Viajes astrales
El término “astral” se utiliza en ocultismo para designar una contraparte o doble del cuerpo físico, de apariencia luminosa y compuesto de una sustancia más sutil, que sería capaz de independizarse del mismo, conservando la conciencia del yo, y de visitar lugares remotos, aportando informaciones verificables de lo que está sucediendo en los mismos. La parapsicología prefiera hablar de experiencias extracorpóreas o EEC.
Aunque desde tiempos remotos existe la creencia, universalmente extendida, de que algunas personas son capaces de provocarlas involuntariamente o mediante la ingestión de ciertas sustancias, las experiencias astrales espontáneas parecen ser un fenómeno relativamente frecuente, que ocurre de forma especial a raíz de una conmoción, accidente, enfermedad y operación.
Suelen estar acompañadas de sensaciones maravillosas y por una pérdida de miedo a la muerte, aunque no implican necesariamente la existencia de un ente independiente del cuerpo.
Aunque desde tiempos remotos existe la creencia, universalmente extendida, de que algunas personas son capaces de provocarlas involuntariamente o mediante la ingestión de ciertas sustancias, las experiencias astrales espontáneas parecen ser un fenómeno relativamente frecuente, que ocurre de forma especial a raíz de una conmoción, accidente, enfermedad y operación.
Suelen estar acompañadas de sensaciones maravillosas y por una pérdida de miedo a la muerte, aunque no implican necesariamente la existencia de un ente independiente del cuerpo.
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La felicidad atrae la buena salud
¿Influyen nuestros estados emocionales sobre nuestro estado corporal? ¿Existe una conexión entre nuestros pensamientos y nuestro cuerpo físico? ¿Existe la relación mente-cuerpo?
¿Es cierto que los pensamientos "positivos" y "la buena onda" atraen bienestar y buena salud?
¿Se comunican nuestros pensamientos con los distintos órganos del cuerpo?
¿Qué sucede cuando nos emocionamos, nos asustamos, nos deprimimos, nos reímos o nos entusiasmamos ante algún acontecimiento o noticia que nos impacta?
Indudablemente, al igual que nuestro cerebro es capaz de registrar los estímulos físicos, el cuerpo también registra los estímulos emocionales y responde ante ellos.
¿Cómo responde?
Mediante la liberación de verdaderos "Mensajeros de los pensamientos" llamados neurotransmisores o neuropéptidos o neurohormonas.
Podríamos decir que éstas son sustancias liberadas por el cerebro o las terminaciones nerviosas que actúan a distancia sobre los distintos órganos del cuerpo.
Ante cualquier situación de estrés se prende una especie de "alarma roja" a nivel del hipotálamo, que mediante la liberación de determinados neurotransmisores le avisa a la glándula pituitaria (más conocida como hipófisis) que debe activarse para liberar, por ejempIo : Beta-endorfina, hormona rnelanoestimulante y la hormona ACTH (hormona adrenocorticotropa) que actúa sobre las glándulas adrenales produciendo finalmente la liberación de los famosos glucocorticoides.
Pero estos mensajeros de los pensamientos no sólo se liberan a nivel del cerebro sino que también son liberados por células de otros órganos como por ejemplo la protagonista del verano: la piel.
Las células que constituyen nuestra piel responden a los rayos ultravioleta del sol liberando la hormona melano-estimulante (por eso nos bronceamos) pero además liberan Beta-endorfinas que ejercen un efecto analgésico (calman el dolor), antiinflamatorio y regulador del sistema inmune de la piel.
¡Atención!, hemos nombrado el sistema inmune.
¿Por qué introducirnos el sistema inmune si estamos hablando del cerebro? Porque en la actualidad al sistema inmune se le considera una especie de "cerebro móvil" -que al igual que los órganos de los sentidos detectan lo que ocurre en el exterior- cuyas células detectan lo que está pasando dentro del organismo.
Frente a un estrés inmunológico como puede ser una infección u otro proceso, el sistema inmune también es capaz de liberar estos "mensajeros de los pensamientos" y es capaz de recibir la acción de cualquiera de ellos liberado por el sistema nervioso. Se establece una verdadera "conversación" entre ambos sistemas. Es decir que la piel, el sistema nervioso y la inmunidad no son sistemas independientes sino que están estrechamente asociados y usan el mismo lenguaje.
Células del sistema inmune liberan neurotransmisores, entre ellos Beta-endorfinas. Estos mediadores químicos han sido llamados también "las hormonas de la felicidad" porque producen un estado de bienestar general y se liberan en situaciones placenteras (risa, sexo, ejercicio físico).
A nadie le pasa inadvertido el hecho de que los días de sol radiante nos sentimos eufóricos, con más energías y con una alegría a veces inexplicable teniendo en cuenta los acontecimientos que nos toca vivir actualmente.
Llegamos a la conclusión entonces de que los estados placenteros (cada uno sabrá cuál es el suyo) estimulan la liberación de estos potentes antiinflamatorios que se ha visto actuarían en determinadas patologías (artritis reumatoidea, esclerosis múltiple, psoriasis, eczemas alérgicos, vitiligo, enfermedades gastrointestinales) mejorando el estado general del paciente.
Entonces, si volvemos a leer las preguntas que inician este artículo concluiremos que existe una verdadera conexión entre el cerebro-cuerpo, lo que explicaría la influencia de nuestros estados de ánimo sobre nuestra salud y que existiría una explicación científica para aquello de que la "buena onda atrae buena salud".
Liliana Bercovich de Perazolo
¿Es cierto que los pensamientos "positivos" y "la buena onda" atraen bienestar y buena salud?
¿Se comunican nuestros pensamientos con los distintos órganos del cuerpo?
¿Qué sucede cuando nos emocionamos, nos asustamos, nos deprimimos, nos reímos o nos entusiasmamos ante algún acontecimiento o noticia que nos impacta?
Indudablemente, al igual que nuestro cerebro es capaz de registrar los estímulos físicos, el cuerpo también registra los estímulos emocionales y responde ante ellos.
¿Cómo responde?
