia, carguen con la responsabilidad final de su vida. Un aspecto importante en el simbolismo de la carta merece especial atención.
La posición de las tres personas, esto es, una figura grande que domina sobre las otras dos pequeñas situadas a ambos lados, introduce un motivo que se repite como los dos pilares de La Sacerdotiza, a través de los Arcanos Mayores, y se resuelve en El Juicio y en El Mundo. También los dos naipes que siguen inmediatamente al triunfo numero 5 lo retoman, con el angel que aparece sobre los Enamorados, y el auriga del Carro, que controla las dos esfinges, blanca y negra. Podemos ver en este terceto ya sea un emblema de la idea de una triada como la trinidad cristiana, o bien la imagen trina de la mente(ello-yo-súper yo,) o el inconsciente-consciente-superconsciente de las tres líneas de los Arcanos Mayores. Para entender el significado de la imagen debemos volver a la Sacerdotiza, que esta sentada entre dos pilares que simbolizan las dualidades de la vida. El Papa, indica en su Iglesia a dos acólitos. Vemos por consiguiente, que tanto este, como los Enamorados y El Carro, representan intentos de mediar entre los polos opuestos de la vida, y de encontrar alguna manera, no ya de resolverlos, sino simplemente de mantenerlos en equilibrio, que es precisamente lo que hace un doctrina religiosa, con sus códigos morales y sus explicaciones para las cuestiones mas básicas de la vida.
Si nos entregamos a una Iglesia, todas las contradicciones de la vida hallan respuesta, pero no solucion.
En las lecturas, la carta significa Iglesias, doctrinas y, en general educacion. En el nivel psicologico, puede indicar ortodoxia, conformidadcon las ideas y los codigos de compartimiento de la sociedad y,mas sutilmente, una cesión de la responsabilidad.
El Emperador simbloliza las reglas mismas y los funciomarios que la imponen, El Papa, apunta a nuestro propio sentimiento interior de obediencia. Invertida, la carta singnifica falta de ortodoxia, especialmente mental ( falta de formacion de ideas originalas).
No obstante, constuye su tradicion intelectual a lo largo de cientos de años, quienes aceptan esa trdicin reciben de ella un patron que les permite juzgar la informacion y las ideas nuevas. Las que la rechzan deben encontrar su propio camino, y facilmente pueden perderce en ideas superficiales. Hay muchas personas que tras haberles sido impuesto en su niñez un dogma, van a caer en algún otro, en un culto o en la adhesion a un grupo politico extremista de ideologia no menos rigida, y probablemente mas superficial. Han rechazado la tradición, pero en realidad no han rechazado al Hierofante, no han aceptado la responsabilidad de buscar verdaderamente su propio camino.

Pero... después de todo, sirve para algo el Tarot?

