Mirar y ver

Para poder ver solamente los aspectos positivos
en todo lo que vives y compartes,
no sólo necesitas entrenar tus ojos,
necesitas aprender a ver con el corazón.
No veas la espina, ve solamente la rosa.
No veas la carita sucia del niño, mira la inocencia,
la necesidad, la ilusión y la esperanza reflejadas en sus ojos.
No te amargues la vida buscando solamente qué criticar,
ilumina tu espíritu buscando donde aplaudir.

Namasté

Se refiere a un gesto corporal,
con las palmas de las manos juntas
y con los dedos apuntando hacia arriba,
en posición de oración.
Normalmente se acompaña
por una inclinación ligera de la cabeza,
hecha con las palmas abiertas
y unidas entre sí, ante el pecho.
Al terminar este movimiento
se pronuncia con sentimiento: “Namaste”.
Hablándole directamente
a la persona que se tiene al frente.
La persona que hace el gesto
de unir las dos manos
elimina sus diferencias
con la persona a la que reverencia,
y se conecta con ella.
La mano derecha
representa la naturaleza más alta:
la espiritual
y la razón,
mientras que la izquierda
representa el ego mundano y el corazón
Se utiliza al igual
para saludar y despedirse,
para pedir,
dar las gracias,
mostrar respeto o veneración
y para rezar.
Este gesto significa
que el corazón
debe estar en armonía para poder pensar
Con “La Verdad”.
También representa la dualidad que existe
En el mundo.
Simbolizando las dos polaridades:
Izquierda y Derecha:
“El Bien y El Mal”
Sugiere el esfuerzo
para mantener esas fuerzas unidas
En equilibrio.
La vida se transforma,
Nunca se estanca cuando las fuerzas
Se armonizan.
La inclinación de la cabeza es
una inclinación simbólica de respeto.
Toda criatura humana es un reflejo de los 10 atributos divinos:
•Desapego
•Bondad
•Conocimiento
•Entendimiento
•Esplendor
•Armonia
•Perseverancia
•Realeza
•Sabiduria
•Severidad
El Namaste permite
al maestro y al alumno unirse energéticamente
en un lugar intemporal,
libres de las ataduras del ego.

La felicidad del Peregrino

Cuentan que un peregrino viajaba de ciudad en ciudad en busca de respuestas a sus preguntas. Había llegado a grandes ciudades que ocupaban extensas planicies, a pequeñas aldeas de pocas casas, a ciudades amuralladas y con castillos, monasterios y cuarteles. A ciudades con hermosos jardines colgantes, a otras construidas junto a cascadas, a ciudades flotantes que parecían crecer como nenúfares sobre lagos, a poblaciones levantadas en altas montañas y aun junto al mar. Conocía toda clase de ciudades, todas distintas, aunque todas tenían una característica en común: en ninguna de ellas encontró personas felices.

Y el peregrino biuscaba el secreto de la felicidad, pues esa era para él la riqueza más valiosa, ese era el conocimiento más preciado, el más valioso don.

Y por ello viajaba y viajaba. Llegó un día que ya no recordaba nada de su vida que no fuera viaje, e incluso esos recuerdos se confundían en su mente. Y ese día descubrió, en lo hondo de un valle, una nueva ciudad, una que nunca había visto. No era ni demasiado grande ni demasiado pequeña; sus casas no eran ni demsiado altas ni demasiado bajas y todo en ella denunciaba una ciudad normal.

Sólo eso. O eso le parecía.

No obstante, a medida que se acercaba a la ciudad descubrió que había algo extraño en ella. No la rodeaban murallas ni había guardias, las puertas estaban abiertas y los pobladores se movían de acá para allá apresurados y entre cantos y bromas. Cuando al fin entró en la ciudad se dirigió a un hombre que paseaba y le pregunto:

- ¿Qué ciudad es esta? ¿Por qué hay tanta agitación?

Y el paseante, muy amable, respondió:

- Bien veo que sois extranjero. Ésta es la ciudad sin nombre y precisamente hoy celebramos la fiesta más importante del año, el día de nuestra independencia.

- ¿Y cómo lo celebrais? ¿Con bailes, con un gran banquete?

- No, mi amigo -respondió entre risas el ciudadano-. Lo celebramos con un gran entierro y plantando un jardín. ¿Os sorprende? Seguidme y lo entenderéis.

Y así vecino y peregrino recorrieron la ciudad, mientras el primero explicaba al segundo cómo se hacían las cosas en la ciudad.

- ¿Véis todos aquellos jardines, allí? Cada uno es un recuerdo de un año de nuestra ciudad. Y ahora os mostraré el lugar en el que preparamos el de este año.

Caminaron hasta una plaza donde se había excavado una zanja de varios metros de profundidad. Apoyadas en las paredes de las casas había montones de flores y plantas, en macetas y jardineras. El peregrino, no obstante, no acaba de entender cómo aquél profundo agujero podía transformarse en un jardín. ¿Por qué lo hacían tan hondo? ¿Cómo lo rellenarían? Y lo preguntó a su nuevo amigo.

- Muy fácil ñle respondió el vecino-. Os dije que celebrábamos un entierro.

Pues bien, se trata del entierro de los Debería. Cada ciudadano trae hoy aquí todos los objetos que representan sus obligaciones, todos los elementos que ya no le son útiles, todo aquello que debería hacer, debería cambiar, debería mejorar y lo arroja a la zanja. Cuando todos lo hemos hecho, lo cubrimos con tierra y nos despedimos de los debería. Y encima plantamos una planta por cada nuevo propósito. Así plantamos Yo podré, Yo lograré, Yo conseguiré y, sobre todo, muchos Yo deseo. Así es como nacen nuestros maravillosos jardines.