Mediante la liberación de verdaderos "Mensajeros de los pensamientos" llamados neurotransmisores o neuropéptidos o neurohormonas.
Podríamos decir que éstas son sustancias liberadas por el cerebro o las terminaciones nerviosas que actúan a distancia sobre los distintos órganos del cuerpo.
Ante cualquier situación de estrés se prende una especie de "alarma roja" a nivel del hipotálamo, que mediante la liberación de determinados neurotransmisores le avisa a la glándula pituitaria (más conocida como hipófisis) que debe activarse para liberar, por ejempIo : Beta-endorfina, hormona rnelanoestimulante y la hormona ACTH (hormona adrenocorticotropa) que actúa sobre las glándulas adrenales produciendo finalmente la liberación de los famosos glucocorticoides.
Pero estos mensajeros de los pensamientos no sólo se liberan a nivel del cerebro sino que también son liberados por células de otros órganos como por ejemplo la protagonista del verano: la piel.
Las células que constituyen nuestra piel responden a los rayos ultravioleta del sol liberando la hormona melano-estimulante (por eso nos bronceamos) pero además liberan Beta-endorfinas que ejercen un efecto analgésico (calman el dolor), antiinflamatorio y regulador del sistema inmune de la piel.
¡Atención!, hemos nombrado el sistema inmune.
¿Por qué introducirnos el sistema inmune si estamos hablando del cerebro? Porque en la actualidad al sistema inmune se le considera una especie de "cerebro móvil" -que al igual que los órganos de los sentidos detectan lo que ocurre en el exterior- cuyas células detectan lo que está pasando dentro del organismo.
Frente a un estrés inmunológico como puede ser una infección u otro proceso, el sistema inmune también es capaz de liberar estos "mensajeros de los pensamientos" y es capaz de recibir la acción de cualquiera de ellos liberado por el sistema nervioso. Se establece una verdadera "conversación" entre ambos sistemas. Es decir que la piel, el sistema nervioso y la inmunidad no son sistemas independientes sino que están estrechamente asociados y usan el mismo lenguaje.
Células del sistema inmune liberan neurotransmisores, entre ellos Beta-endorfinas. Estos mediadores químicos han sido llamados también "las hormonas de la felicidad" porque producen un estado de bienestar general y se liberan en situaciones placenteras (risa, sexo, ejercicio físico).
A nadie le pasa inadvertido el hecho de que los días de sol radiante nos sentimos eufóricos, con más energías y con una alegría a veces inexplicable teniendo en cuenta los acontecimientos que nos toca vivir actualmente.
Llegamos a la conclusión entonces de que los estados placenteros (cada uno sabrá cuál es el suyo) estimulan la liberación de estos potentes antiinflamatorios que se ha visto actuarían en determinadas patologías (artritis reumatoidea, esclerosis múltiple, psoriasis, eczemas alérgicos, vitiligo, enfermedades gastrointestinales) mejorando el estado general del paciente.
Entonces, si volvemos a leer las preguntas que inician este artículo concluiremos que existe una verdadera conexión entre el cerebro-cuerpo, lo que explicaría la influencia de nuestros estados de ánimo sobre nuestra salud y que existiría una explicación científica para aquello de que la "buena onda atrae buena salud".
Liliana Bercovich de Perazolo
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Los beneficios del Shiatsu
Los seres humanos usan sus manos para frotar y presionar las partes de su cuerpo que duelen, y de esa manera lograr algún alivio. Existen múltiples técnicas que usan las manos y los dedos para accionar sobre el cuerpo El Shiatsu es una terapia que utiliza la presión de los dedos sobre diversos puntos en la piel para prevenir la aparición de dolencias, potenciar la capacidad de sanción natural del organismo y llevar alivio frente a diversos malestares.
Viernes, 24 de Febrero de 2006 Por Latinsalud.com
Fuente: Latinsalud.com
Conducta instintiva
Siguiendo un instinto, los seres humanos usan sus manos para frotar y presionar las partes de su cuerpo que duelen, y de esa manera lograr algún alivio. Existen múltiples técnicas que usan las manos y los dedos para accionar sobre el cuerpo, provocando diversos efectos benéficos. Shiatsu, palabra de origen japonés, está compuesta por dos significados: Shi, que significa dedo y atsu, presión. En este artículo nos referiremos al Shiatsu creado y enseñado por el maestro japonés Tokujiro Namikoshi.
Según lo define el propio maestro, Shiatsu Sistema Namikoshi es una terapia que utiliza la presión de los dedos sobre diversos puntos en la piel para prevenir la aparición de dolencias, potenciar la capacidad de sanación natural del organismo y llevar alivio frente a diversos malestares. Namikoshi sistematizó un cúmulo de enseñanzas antiguas y experiencias propias, ubicando con precisión puntos corporales donde debe ejercerse la presión, la intensidad de la misma, la posición de las manos y los dedos, etc.
No debe confundirse Shiatsu con otro sistema que utiliza los dedos: la Digitopuntura. Si bien se basan en principios similares, hay una diferencia que es necesario destacar. Mientras Shiatsu acciona sobre el aspecto meramente físico (músculos, nervios, etc.) la Digitopuntura trabaja sobre el aspecto energético del ser humano.
Así, Shiatsu, logra eliminar la fatiga muscular y nerviosa acumulada en el cuerpo, y restablecer el equilibrio de todas las funciones, incluyendo la del sistema endocrino: el equilibrio hormonal. Su ventaja es la suavidad con que se suministra el tratamiento, el cual no produce dolores ni tiene efectos secundarios.
De maestro a discípulo
Como muchas de las terapias orientales, el futuro terapeuta aprende el Shiatsu de un maestro entrenado, que ha recibido a su vez esta enseñanza de otro maestro. Se asegura así la exactitud en la transmisión de la técnica, fundamental para el éxito de la terapia. El sistema creado por Namikoshi recibió la aprobación oficial del Ministerio de Salud del Japón, y él mismo creó en su país un instituto para la enseñanza del Shiatsu (*). Quien aprende la técnica puede autoadministrársela, darla a sus familiares y amigos, y también tratar a pacientes en forma regular. En esta terapia es importante la entrega del paciente y la armonía con el terapeuta para lograr un mayor y eficaz beneficio.