Alguna vez he escrito que tal vez hubiera sido cálidamente acogedor apoltronarme en el marco (ya que en algún momento de irresponsabilidad social decidí dedicar mi vida a la Parapsicología y disciplinas afines) de una “metapsíquica científica” o, también, en una “ovnilogía académica”, para nombrar sólo dos de mis pasiones. Mediáticamente cuando menos, un parapsicólogo que discurra entre estadísticas y gráficos computadorizados, es, cuando menos, más digerible para la “opinión publicada” –como dice un viejo periodista argentino, que no la “pública”- que aquél que disfruta de sahumerios, velas y, cuando no, las inefables cartas de Tarot.
Y bueno, sí. Me divierte jugar con las matemáticas, amo mi computadora, pero experimento algo visceral cuando estoy rodeado de mis sahumerios, mis velas... y mis cartas de Tarot. Y si bien las sensaciones son importantes para mí, para no parecer un sibarita del intelecto simplemente, dedicado más a disfrutar los qué en lugar de preguntarme los porqué y los cómo , me decidí a escribir este artículo para explicar porqué el Tarot es, a mi modesto saber y entender, algo más que –como supone cierta “inteligentzia” periodística que confunde comentarios incisivos con sarcasmos pedantes- una credulidad ingenua sin fundamento racional. Pues sostengo que lo tiene, y mucho. Y ese es el espíritu de esta nota.
No he de ser redundante con aquello de que un tema nunca es absurdo o serio por sí mismo, sino por el método –o la falta de él- con que es encarado su análisis. Y es un paradigma que, para la conciencia colectiva, ciertos temas son de suyo execrables del pensamiento científico más porque “aparentan” superstición o irracionalidad –o, a veces, por la que muestran sus afamados cultores- que porque necesariamente no la tengan. Incidentalmente, uno puede especular (aún corriendo el riesgo de transformar esto en un bizantino monólogo) que si de “pensamiento mágico” estamos hablando, aparece éste más en el estudiante universitario que aprende y repite como un sonsonete el axioma enseñado por su docto profesor (quizás sin pasar nunca por la verificabilidad del mismo) que el shamán que afanosamente recolecta ciertas hierbas en la luna propicia para probar la receta de aquél brebaje que en el último solsticio de invierno le enseñara su antecesor en la tribu. De forma que, a continuación, esbozaré mis especulaciones respecto a cuáles son los fundamentos operativos del Tarot.
La “adivinación” a través de las cartas no es un proceso incognoscible. Las cartas por sí mismas nunca “dicen” nada, en el sentido de “dictarnos” algún conocimiento. Son, a los efectos prácticos, trozos de cartón pintado. Es el agrupamiento de símbolos que encierran los que disparan algo en nosotros. Pues cada uno de sus personajes, eventos y situaciones descriptos tanto en arcanos mayores o menores, los que nos remiten a sucesivos arquetipos del Inconsciente. Es decir, entelequias psicológicas, engramas genéticos que, en la memoria racial y colectiva, codifican determinadas respuestas asociables a determinados estímulos.
En algún otro lugar me he referido extensamente a Arquetipos e Inconsciente Colectivo de la humanidad. Baste reseñar para el lego que un arquetipo es como el ladrillo psíquico de nuestra personalidad, pero un ladrillo que no pertenece a la superestructura levantada a lo largo de nuestra vida en función de las vivencias, sino que forma parte del fundamento basal del edificio de nuestra vida. A través de los siglos y los milenios, la repetición en el plano individual y colectivo de determinadas experiencias críticas ha marcado a fuego la genética de nuestra especie, y esos “recuerdos ancestrales” , transmitiéndose de generación en generación (especialmente cuando son olvidados o soterrados por la cultura imperante) aflorando como símbolos y signos que de lo colectivo, lo mitológico, se reflejan en el macrocosmos de nuestras experiencias cotidianas.
El Arlequín, Bufón o Loco, aquél que transgrede el “establishment”, destructivo en su irresponsabilidad pero motivador en sus pasiones; el Sabio, que avanza lenta y serenamente detrás de objetivos claros, apoyándose en el cayado de las experiencias e iluminando su camino con la luz de la Razón; la Rueda de la Fortuna, repitiendo los ciclos del ser a través de los tiempos; el sufrimiento expiatorio del Ahorcado; la Luna, expresando la consciencia sólo como un reflejo del inconsciente, todos símbolos emblemáticos, profundos en sabiduría, que encierran, en conjunto, las claves de nuestra naturaleza mortal. Personajes que representan el drama de la existencia humana, codificaciones fácilmente recordables de facetas de nuestro diamante interior, tallado a través de los evos por clivajes extraños en manos de un Ser superior.
De forma tal que las figuras que nos muestran las cartas no son el aleatorio producto de una mente desequilibrada o el afán iluminista de algún mercachifle de la alta Edad Media. Sus figuras, sus colores, cada uno de sus, en ocasiones, insólitos elementos asociados (las letras en el Carro, el número preciso de “lágrimas” que derrama el Sol o el pequeño pájaro negro a un costado de la Estrella, así como el Diablo sacando la lengua o tomando una espada sin empuñadura) tienen una interpretación precisa. Y, evocativamente, su contemplación meditativa (¿qué otra cosa hacemos cuando, con un cierto vacío expectante en nuestro tórax, observamos en silencio las cartas tratando de encontrar una respuesta a nuestras preguntas?) actúa en nuestro inconsciente, porque, precisamente, en nuestro inconsciente encuentra un eco, que es como decir, el retorno a la fuente de sus orígenes: el arquetipo dibujado en la carta no es más que, después de todo, un reflejo degradado del Arquetipo que duerme en las sombras de los lejanos recovecos de nuestra psiquis más profunda.