El peregrino quedó en silencio observando cómo las gentes del lugar se acercaban alegres cargadas de ropas, libros, utensilios, herramientas. Cómo niños y mayores se turnaban en ir llenando el vacío que se abría a sus pies con pensamientos y obligaciones que les impedían ser felices.

Y, aun en silencio, se acercó al borde de la zanja y él también lanzó su bastón y su bolsa, todo lo que lo ataba a su pasado de búsqueda y viaje. Ya no debería seguir viajando. Había aprendido que el secreto de la felicidad está en la libertad de seguir el dictado del propio corazón y no las leyes de la razón.

Y allí se quedó para siempre jamás.

En la ciudad donde no existía el debería encontró la felicidad.

Todo está en el plan

En un sueño me encontraba con el Maestro H. Spencer Lewis (Fundador de la Antigua y Mística Orden Rosacruz), íbamos platicando mientras caminábamos, entonces le pregunté al Maestro:

¿Y eso de los Maestros extraterrestres?

Y me respondió muy dueño de sí mismo:

“Todo está en el Plan”.

Con esta revelación pude entender como cada grupo cumple una misión dentro del Plan divino de ayuda a la humanidad. Comprendí que todas las enseñanzas aparentemente tan diferentes en su expresión, en el fondo son lo mismo. Lo importante es saber manejar esa información, separando la paja del grano.

Después recibí un mensaje donde me aclaran el sueño revelación anterior, a continuación trascribo un fragmento de este escrito:

“Todo está en el plan. Así está mejor, resaltado, porque es una gran verdad. La vida merece vivirse, sea en cualquier estado de conciencia en donde se encuentre el ser, porque así corresponde al camino, el Tao.

Todo está en el plan, significa que podemos encontrar aspectos de la gran verdad, en las diferentes enseñanzas de todos los tiempos; es por ello, que en estos escritos se mencionan conceptos filosóficos de distintas épocas, pueblos y pensadores. Tener mente universal es lo que se requiere, para recorrer el camino del aprendizaje espiritual”.

Libro Camino a la montaña, Rolando Leal

Gente Tóxica

Las palabras motivan o hieren profundamente, los seres humanos somos increíblemente frágiles, emocionalmente somos tan delicados que las palabras tienen el gran poder de perfilar nuestras vidas.

Aquellas personas que descargan comentarios negativos que nos hieren, las podríamos llamar "gente tóxica", y puede ser cualquiera: un amigo, un hermano, un jefe, tu compañero de trabajo, tu mamá o tu papá, e incluso nuestra pareja. Sus comentarios sabotean de alguna manera nuestros esfuerzos por llevar una vida feliz y productiva. Una persona puede ser tóxica para alguien y no serlo para los demás.

A todos nos gusta ganarnos el respeto, la aceptación, el reconocimiento de los demás y escuchar palabras de aliento. Tristemente, no siempre es así, no falta la persona tóxica. Reconocer a una persona tóxica y saber qué hacer si nos topamos con ella, es de gran ayuda.

¿Cómo identificarla?.

1 ¿Te pones de mal humor o te sientes menos después de una plática con ella?
2 ¿Te sientes poco atractivo(a) estando con esta persona?
3 ¿Te ignora?
4 ¿Te provoca dolor de cabeza, te tensa y sientes alivio cuando se va?
5 ¿Al hablarle tartamudeas o cambia de expresión tu cara?
6 Siempre viene con malas noticias y constantemente se queja de todo lo que no le sale bien.

Si contestaste "si", te podrás dar cuenta de que estas personas cambian nuestro comportamiento y nuestros sentimientos. Una persona con baja autoestima hará cuanto pueda por sabotear las relaciones o para sentirse importante, la raíz en la mayoría de los casos son los celos y se actúa de manera irracional. A la gente tóxica le molesta cuando otro tiene éxito, cuando es atractivo, popular, simpático, culto, etc.

Vivir por darle gusto a todo el mundo, es imposible, así como sacrificar ciertas cosas sólo para ser "aprobados". Lo que tenemos que hacer es amarnos y aceptarnos y comprender que para alguien siempre seremos una amenaza a su seguridad y sin una razón específica. Dice un dicho: "No sé cuál es la clave del éxito: pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo".

Hay varios tipos de "tóxicos":

· El que a todo mundo recorta
· El del Club de la Lágrima Perpetua
· El mosca muerta
· El chismoso
· El que disfruta difundir malas noticias
· El machista
· El sabelotodo
· El metiche
· El que se cree simpático
· El que mira por el hombro de los demás...

Hay que evitar el contacto con la gente tóxica, pero cuando esto no sea posible, respira hondo y trata de comprenderla: Es probable que no tenga suficiente amor en su vida.

Intentemos convertir el coraje en fortaleza interna y mantener el control mientras recibimos el comentario o la actitud negativa, pensemos que ésta puede ser una reacción al dolor, al vacío, a la soledad.

Por último algo muy importante, debemos analizarnos profunda y honestamente, ver si acaso...

¡No somos nosotros mismos los "personajes tóxicos" ! !
Del Libro Gente Tóxica, Bernardo Stamateas

Premios

Design by Blogger Templates