No se trata de un simple masaje, sino una verdadera terapia, ya que tiende a aliviar y a eliminar dolencias. Mientras el masaje trabaja a un nivel superficial, Shiatsu tiende a eliminar las tensiones, el cansancio y el estrés muscular y nervioso. Recompone las consecuencias de esa fatiga muscular y nerviosa, que son las irregularidades en las distintas funciones.
Entre esas irregularidades funcionales están, por ejemplo, los desórdenes digestivos. Muchas personas tienen problemas con su digestión sin que el médico pueda diagnosticar una patología concreta. Yendo a la causa profunda de la disfunción, que puede ser el estrés, Shiatsu logra restablecer la funcionalidad. Otra aplicación muy provechosa es aquella que busca recomponer problemas óseos, como las desviaciones en la columna.
De la intuición a la ciencia
El objetivo primordial de la técnica es prevenir la aparición de enfermedades. Como muchas terapias orientales, tiene una clara intención preventiva. Pero cuando las enfermedades aparecen, es posible tratar algunas de ellas con Shiatsu.
Sin embargo, existen dolencias que están reservadas a la medicina alopática. Las enfermedades infecciosas, las enfermedades contagiosas y el cáncer no pueden ser tratadas con Shiatsu. Por eso siempre se recomienda mantener un equilibrio de criterio: ambas medicinas, la oriental y la occidental, son buenas.
Pero ante la actual tendencia a tomar drogas y medicamentos al primer dolor o síntoma, Shiatsu viene a incentivar el inmenso poder de autocuración de nuestro propio organismo. Busca activar y estimular esos procesos de curación naturales, sin tener que recurrir en lo posible a elementos externos.
Para ello, Tokujiro Namikoshi, recogió la antigua y valiosa enseñanza oriental.
Descubrió que presionando a ambos lados de la columna vertebral en su región media, en la región de las cápsulas suprarrenales, glándulas que segregan una hormona llamada cortisona y que alivia el reumatismo, logró eliminar los dolores reumáticos de su madre. Es así como comenzó a estudiar la fisiología humana y, más allá de lo intuitivo pudo establecer científicamente puntos (tsubos) y técnicas de presión.
Para ejercer presión sobre los puntos establecidos por Namikoshi, el terapeuta usa sus manos, fundamentalmente las palmas y los dedos, principalmente el pulgar.
Digno representante de la medicina oriental, Namikoshi fundaba todas las irregularidades de la salud en una sencilla causa: apartarse del equilibrio con la naturaleza. Cuando recuperamos ese equilibrio, muchas de las dolencias desaparecen, y recuperamos calidad de vida.
Viernes, 24 de Febrero de 2006 Por Latinsalud.com
Fuente: Latinsalud.com
Conducta instintiva
Siguiendo un instinto, los seres humanos usan sus manos para frotar y presionar las partes de su cuerpo que duelen, y de esa manera lograr algún alivio. Existen múltiples técnicas que usan las manos y los dedos para accionar sobre el cuerpo, provocando diversos efectos benéficos. Shiatsu, palabra de origen japonés, está compuesta por dos significados: Shi, que significa dedo y atsu, presión. En este artículo nos referiremos al Shiatsu creado y enseñado por el maestro japonés Tokujiro Namikoshi.
Según lo define el propio maestro, Shiatsu Sistema Namikoshi es una terapia que utiliza la presión de los dedos sobre diversos puntos en la piel para prevenir la aparición de dolencias, potenciar la capacidad de sanación natural del organismo y llevar alivio frente a diversos malestares. Namikoshi sistematizó un cúmulo de enseñanzas antiguas y experiencias propias, ubicando con precisión puntos corporales donde debe ejercerse la presión, la intensidad de la misma, la posición de las manos y los dedos, etc.
No debe confundirse Shiatsu con otro sistema que utiliza los dedos: la Digitopuntura. Si bien se basan en principios similares, hay una diferencia que es necesario destacar. Mientras Shiatsu acciona sobre el aspecto meramente físico (músculos, nervios, etc.) la Digitopuntura trabaja sobre el aspecto energético del ser humano.
Así, Shiatsu, logra eliminar la fatiga muscular y nerviosa acumulada en el cuerpo, y restablecer el equilibrio de todas las funciones, incluyendo la del sistema endocrino: el equilibrio hormonal. Su ventaja es la suavidad con que se suministra el tratamiento, el cual no produce dolores ni tiene efectos secundarios.
De maestro a discípulo
Como muchas de las terapias orientales, el futuro terapeuta aprende el Shiatsu de un maestro entrenado, que ha recibido a su vez esta enseñanza de otro maestro. Se asegura así la exactitud en la transmisión de la técnica, fundamental para el éxito de la terapia. El sistema creado por Namikoshi recibió la aprobación oficial del Ministerio de Salud del Japón, y él mismo creó en su país un instituto para la enseñanza del Shiatsu (*). Quien aprende la técnica puede autoadministrársela, darla a sus familiares y amigos, y también tratar a pacientes en forma regular. En esta terapia es importante la entrega del paciente y la armonía con el terapeuta para lograr un mayor y eficaz beneficio.
No se trata de un simple masaje, sino una verdadera terapia, ya que tiende a aliviar y a eliminar dolencias. Mientras el masaje trabaja a un nivel superficial, Shiatsu tiende a eliminar las tensiones, el cansancio y el estrés muscular y nervioso. Recompone las consecuencias de esa fatiga muscular y nerviosa, que son las irregularidades en las distintas funciones.
Entre esas irregularidades funcionales están, por ejemplo, los desórdenes digestivos. Muchas personas tienen problemas con su digestión sin que el médico pueda diagnosticar una patología concreta. Yendo a la causa profunda de la disfunción, que puede ser el estrés, Shiatsu logra restablecer la funcionalidad. Otra aplicación muy provechosa es aquella que busca recomponer problemas óseos, como las desviaciones en la columna.