Y allí, en el Inconsciente, casi a caballito (es un decir meramente descriptivo, aclaro) entre el Inconsciente Personal y el Inconsciente Colectivo, se encuentra la Potencialidad Parapsicológica, es decir, la capacidad innata, latente en todos y cada uno de nosotros, de producir, voluntaria o involuntariamente, fenómenos parapsicológicos. Y esa asociación de ideas, de imágenes, esa correspondencia psicoide entre el dibujo en el mundo material y la pulsión despertada en lo mental detona esa Potencialidad.
Y en esa circunstancia y ese contexto, afloran ciertos fenómenos parapsicológicos.
Como el de la clarividencia, el conocimiento sin el uso de los sentidos físicos, de información en tiempo presente. Y le contamos al consultante “la otra historia” de su realidad, hoy.
O cuando esa clarividencia se ambienta en tiempos pasados (retrocognición o postcognición) o futuros (premonición o precognición) y hablamos de lo que ha sucedido (y nadie ha venido a contárnoslo) o lo que podrá suceder –obsérvese, ya veremos porqué, que he escrito “podrá suceder” y no “sucederá”- en el futuro.
Pero también es posible que, en ese instante de recogimiento, una misma imagen mental esté presente en dos psiquis simultáneamente; las del consultante y la mía, y hablaré, entonces de telepatía.
Para, finalmente, no olvidar que si en Parapsicología llamamos psicoquinesia a las “modificaciones que el psiquismo hace en un sistema físico en evolución” todo el proceso de barajado de las cartas conforma un sistema cerrado en evolución, y nuestra acción, inconsciente, puede canalizar una psicoquinesia que haga que, después de todo, no sea tan “azarosa” la disposición final de esas cartas.
Por supuesto, es posible que algún lector cuestione la validez de los fenómenos parapsicológicos aquí mencionados. Si es así, lo siento; tal ignorancia (no lo digo en un sentido ofensivo, sino en el estricto del diccionario) es problema suyo, no mío.
El segundo aspecto digno de ser considerado tiene que ver con lo que podemos esperar del Tarot. Soy consciente que pocas, muy pocas personas, acuden al mismo con la actitud espiritual e intelectual menester, esto es, haciendo de la entrevista una forma de adoptar, con tiempo, actitudes y caminos constructivos ante la vida, manteniendo en claro su discernimiento del absoluto libre albedrío que le compete con respecto a su futuro. Muchos son los que acuden al Tarot como último, desesperado intento de salvataje en la tormenta en que están naufragando sus vidas. Muchos, también, creen que las cartas reflejan un destino inexorable del que nadie, ni tirios ni troyanos, puede escapar. Y esbozar algunos razonamientos respecto a qué podemos esperar (y qué no) del Tarot es tan importante como aprender a echar correctamente las cartas.
Es tan vieja como la humanidad misma la discusión respecto a si existe el libre albedrío, si cada ser humano se encuentra frente al futuro como ante una página en blanco, o si toda está inexorablemente escrito en ella: la voluntad de elegir frente al determinismo tiene tantos adeptos como detractores. Y un ejercicio del razonamiento nos enfrenta a algunas paradojas: mientras por un lado yo puedo elegir entre, por ejemplo, seguir tipeando estas líneas o detenerme e ir a prepararme un café (a propósito, es una buena idea; ya regreso)...
... lo cual alentaría la ilusión que soy dueño del destino, no he podido elegir en mi vida, por caso, cuándo nacer, dónde hacerlo, en el seno de qué familia. Esto es parte de mi historia, que no es más que destino corriendo en un sentido negativo. Podemos ir más allá y preguntarnos hasta qué punto lo que llamamos “libre elección” es tal, como en el caso de optar entre el bien y el mal en mi conducta. Si he crecido en un marco de buenos ejemplos familiares o sociales, donde frecuentemente he visto en mí o en otros las favorables consecuencias de la honestidad y el recto accionar, o por el contrario mi infancia y adolescencia han transcurrido en un lumpen donde los malos hábitos, la infidelidad, la mentira eran moneda corriente, con el concepto de obtener pequeñas y cotidianas ventajas de cada desliz hecho con astucia; ¿puede ser entonces realmente tan libre mi elección?. Con razón Smiles escribió: “mucha gente no delinque no por virtud, sino por el temor de ser descubierta”. Yo, mucho antes de saber siquiera que este caballero existía, escribí alguna vez: “mucha gente es buena porque no tiene el coraje de ser mala y arriesgarse a las consecuencias.”
Creo, de todas formas, que el estudio del Esoterismo, como en tantos otros ámbitos, arroja un poco de luz sobre esta cuestión: existe tanto el determinismo como el libre albedrío. Hay cosas que podemos elegir, y otras en las cuáles sólo matizar sus efectos. Para describirlo gráficamente, mi vida es como una barca navegando por el río. Puedo dejarme arrastrar por la corriente (quizás velozmente a destino, quizás contra unas rocas que asoman) o puedo, a fuerza de remo y transpiración, acercarme a una orilla, a otra, anclar en el medio o remar en contra de la corriente. Pero este es el río de mi vida, y dentro de él, y sólo de él, me desenvuelvo.