De la intuición a la ciencia
El objetivo primordial de la técnica es prevenir la aparición de enfermedades. Como muchas terapias orientales, tiene una clara intención preventiva. Pero cuando las enfermedades aparecen, es posible tratar algunas de ellas con Shiatsu.
Sin embargo, existen dolencias que están reservadas a la medicina alopática. Las enfermedades infecciosas, las enfermedades contagiosas y el cáncer no pueden ser tratadas con Shiatsu. Por eso siempre se recomienda mantener un equilibrio de criterio: ambas medicinas, la oriental y la occidental, son buenas.
Pero ante la actual tendencia a tomar drogas y medicamentos al primer dolor o síntoma, Shiatsu viene a incentivar el inmenso poder de autocuración de nuestro propio organismo. Busca activar y estimular esos procesos de curación naturales, sin tener que recurrir en lo posible a elementos externos.
Para ello, Tokujiro Namikoshi, recogió la antigua y valiosa enseñanza oriental.
Descubrió que presionando a ambos lados de la columna vertebral en su región media, en la región de las cápsulas suprarrenales, glándulas que segregan una hormona llamada cortisona y que alivia el reumatismo, logró eliminar los dolores reumáticos de su madre. Es así como comenzó a estudiar la fisiología humana y, más allá de lo intuitivo pudo establecer científicamente puntos (tsubos) y técnicas de presión.
Para ejercer presión sobre los puntos establecidos por Namikoshi, el terapeuta usa sus manos, fundamentalmente las palmas y los dedos, principalmente el pulgar.
Digno representante de la medicina oriental, Namikoshi fundaba todas las irregularidades de la salud en una sencilla causa: apartarse del equilibrio con la naturaleza. Cuando recuperamos ese equilibrio, muchas de las dolencias desaparecen, y recuperamos calidad de vida.
Posted at 4:20 a.m. | Etiquetas: Tecnicas chinas | 0 Comments
Ascenciòn - Surgimiento de su Sexto Sentido
El siguiente extracto pertenece a la reciente edición de "El Gran Cambio con Fred Sterling" programa de preguntas y respuestas por Internet y radio.
* * * * * *
PREGUNTA: ¿Podría comentarnos algo acerca del sexto sentido que se comienza a desarrollar a medida que uno inicia el proceso de Ascensión.
KAHU: En un punto dado, cuando ustedes están trabajando hacia su propia iluminación, ustedes dicen, "Yo quiero ser iluminado. Yo quiero descubrir el amor". Estas palabras son clichés. Nadie quiere escucharlas. Ustedes necesitan ser iluminados, y necesitan descubrir el amor. Me gusta la palabra iluminado, porque significa lleno con la luz del amor. Hay esta forma de pensamiento místico acerca de la iluminación que sugiere que han desarrollado algún sentido mágico a fin de cultivar el sexto sentido o de ser psíquico o sanadores, o lo que sea. ¿Qué pasa si no es eso, mis amigos? ¿Qué tal si es la simplicidad de entretejer sus cinco sentidos en uno?
El Maestro Kirael estuvo diciendo que cuando ustedes cuentan una hermosa verdad es como si lo podrían saborear en su boca. Dice que también, si no dicen la verdad, es casi como si pudiesen sentir un sabor ácido en su boca. Me gustaría pensar de que estamos llegando a estar mucho más claros en la comprensión de que hay una porción de su realidad que puede tomar estos cinco sentidos – tacto, olfato, vista, sabor y escuchar – juntarlos y con ello crear el sexto sentido. Cuando ustedes juntan los cinco sentidos esto automáticamente crea una trama y esa trama se convierte en el sexto sentido. En un sentido literal, no hay magia relacionada con este arte del sexto sentido. La magia, si es que la hay, está en la trama, porque la única forma de penetrar en la trama es con amor.
Si quieren aprender la forma en la que crear esta trama, ustedes van a tener que quitar de su vocabulario las tres frases de las que estoy hablando: "Yo no sé", "No lo puedo hacer", y "No lo estoy consiguiendo". Si ustedes quitan estas de su vocabulario, cuando se dicen a si mismos, "Yo voy a entretejer a mis cinco sentidos juntos", no terminen diciendo, "Por supuesto, no tengo la más mínima idea de lo que esto significa". Ustedes acaban de cancelarlo con esa pequeña duda. En cambio, simplemente digan, "Yo voy a entretejer a mis cinco sentidos", y se paran ahí mismo. Dentro de las 24 horas algo va a comenzar a cambiar para ustedes. Ustedes no tienen que esperar cinco horas o cinco años. Puede suceder inmediatamente. Nosotros somos criaturas de nuestros patrones de pensamientos. No tenemos que estar limitados por nuestros pensamientos. Podemos estar expandidos por nuestros pensamientos. Si ustedes eligen estar limitados por sus pensamientos, siempre van a ver un vaso que es medio vacío. Si dejan de decir, "No lo puedo", "No lo sé", y "No lo estoy consiguiendo", y en cambio se dicen a si mismos, "Comenzando en el día de hoy, yo voy a entretejer a mis cinco sentidos y voy a descubrir cómo trabajar con mi sexto sentido", su mundo comenzará a expandirse con posibilidades.
Mañana, si caminan hacia el teléfono y extienden la mano para levantarlo antes de que suene y alguien del otro lado de la línea les dice, "Oh mi Dios, ¿cuán extraño es esto?" Usted acaba de cancelar todo. Felicítense. Digan, "Wow eso fue fabuloso".
Cuando mi primer libro, El Gran Cambio, estaba en proceso de publicación, nosotros éramos tan tontos. No teníamos ningún tipo de sentido. Hemos gastado $4,000 para la tapa del libro y la tapa que nos fue presentada fue la imagen de un círculo, conmigo frente al mismo y estas grandes alas angélicas saliendo detrás de mi cabeza. Fue absolutamente el peor cuadro. Por supuesto, rechazamos esa tapa. El punto que quiero hacer es que cuando uno no tiene totalmente en claro lo que desea exactamente, entonces la gente les dará lo que ellos desean.
Cuando ustedes dicen, "Yo no sé", cuando dicen, "No lo estoy consiguiendo", cuando dicen, "Esto no funciona para mi", eso es exactamente lo que pueden esperar de su vida. Pueden esperar una falta de claridad en todo lo que hacen cuando utilizan estas tres frases. Si quieren cambiar su vida, digan, "Estoy dispuesta a comenzar a entretejer los cinco sentidos", luego observen como su mundo se despliega en la forma más hermosa. Ustedes se verán haciendo más de las cosas que desean hacer.
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PREGUNTA: ¿Podría comentarnos algo acerca del sexto sentido que se comienza a desarrollar a medida que uno inicia el proceso de Ascensión.
KAHU: En un punto dado, cuando ustedes están trabajando hacia su propia iluminación, ustedes dicen, "Yo quiero ser iluminado. Yo quiero descubrir el amor". Estas palabras son clichés. Nadie quiere escucharlas. Ustedes necesitan ser iluminados, y necesitan descubrir el amor. Me gusta la palabra iluminado, porque significa lleno con la luz del amor. Hay esta forma de pensamiento místico acerca de la iluminación que sugiere que han desarrollado algún sentido mágico a fin de cultivar el sexto sentido o de ser psíquico o sanadores, o lo que sea. ¿Qué pasa si no es eso, mis amigos? ¿Qué tal si es la simplicidad de entretejer sus cinco sentidos en uno?
El Maestro Kirael estuvo diciendo que cuando ustedes cuentan una hermosa verdad es como si lo podrían saborear en su boca. Dice que también, si no dicen la verdad, es casi como si pudiesen sentir un sabor ácido en su boca. Me gustaría pensar de que estamos llegando a estar mucho más claros en la comprensión de que hay una porción de su realidad que puede tomar estos cinco sentidos – tacto, olfato, vista, sabor y escuchar – juntarlos y con ello crear el sexto sentido. Cuando ustedes juntan los cinco sentidos esto automáticamente crea una trama y esa trama se convierte en el sexto sentido. En un sentido literal, no hay magia relacionada con este arte del sexto sentido. La magia, si es que la hay, está en la trama, porque la única forma de penetrar en la trama es con amor.
Si quieren aprender la forma en la que crear esta trama, ustedes van a tener que quitar de su vocabulario las tres frases de las que estoy hablando: "Yo no sé", "No lo puedo hacer", y "No lo estoy consiguiendo". Si ustedes quitan estas de su vocabulario, cuando se dicen a si mismos, "Yo voy a entretejer a mis cinco sentidos juntos", no terminen diciendo, "Por supuesto, no tengo la más mínima idea de lo que esto significa". Ustedes acaban de cancelarlo con esa pequeña duda. En cambio, simplemente digan, "Yo voy a entretejer a mis cinco sentidos", y se paran ahí mismo. Dentro de las 24 horas algo va a comenzar a cambiar para ustedes. Ustedes no tienen que esperar cinco horas o cinco años. Puede suceder inmediatamente. Nosotros somos criaturas de nuestros patrones de pensamientos. No tenemos que estar limitados por nuestros pensamientos. Podemos estar expandidos por nuestros pensamientos. Si ustedes eligen estar limitados por sus pensamientos, siempre van a ver un vaso que es medio vacío. Si dejan de decir, "No lo puedo", "No lo sé", y "No lo estoy consiguiendo", y en cambio se dicen a si mismos, "Comenzando en el día de hoy, yo voy a entretejer a mis cinco sentidos y voy a descubrir cómo trabajar con mi sexto sentido", su mundo comenzará a expandirse con posibilidades.
Mañana, si caminan hacia el teléfono y extienden la mano para levantarlo antes de que suene y alguien del otro lado de la línea les dice, "Oh mi Dios, ¿cuán extraño es esto?" Usted acaba de cancelar todo. Felicítense. Digan, "Wow eso fue fabuloso".
Cuando mi primer libro, El Gran Cambio, estaba en proceso de publicación, nosotros éramos tan tontos. No teníamos ningún tipo de sentido. Hemos gastado $4,000 para la tapa del libro y la tapa que nos fue presentada fue la imagen de un círculo, conmigo frente al mismo y estas grandes alas angélicas saliendo detrás de mi cabeza. Fue absolutamente el peor cuadro. Por supuesto, rechazamos esa tapa. El punto que quiero hacer es que cuando uno no tiene totalmente en claro lo que desea exactamente, entonces la gente les dará lo que ellos desean.
Cuando ustedes dicen, "Yo no sé", cuando dicen, "No lo estoy consiguiendo", cuando dicen, "Esto no funciona para mi", eso es exactamente lo que pueden esperar de su vida. Pueden esperar una falta de claridad en todo lo que hacen cuando utilizan estas tres frases. Si quieren cambiar su vida, digan, "Estoy dispuesta a comenzar a entretejer los cinco sentidos", luego observen como su mundo se despliega en la forma más hermosa. Ustedes se verán haciendo más de las cosas que desean hacer.
Posted at 4:50 a.m. | Etiquetas: Bioenergetica | 0 Comments
La energía a través de la respiración
Sin duda habrás advertido, continuó diciendo mi Guía, el Lama Mingyar Dondup; que insistimos en la importancia de tener la boca cerrada. No lo hacemos sólo para evitar que digan mentiras, sino para que todos respiren por la nariz. Si respiras por la boca, pierdes la ventaja de los filtros de aire de la nariz del sistema de control de la temperatura que tiene el organismo. Por otra parte, si persistes en respirar por la boca, finalmente se te tapa la nariz y sufres de catarro, sientes la cabeza pesada y todos los inconvenientes que lo acompañan.
Me sentí culpable cuando advertí que lo estaba mirando con la boca abierta. La cerré con tanta prisa y tanto ruido que vi en sus ojos un relámpago de risa, aunque no me dijo nada.
La nariz es muy importante y debemos mantenerla limpia. Si se te ensucian las fosas nasales, inhala un poco de agua por la nariz y deja que te corra por la garganta para escupirla. Pero nunca, nunca respires por la boca hazlo siempre por la nariz. Tal vez convenga usar agua tibia pues el agua fría te hará estornudar.