Así que, parafraseando a Schrödinger y su gato, sostengo que el Tarot no muestra el futuro, sino hacia dónde llevan al consultante las tendencias dominantes, que es lo mismo que decir qué ha de ocurrir (agradable o desagradable) si él no hace nada por evitarlo. El viejo ejemplo: un señor, la noche antes de volar de Washington a Londres, sueña que su avión cae a poco de despegar y él fallece. A la mañana, asustado, cancela su reserva. El avión despega y cae. Todos mueren, menos él, que se quedó en su hotel. ¿Hubo o no hubo determinismo?. Depende de la lectura. No lo hubo cuando atendemos al hecho que el soñante no murió como su premonición parecía indicarle. Sí la hubo –para los demás-. Y esto transforma al Tarot en un arma formidable para construir nuestras vidas: no, como dicen sus detractores (ninguno de los cuales, creo, se dedicó algún tiempo a estudiarlo) un entretenimiento para espíritus débiles ansiosos de una guía paternalista que les ayude a superar su ansiedad frente a lo desconocido, no. Porque al Tarot, como filosofía esotérica que es, poco le interesa si su marido le mete los cuernos con la rubia platinada del edificio contiguo, o si su jefe le sonríe en estos días porque en secreto paladea el momento de anunciarle que por ahora (y unos cuantos años más) sus servicios son prescindibles; o si su suegra es la bruja maléfica que todos sabemos. Esas necesidades urgentes de todos los días le son indiferentes a una disciplina para la cual lo único significativo es su crecimiento espiritual. Pero así como usted no tendrá mucho ánimo de hablar de cosas espirituales si venció el alquiler y están por lanzarlo a la calle, o sus hijos andan con un calzado que ya no sabe cómo y con qué pegar para que las suelas permanezcan en su lugar, la filosofía subyacente al Tarot es pragmática: sólo a través de superar sus obstáculos cotidianos tendrá usted tiempo –y ganas- de preguntarse por las cosas del espíritu. Y si llegado el momento (y dadas las condiciones) no lo hace, problema suyo, amigo o amiga mía: su karma tomará debida nota de ello. Porque una persona que ignore los fundamentos espirituales de nuestra vida cotidiana, o que asfixiada por las angustias de todos los días no pueda reparar en esos mecanismos, es digna de consideración y de ayuda. Pero una persona que, habiendo tenido la oportunidad, desprecia (¿debería quizás haber escrito de-precia?) tales asuntos, es absolutamente responsable de las consecuencias, y a llorar a la iglesia más cercana.
Por eso es necesario aclararle al consultante que, en el caso de aparecer una mala noticia, esto no es necesariamente lo que, sí o sí, ha de ocurrir, sino lo que ha de ocurrir si no se hace a tiempo lo necesario para evitarlo. Y por ello, también, toda entrevista de Tarot debe profundizar las “alternativas” o “situaciones bisagra” que pongan en manos del consultante la decisión de qué caminos tomar. Pues el Tarot es un semáforo que nos advierte que debemos frenar antes del próximo cruce, porque existe el riesgo de un accidente. Si hacemos caso omiso del semáforo y apretamos el acelerador a fondo justo cuando está llegando un camión al cruce por nuestra derecha y no lo vemos, la responsabilidad de las consecuencias (¿adivinen qué?) es nuestra.
Por la misma razón, creo que toda mala noticia que aparezca expresada en los símbolos de las cartas debe ser dicha al consultante pues, si por prurito no lo hacemos, le quitamos de las manos la única posibilidad que tenía de hacer algo para evitarlo.
Finalmente, no creo que la razón de ser de una entrevista de Tarot sea deslumbrar a nuestro consultante con nuestras capacidades, la exactitud de nuestros aciertos o cómo somos capaces de saber de él lo que él ya sabía (una verdadera pérdida de tiempo y dinero, debo decir). Mucho menos, valernos de ello para inspirar una actitud reverencial en el consultante hacia nosotros, aconsejándole qué debe hacer, cuándo y cómo. Que hayamos desarrollado nuestras percepciones para profundizar intuitivamente en una situación no es sinónimo que hayamos ampliado nuestro sentido común para recomendar qué hacer, especialmente cuando uno descubre que un consejo es lo que uno haría de estar en esa circunstancia, pero ocurre que uno no es el consultante ni está en su circunstancia. Sí, en todo caso, ampliar su cosmovisión de la situación, enriquecer su evaluación con información accesoria, ayudarle a distinguir lo importante de lo urgente (ya que no son sinónimos) e, indirectamente, alimentar en él el sentimiento de que existen maneras correctas de ser y de hacer las cosas, aún cuando todo parece derrumbarse a nuestro alrededor. Si usted descubre cómo el Tarot le ayuda a lograr esto, ¿no cree que es quizás más de lo que pueden prometerle las pitonisas de avisos clasificados?.
Un comentario final, que tiene que ver con el grado de aciertos esperable. El Tarot es un arte, no una ciencia, y menos exacta. Depende de muchos (e imponderables) factores: astrológicos, de salud física y mental, de “feeling” con quien viene a consulta, de lo que cenamos anoche... El porcentaje de aciertos ha de ser alto, pero nunca es total. Desconfíe, entonces, de quienes se autopromocionan como infalibles, y tampoco sea demasiado cruel con su buena tarotista que alguna vez erró un pronóstico, aunque ese yerro le haya costado a usted algunos pesos (o dólares, o lo que fuere) en la consulta: los metereólogos erran más, y los llaman científicos. Y, cada año, en cada país, con fondos privados o públicos, se invierten millones de dólares en “encuestas de opinión” o de “boca de urna”, que entre gráficos y estadísticas pronostican desde un resultado electoral hasta la evolución macroreconómica... con la misma habilidad con que después explican porqué sus resultados no se cumplieron. Y todos contentos.