Se volvió y tocó la campana que estaba a su lado.
Entró un sirviente que volvió a llenar la tetera y trajo más tsampa. Hizo una reverencia y se retiró. Al cabo de unos minutos, el Lama Mingyar Dondup, reanudó su discurso.
Respiración Completa
Ahora, Lobsang, vamos a estudiar el verdadero método de respiración, el método que ha permitido prolongar considerablemente la vida a muchos lamas de Tibet.
Vamos a estudiar la Respiración Completa. Como el nombre lo indica, abarca los otros tres sistemas, el de respiración superior, media e inferior, de modo que los pulmones se llenan realmente de aire, y por lo tanto la sangre se purifica y se llena
de fuerza vital. Es un sistema muy fácil. Tienes que sentarte o estar de pie en una posición cómoda y respirar por la nariz.
Hace unos momentos, Lobsang, te vi completamente inclinado hacia delante, agachado, y no puedes respirar como es debido en esa posición. Debes mantener la columna vertebral bien derecha.
Ese es todo el secreto de respirar correctamente.
Me miró y suspiró, pero el brillo de sus ojos desmintió la profundidad del suspiro. Después se puso de pie, se acercó a mí, me puso las manos debajo de los codos y me levantó de modo que quedé sentado muy derecho.
Así es como debes sentarte, Lobsang, con la columna vertebral derecha, con el abdomen perfectamente controlado y los brazos a los costados. Ahora siéntate así. Ensancha el pecho, hacia afuera y después baja el diafragma para que el abdomen inferior también sobresalga. De esa manera harás una respiración completa.
No hay nada de magia en todo esto, Lobsang. Es una manera de respirar común y sensata. Debes aspirar todo el aire que puedas, después tienes que expelerlo y reemplazarlo. Por el momento, esto te puede parecer complicado, puedes creer que es demasiado difícil, que no vale la pena, pero sí vale la pena, Lobsang. Crees que no
porque eres letárgico, porque últimamente respiras con descuido; debes tener disciplina para respirar.
Respiré como me indicó y, ante mi gran asombro, descubrí que era muy fácil. Advertí que al principio la cabeza me daba vueltas, después fue todavía más fácil. Veía los colores con más claridad y a los pocos minutos me sentí mejor.
Todos los días te daré algunos ejercicios respiratorios, Lobsang, y te ruego que los cumplas. Vale la pena. Ya no volverás a quedarte sin aliento. Esa pequeña caminata cuesta arriba te dejó jadeante pero yo, que soy muchos años mayor que tú, la hice sin el menor esfuerzo.
Volvió a sentarse y me observó mientras respiraba según me había indicado. Aun en esa etapa inicial, advertí cuánta razón tenía.
Después, mi Guía siguió hablando.
El único propósito de la respiración, sea cual fuere el sistema adoptado, es aspirar la mayor cantidad posible de aire y distribuirlo en el cuerpo de otra manera, de una manera que nosotros llamamos prana. Esa es la fuerza vital misma. Esa prana es la fuerza que hace mover al hombre, que activa a todos los seres vivientes, las plantas, los animales, el hombre; hasta los peces tienen que extraer el oxígeno de agua y convertirlo en prana.
Sin embargo, ahora tenemos que ver cómo respiras, Lobsang.
Aspira lentamente. Descubrirás que hay varias maneras de aspirar, contener la respiración y exhalar, que cumplen varias misiones, tal como limpiar, vitalizar, etc.
Respiración de Limpieza
Tal vez la forma general de respirar más importante, sea la que llamamos la respiración de limpieza. Ahora mismo te la voy a enseñar, porque quiero que la practiques todos los días, al despertar y antes de dormir, y al comienzo y al fin de cada ejercicio.
Yo había seguido atentamente sus instrucciones. Conocía muy bien el poder de aquellos altos lamas que podían deslizarse por la tierra con más rapidez que un caballo al galope y que llegaban a destino serenos, sin la menor fatiga. Decidí que mucho antes de llegar al estado de Lama – pues en esa época no era más que un
acólito dominaría la ciencia de respirar. Mi Guía, el Lama Mingyar Dondup.
Continuó hablando:
Ahora, Lobsang, veremos esta respiración de limpieza. Aspira profundamente, haz tres respiraciones completas. No por favor, no esas aspiraciones cortitas. Tienes que aspirar profundamente, todo lo más profundamente que puedas; llena los pulmones, levanta el pecho y llénate de aire. Eso, eso. Ahora, en la tercera aspiración, debes retener ese aire unos cuatro segundos, junta los labios como si fueras a silbar. Pero no hinches las mejillas.
Sopla un poco de aire por la abertura de los labios, con todo el vigor que puedas. Sopla con fuerza, suelta el aire. Después, detente un segundo, retiene el aire que queda. Sopla otro poco, sopla el aire restante de modo que no quede nada en tus pulmones.
Sopla con toda la fuerza que puedas. Recuerda que, en este caso,debes exhalar con el mayor vigor por la abertura de los labios.
Dime la verdad, ¿no te parece extraordinariamente refrescante?
Tuve que darle la razón. Me había parecido un poco tonto eso de soplar y soplar; pero, después de hacerlo varias veces, advertí un hormigueo de energía y me sentí mejor que nunca. Me inflé, resoplé y ensanché el pecho. De pronto, sentí que la cabeza me daba vueltas. Me pareció que cada vez era más liviano.
En medio de la bruma oí a mi Guía:
¡Lobsang, Lobsang, basta! No debes respirar de esa manera.
Respira como te indiqué. No hagas experimentos, pues es peligroso.
Ahora te has intoxicado por respirar de esa manera incorrecta, con demasiada prisa. Práctica únicamente como yo te indico, pues tengo experiencia. Después podrás hacer todos los experimentos que quieras. Pero ten en cuenta esto, Lobsang: advierte siempre a quienes enseñes a respirar que sigan cuidadosamente los ejercicios,
que no hagan experimentos. Diles que nunca deben experimentar con distintos ritmos de aspiraciones, a menos que los acompañe un maestro competente: pues experimentar con la respiración puede ser muy peligroso. Seguir los ejercicios es seguro, sano y los que respiran según las instrucciones no pueden experimentar el menor
daño.