Gustavo Fernández


Los Arcanos Mayores y el Tarot Osho Zen

Los Arcanos Mayores en Tarot representan una información de gran relevancia. En una tirada, los arcanos mayores rigen, por así decirlo, la tendencia general de la lectura e impregnan su energía a toda la situación. Los Arcanos mayores representan también una secuencia de vida, que se repite una y otra vez, siguiendo un desarrollo espiral. Esto nos recuerda el proceso de reencarnación, en el que venimos una y otra vez a tener diferentes experiencias. Un tarotista entiende que la vida y la muerte se suceden cíclicamente y que cada experiencia de vida puede sintetizarse como el experimentar diferentes aspectos de los arcanos mayores, en un cierto orden que es único para cada experiencia. Es así que los arcanos mayores inician en El Loco (0), que representa el espíritu puro iniciando una experiencia, y terminan en El Mundo (XXI), la madurez y realización plena y absoluta. Pero el arribo al arcano XXI sólo plantea un nuevo inicio por el arcano mayor 0. Según el tarot esta clase de procesos se repiten infinitamente, dando lugar a innumerables encarnaciones. En el tarot de Osho en arcano 0 se denomina igualmente El Loco, mientras que el arcano mayor XXI se denomina Conclusión.
Al igual que en el Tarot convencional, estos arcanos representan un ciclo de energías que se repiten una y otra vez, encarnación tras encarnación. Sin embargo, el tarot de Osho contiene un arcano mayor adicional que es el arcano mayor sin número. Este lleva por nombre El Maestro y representa una oportunidad sin precedentes en el Tarot, que está en relación con la nueva energía y las posibilidades de empoderamiento y ascensión que se abren en esta nueva era. Se trata de la posibilidad real de ascender (elevar nuestra vibración) mientras estamos en el plano físico, lo que nos permite trascender o "escapar" del ciclo interminable de muerte y reencarnación. Esta visión que plantea el Tarot de Osho, es cónsona con todos los mensajes de luz que se han estado recibiendo en los últimos años y que no son otra cosa que llamados a aumentar nuestro nivel de consciencia, llamados a despertar y trascender el ciclo de muerte y reencarnación.