Respiración para aumentar la Fuerza Nerviosa
El Lama se pudo de pie y dijo:
Ahora, Lobsang, vamos a aumentar tu fuerza nerviosa, ponte de pie bien derecho, como yo. Aspira todo el aire que puedas; después cuando te parece que tienes los pulmones completamente llenos, aspira un poco más. Exhala lentamente. Lentamente. Vuelve a
llenar del todo los pulmones y contiene esa respiración.
Extiende los brazos al frente con bastante fuerza para mantener los horizontales, pero haz el menor esfuerzo posible.
Ahora mírame. Lleva las manos a los hombros, construyendo gradualmente los
músculos de tal modo que, cuando las manos toquen los hombros, los músculos estén completamente tensos y los puños cerrados.
Obsérvame y fíjate cómo estoy cerrando los puños.
Cierra las manos de tal manera que las sientas temblar por el esfuerzo. Manteniendo siempre los músculos tensos, extiende los brazos lentamente, después recógelos con rapidez. Hazlo varias veces, seis por lo menos. Exhala vigorosamente por la boca, con
los labios algo cerrados como te enseñe antes, como si fueras a silbar. Sopla con toda la fuerza que puedas. Después de hacerlo varias veces, práctica otra vez la respiración de limpieza.
Hice lo que me indicaba y, como antes, advertí que me beneficiaba.
¡Además era divertido, y yo estaba siempre listo cuando se trataba de divertirme! Mi Guía interrumpió mis pensamientos.
Lobsang, quiero destacar otra vez que la rapidez con que recoges los puños y la tensión de los músculos determinan el beneficio que obtienes del ejercicio. Naturalmente, habrás cuidado de llenar bien los pulmones, antes de empezar. De paso, este ejercicio es invalorable y te será muy útil en el futuro.
Se sentó y me observó mientras practicaba ese sistema; corregía amablemente mis defectos, me elogiaba cuando hacía bien las cosas y, cuando estuvo satisfecho, me hizo hacerlos sin más instrucciones. Finalmente me indicó que me sentara a su lado, mientras me contaba cómo se había creado el sistema tibetano de respirar, descifrando los viejos datos guardados en las profundas cavernas del Potala.
Cuando avancé en mis estudios, me enseñaron varias cosas acerca de la respiración, pues en Tibet no curamos solamente con hierbas, sino también por medio de la respiración. Esta es, en verdad, la fuente de la vida y seguramente ha de interesar a todos que diga algunas cosas que permitan, a quienes sufren algún achaque viejo,
borrar o aliviar el sufrimiento. Puede lograrse respirando correctamente. Pero recuerden… respiren únicamente como se indica en estas páginas, pues experimentar es peligroso a menos que se esté acompañado de un maestro competente. Experimentar a ciegas es una locura.
Respiración Contenida
Los desórdenes estomacales, hepáticos y de la sangre pueden dominarse mediante lo que llamamos la “respiración contenida.
No hay nada mágico en todo esto, excepto en el resultado; ese resultado puede parecer obra de magia, algo sin igual. Pero; Al principio hay que pararse muy derecho; si el paciente está en cama, debe acostarse también derecho. Supongamos, sin embargo que está levantado.
Párese con lo talones juntos, los hombros hacia atrás y el pecho levantado. El abdomen inferior debe estar completamente bajo control. Aspire profundamente, llénese los pulmones de aire y contenga la respiración hasta que sienta un latido débil -muy débil – en las sienes. En cuanto lo sienta, exhale vigorosamente con la boca abierta vigorosamente, no se trata de dejar escapar el aire, sino de soplarlo con toda fuerza.
Después debe hacer respiración de limpieza. No vale la pena que respira ese ejercicio pues ya lo describí tal como me lo enseño mi Guía, el Lama Mingyar Dondup. Repetiré solamente que la respiración de limpieza es invalorable cuando se trata de mejorar la salud.
El Ritmo
Antes de seguir adelante con la respiración debemos tener un ritmo, una unidad de tiempo que representa una respiración normal.
Ya lo mencioné tal como me lo enseñaron, pero en este caso, la repetición tal vez resulte útil, pues ayudará a que lo fijen en su mente de modo permanente, quienes están interesados en practicarlos. Los latidos del corazón de una persona marcan el
ritmo medio adecuado para la respiración de ese individuo.
Naturalmente, son muy pocas la personas que tienen el mismo ritmo medio, pero eso no importa. Cada uno puede descubrir su ritmo normal de respiración tomándose el pulso. Coloque los dedos de la mano derecha en la muñeca izquierda y busque el pulso. Supongamos que el término medio sea de uno, dos, tres cuatro, cinco, seis.
Fije firmemente ese ritmo en subconsciente, de modo que lo conozca inconscientemente sin pensar. Repito que no tiene importancia el ritmo, siempre que cada uno conozca el suyo, siempre que el subconsciente lo conozca. Pero aquí imaginamos que el ritmo es el término medio en el cual la aspiración de aire dura seis latidos del corazón. Esta es una rutina común y cotidiana.
Vamos a alterar ese ritmo por distintos motivos. No es nada difícil hacerlo. En realidad, es algo muy fácil que puede lograr resultados espectaculares para mejorar la salud. En Tibet, a todos los acólitos del grado superior les enseñaban a respirar. Había ciertos ejercicios que teníamos que realizar antes de estudiar
otra cosa, y ése era el procedimiento preliminar en todos los casos.
¿Les gustaría probarlo? Pues bien, antes que nada, hay que sentarse muy derecho; si quieren pueden estar de pie, pero no veo el motivo para estarlo, cuando pueden sentarse. Aspiren lentamente el sistema de respiración completa. Es decir, pecho y abdomen mientras cuentan seis pulsaciones. Eso es muy sencillo. Basta con mantener un dedo en el pulso y dejar que pasen uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis latidos.