El Tarot y la iniciación


El Zohar afirma que «el mundo no subsiste sino por el secreto», y en esta aseveración puede encontrarse una de las claves de la metodología esotérica, un territorio de laberintos simétricos cuya entrada no se rinde más que a las alusiones. Esta concepción del conocimiento que desconfía de las exactitudes ha engendrado no sólo la gramática plural del simbolismo sino una sintaxis basada en períodos concéntricos, imposibles de ser saltados, e intransferibles como no sea por la experiencia personal. Esta sintaxis esotérica, es el proceso iniciático.
Los esotéricos llaman concretamente trabajo a este proceso, que supone un entrenamiento metódico e interminable, ya que cumplida la iniciación propiamente dicha se abren ante el iniciado numerosas disciplinas o sistemas reflexivos, cuya sutileza ayudará a la madurez y ampliación constante de su pensamiento analógico -conocimiento opuesto por naturaleza a la operación análisis/ síntesis que caracteriza al pensamiento científico, - cuando no a la realización personal, y hasta al trabajo que esa realización esté llamada a cumplir dentro de la economía universal . Este habría sido el sentido disciplinario de las operaciones cabalísticas y astrológicas, y parece encontrárselo resumido -según Levy, posteriormente, OIRT- en el alfabeto simbólico de los veintidós Arcanos Mayores del Tarot.
«La psicología actual -dice Juan-Eduardo Cirlot (Diccionario de Símbolos)- reconoce que las cartas del Tarot son, como lo han probado Éliphas Lévi, Marc Haven y Oswald Wirth, una imagen del camino de la iniciación y similares a los sueños. De otro lado, Jung coincide con las seculares intuiciones del Tarot al reconocer dos batallas diversas, pero complementarias, en la vida del hombre: a) contra los demás (vía solar), por la situación y la profesión; b) contra sí mismo (vía lunar), en el proceso de individuación. Estas dos vías corresponden a la reflexión y a la intuición, a la razón práctica y a la razón pura. El temperamento lunar crea primero, luego estudia y comprueba lo que ya sabía; el solar, estudia primero y luego produce. Corresponden estas vías también, hasta cierto punto, a los conceptos de introversión (lunar) y extraversión (solar); a contemplación y acción.».
Jung tambien prologa el I Ching de Richard Wilhelm en el Libro de las Mutaciones, donde se recoje este poema dedicado de Jorge Luis Borges “Para una versión del I King”:

El porvenir es tan irrevocable
Como el rígido ayer. No hay una cosa
Que no sea una letra silenciosa
De la eterna escritura indescifrable
Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja
De su casa ya ha vuelto. Nuestra vida
Es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja
No te arredres. La ergástula es oscura,
La firme trama es de incesante hierro,
Pero en algún recodo de tu encierro
Puede haber una luz, una hendidura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas esta Dios, que acecha.

En general, puede decirse que la iniciación reconoce dos vías de acceso al conocimiento, que se definen habitualmente como Seca y Húmeda, y cuyas correspondencias principales serían:
Vía seca: Solar, Masculina. Racional. Conocimiento deductivo. Extraversión. Orden dórico.
Vía húmeda: Lunar, Femenina. Intuitiva. Conocimiento inductivo. Introversión. Orden jónico.

Se cae, sin embargo, en un error de interpretación, apenas se pretende jerarquizar una de estas vías en detrimento de la otra. Si el razonamiento tiende a hacerlo, es sólo por lo complejo que resulta superar el dualismo de orden moral que rige las convenciones aceptadas (lo contrario de lo bueno debe ser forzosamente lo malo, de lo blanco lo negro; juicio que se extiende a toda dupla de opuestos). Para el pensamiento esotérico no existe bien ni mal desde el punto de vista de estos presupuestos éticos, sino una dinámica permanente de oposiciones dialécticas, según la cual el día es una necesidad de la noche, así como la caída es una necesidad del ascenso, etc. De modo que si bien se puede intentar una definición de las dos vías expuestas, a través de la fórmula

seca = activa
húmeda = pasiva

ninguno de estos dos últimos términos puede interpretarse peyorativamente, sino como complementarios de una totalidad que desborda las capacidades individuales.
«Para alcanzar una actividad consciente (dórica) -dice Wirth- el sujeto necesita comenzar por adquirir los conocimientos que se encuentran en los arcanos 1, 2, 3, 4 y 5. Cuando la instrucción ha terminado, una prueba moral (representada por el arcano 6) permite, si se la cumple con éxito, pasar a la realización práctica manifestada en los arcanos 7, 8, 9, 10 y 11. En el dominio de la pasividad, el abandono místico se traduce en obras figuradas por los arcanos 12 al 16; porque, a favor de las influencias exteriores a las que alude el arcano 17, se determina una iluminación progresiva , cuyas fases se reflejan en los arcanos 18 al 0.»
Con independencia del crédito esotérico que quiera otorgárseles, la reflexión sobre estos esquemas es primordial para los fines prácticos de este estudio. Deliberadamente se elude aquí un mayor análisis simbólico, para permitir una primera familiaridadespontánea con las imágenes hasta ahora mudas del Tarot.

Tarot de Marsella - Arcanos

Han transcurrido aproximadamente 500 años desde el nacimiento del Tarot de Marsella en la ciudad de Navili, Italia. La primera toma de contacto con este juego de misterios se produce a través de Francia, donde se extendió su uso a lo largo del siglo XVIII. A medida que vayamos avanzando, este curso te será útil para desentrañar todo lo concerniente a tu propia vida y para conocer realmente a la gente que te rodea. En primer lugar, debes saber cuál es la significación de los arcanos que componen el tarot.
El tarot se compone de 78 arcanos y se divide en dos subgrupos: el formado por los 22 arcanos mayores y el constituido por los 56 arcanos menores.
Los arcanos mayores son 22 figuras arquetípicas, cada una con su diferente simbología:
I. El Mago
II. La Sacerdotiza
III. La Emperatriz
IV. El Emperador
V. El Sumo Sacerdote
VI. Los Enamorados
VII. El Carro
VIII. La Justicia
IX. El Ermitaño
X. La Rueda de la Fortuna
XI. La Fuerza
XII. El Colgado
XIII. La Muerte
XIV. La Templanza
XV. El Diablo
XVI. La Torre
XVII. La Estrella
XVIII. La Luna
XIX. El Sol
XX. El Juicio
XXI. El Mundo
XXII. El Loco
Los arcanos menores te resultarán muy familiares ya que mantienen los palos de la baraja tradicional española: Espadas, Copas, Oros y Bastos. Cada palo se compone de 10 cartas y 4 figuras: sota, caballo, reina y rey.

Tarot de Marsella - Su Historia


Introducción
Es necesario remontar al principio del siglo XV, bajo el reino de Carlos VI, para encontrar los más antiguos rastros del juego de Tarot de Marsella. Es hacia el siglo XVIII que el Tarot parece desarrollarse abundantemente en nuestra cultura occidental. Se piensa que es alrededor de Marsella que el Tarot se extendió de lo más. En el siglo XIX los ocultistas se interesan al Tarot, y le vuelven a dar una dimensión iniciática.
Al final, Grimaud hará después de la Segunda Guerra Mundial la versión gráfica del Tarot de Marsella la más utilizada actualmente, después de la salida del famoso libro de Paul Marteau en 1948. El Tarot de Marsella conoce una carrera divinatoria notable, sobre todo desde los diez últimos años. Asistimos por otra parte a una multiplicación impresionante de las versiones, más o menos inspiradas en el Tarot original.

La Herramienta de los Magos
El tarot constituye la herramienta más utilizada por el ocultista. En término de ocultista, oímos aquí a una persona que practica un Arte o una Ciencia que permite observar o intervenir sobre los acontecimientos del mundo terrestre.
El ocultista utiliza leyes que están incluidas en el mundo dicho invisible o superior. Estas leyes estan interpetradas y son aplicadas generalmente por apoyos de simbólicos. Agrupa estos símbolos o representantes simbólicos al igual que tenemos por ejemplo los planetas en astrología, o las figuras del yi-king o la geomancia, etc... Son los misteriosos acanas mayor del Tarot de Marsella.

Una Ciencia Oculta Particular
El arte de utilizar una familia de apoyos simbólicos constituye una ciencia oculta particular. En el caso presente, el Tarot, es un apoyo para ponerse en contacto con las leyes misteriosas de la naturalezam en contacto con las energías internas de uno. Estas leyes, por poco que se utiliza una norma coherente de manipulación, van a transmitirnos en su aplicación informaciones claras y importantes sobre uno mismo en el presente. Estas informaciones presentes y personales van a servir al consultante para adivinar su futuro. Notamos que sobre el concepto de ciencia oculta, oculto viene de ocultado, en el sentido donde la verdadera ciencia del mundo invisible se oculta contrariamente a las ciencias del mundo visible que son tangibles.

La Ciencia del Ocultado
Como ciencia oculta, se puede decir que la mayoría de los tarológos ignoran el Tarot como ciencia oculta, para abordarlo como ciencia del ocultado.
La estructura simbólica del Tarot, en sus grandes líneas representativas al igual que en su número de cartas, es uno de los múltiples reflejos del funcionamiento de las leyes invisibles que acabamos de mencionar. Estas cartas, por su representación relativa de estas leyes, y una utilización armoniosa, van a darnos acceso a un una serie de informaciones que el mundo concreto no puede generalmente proporcionar por las ciencias exactas. El ocultista utilizará su juego según su metodología personal o prestada, para recibir informaciones.

Tarot Egipcio - Su Historia


El Tarot ó Libro de Thot fue en su origen el libro sagrado de los antiguos egipcios. Los temas que con mayor frecuencia fueron estudiados por los sacerdotes egipcios eran los relacionados a las cosas del espíritu.El libro estaba compuesto por símbolos y jeroglíficos y fue finalmente hecho en 78 láminas de oro puro, y en el estaba contenida "aquella cosa que da conocimiento a todo lo demás".
Así encontramos una verdadera conexión con la pirámide de Keops ó la gran pirámide, con las escuelas de iniciación y herméticas antiguas, con la astrología, la numerología y con todo lo relacionado al espíritu y al subconsciente y de manera muy notable con la Biblia, además de los libros sagrados de las mas importantes religiones.
Se piensa que el Tarot es la clave que tanto se ha buscado, para lograr una verdadera interpretación de la Biblia, esto asociándolo con quienes la escribieron en su origen. Es muy probable que en el Antiguo Egipto se hayan utilizado las figuras originales del Tarot, para la búsqueda de la orientación psíquica, y así investigar la personalidad del ser humano desde un punto de vista clínico. También es cierto que cada una de las figuras, contienen muchos elementos útiles para realizar test relacionados con la psicología, y este tal vez haya sido el uso que se le dio en su origen. Con respecto a esto, no podemos olvidar ó quizás preguntarnos: que fue lo que llevó a Sigmund Freud, en el ocaso de su vida a realizar varios viajes a Egipto y escribir un libro sobre la XVIII dinastía? , este libro se llamó: "Moisés y la religión monoteísta".
A esto último debemos agregar que después de la muerte de Freud, en su casa de Viena hoy convertida en museo, se encontró en su escritorio un mazo de Tarot Egipcio con señales claras de haber sido utilizado con frecuencia; esto nos abre otro interrogante: de que forma Freud, considerado el padre del psicoanálisis utilizaba el Tarot?, como autoayuda ó para el análisis de sus pacientes?
También sabemos que desde siempre ha sido una tendencia natural de todo ser humano, él investigarse a sí mismo, para conocer tanto su origen antes de nacer, como su futuro después de la muerte.
El Tarot ó Libro de Thot se utiliza como método de detección y predicción por inspiración, ya que sus enseñanzas se refieren a dos mundos: el oculto y el manifestado; esta dualidad de mundos, es en consecuencia el principio enunciado por el maestro Thot que decía: "Como es arriba es abajo y como es abajo es arriba". Este es uno de los siete principios del Kibalión, y estas son las siete leyes fundamentales de la vida.
Todas las investigaciones reconocen al Tarot Egipcio como una de las más perfectas formas de interpretación, tanto para revelar misterios del inconsciente, como para las cosas de la vida cotidiana, ya que revela siempre cosas ocultas y ofrece al consultante los mas sabios consejos, encontrando el problema y de ésta manera aparece la solución.No es necesario ser un estudioso del ocultismo, para comprender y utilizar la autoayuda ofrecida por este sistema.El Tarot Egipcio puede darnos la clave para conocernos mejor y ayudar a conocerse a los demás.

Etimología del Tarot
Busquemos ahora la etimología de la palabra Tarot.Vaillant afirma que la diosa Ashtaroth (As - ta - roth) es la misma Inda-Tartar (Tan-Tara) ó lo que es lo mismo: el Zodíaco.Esto es que el Tarot podría significar Zodíaco ó relación con el cielo y lo divino.Mc Gregor Mathers, cree que la palabra egipcia Taru, significa: "para consulta" ó "lo que requiere respuesta", y ciertamente tanto el Tarot como el Zodíaco, para eso son desde su origen: para consultar y que den respuestas.
Otras palabras podrían explicar el nombre Tarot:
  • Torah: que en hebreo significa: La Ley
  • Throa: que en hebreo significa: La Puerta
  • Rota: que en latín significa: Lo que habla o La rueda de la vida y la muerte.
  • Orat: que en latín significa: El hombre que reza.
  • Taor: que en antiguo egipcio significa: Taur (dios de la obscuridad)
  • Ator: que en antiguo egipcio significa: Venus o La gran madre.
  • Taro: que en antiguo egipcio significa: Que hace girar
Court de Gëbelin afirma que existen tres palabras egipcias hasta hoy conservadas en el juego de cartas, que son: Taro, Mat, Pagad.Esta autor afirma que Taro es egipcio puro, tomado de: Tar que significa "camino" y de Ro ó Ros ó Rog que significa: "camino real" ó "camino para reyes" ó "camino del rey".Mat no precisamente es palabra egipcia, aunque si oriental y significa: "el mal" o "lo malo" Pagad significa: "Jefe"o "Maestro"o "el bien" Gad en egipcio significa: "Fortuna".
Como se habrán dado cuenta, todas estas acepciones confirman el origen egipcio del Tarot, pues al cambiar de lugar y de época, las palabras cambiaron de sonido y no de significado.

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