Cuando han aspirado durante esas seis pulsaciones, contengan la respiración mientras el corazón late tres veces. Después de eso, exhalen por la nariz durante seis pulsaciones, contengan la respiración mientras el corazón late tres veces. Después de eso, exhalen por la nariz durante seis pulsaciones. Vale decir, el mismo tiempo que han tardado en aspirar. Una vez que han exhalado, mantengan los pulmones vacíos durante otras tres pulsaciones, y luego repitan todo desde el principio. Repítanlo tantas veces como quiera, pero no se fatiguen. En cuanto sienta cansancio, deténgase. Nunca deben cansarse con los ejercicios, pues si lo hacen destruyen completamente su efecto. Son para entonarnos y hacernos sentir mejor, no para agitarnos o cansarnos.
Nosotros comenzábamos siempre con el ejercicio de la respiración de limpieza, el cual nunca se repite demasiado. Es completamente inocuo y sumamente beneficioso. Libra los pulmones de todo rastro de aire viciado, los libra de impurezas. ¡En Tibet no hay tuberculosis! De modo que pueden practicar la respiración de limpieza tantas veces como quieran, y se beneficiarán muchísimo.
El Control Mental
Un método excelente de lograr el control mental es sentarse derecho y aspirar una respiración completa.
Después se hace una respiración de limpieza. Luego se aspira según la norma uno, cuatro, dos. Es decir (esta vez vamos a hablar en segundos) que hay que aspirar durante cinco segundos, contener la respiración cuatro veces cinco segundos, vale decir, veinte segundos. Cuando se ha cumplido esa etapa, hay que exhalar durante
diez segundos. Es posible curarnos de muchos dolores sin respiramos de la manera adecuado, y éste es un buen método. Si tienen algún dolor, acuéstense o quédense de pie, pero bien derechos.
Entonces respiren rítmicamente, sin dejar de pensar que con cada respiración el dolor se va atenuando, que con cada aspiración se aleja el dolor. Imaginen que cada vez que respiren, logran la fuerza vital que está desplazando al dolor. Apoyen una mano en la parte afectada e imaginen que con la mano, a cada respiración borran lo que causa el dolor. Háganlo durante siete respiraciones completas. Después practiquen la respiración de limpieza y descansen varios segundos, respirando de manera lenta y normal.
Probablemente comprobarán que el dolor ha desaparecido por completo o que se ha atenuado de tal manera que ya no los molesta. Pero, si por cualquier motivo siguen sintiéndolo, repitan todo el proceso una o dos veces hasta que sientan alivio. Naturalmente, deben comprender que si es un dolor inesperado y se repite, tendrán que
consultar con el médico, porque el dolor es el medio de que se vale la naturaleza para advertirnos que algo no anda bien. Es perfectamente correcto y permisible atenuar el dolor cuando lo sentimos, pero es esencial descubrir qué lo provoca y curar ese motivo. Nunca hay que sufrir dolores sin consultar con el médico.
Contra el Cansancio
Si se sienten cansados o si han exigido demasiado de sus energías, éste es el método más rápido para recobrarse. Ahora tampoco tiene importancia que estén de pie o sentados, pero tengan los pies juntos, que se toquen los dedos y los talones. Después, unan las manos de manera que se entrelacen los dedos de ambas y que los pies
y las manos formen, por separado, un círculo cerrado. Respiren rítmicamente varias veces, con aspiraciones profundas y exhalaciones lentas. Luego, descansen el período de tres pulsaciones y hagan una respiración de limpieza. Verán cómo se va en seguida el cansancio.
Contra el Nerviosismo
Muchas personas se ponen sumamente nerviosas cuando tienen que entrevistarse con alguien. Se les humedecen las palmas de las manos y a lo mejor les tiemblan las rodillas. No hay necesidad de que se sientan de ese modo, porque es fácil de vencer esa sensación. Aquí les ofrezco el método de vencerla mientras se encuentran, por ejemplo, en la sala de espera del dentista.
Aspiren profundamente; por la nariz, claro está; y contengan la respiración diez segundos. Después exhalen lentamente, sin perder el control de la respiración. Respiren de modo común dos o tres veces y vuelvan a aspirar profundamente durante diez segundos, para llenar bien los pulmones de aire. Contengan otra vez la
respiración y exhalen con lentitud durante diez segundos.
Hagan esto tres veces. Lo pueden hacer sin que nadie lo advierta y se sentirán completamente tranquilos. Habrán cesado los fuertes latidos del corazón y tendrán mucha más confianza en sus propias fuerzas.
Cuando salgan de esa sala de espera y comience la entrevista, verán que son dueños de sí mismo. Si se siente algo nerviosos; spiren profundamente y contengan la respiración un segundo.
Podrán hacerlo perfectamente mientras su interlocutor está hablando. Eso reforzará la propia confianza.
Todos los tibetanos utilizan sistemas como éste.
También controlamos la respiración cuando levantamos algún peso, porque resulta mucho más fácil levantarlo. Puede tratarse de muebles o de un paquete pesado, lo mismo da; la manera más fácil de hacerlo es aspirar profundamente y contener la respiración mientras se levanta el objeto. Cuando ya está levantado, pueden
exhalar lentamente y seguir respirando de manera normal.
Es fácil levantar algo pesado mientras se contiene una respiración profunda. Vale la pena hacer la prueba. Traten de levantar un objeto bastante pesado cuando tiene los pulmones vacíos y después háganlo con los pulmones llenos.
Verán la diferencia.
Control de la Ira
También se domina la ira por medio de la respiración: se aspira profundamente, se contiene la respiración y se exhala con lentitud. Si por cualquier motivo se sienten muy irritados - ¡con razón o sin ella!; aspiren hondo. Contenga la respiración
algunos segundos y después exhalen con mucha lentitud. Advertirán que pueden dominar totalmente la emoción y que son dueños de la situación. Es muy peligroso ceder a la ira y a la irritación, porque eso puede provocar úlceras gástricas. De modo que;
recuerden este ejercicio de respiración: aspiren profundamente, contenga el aliento y exhalen con lentitud.
Pueden practicar todos estos ejercicio con absoluta confianza, en la seguridad de que no pueden hacerles daños pero; permítanme una palabra de advertencia; aténganse a estos ejercicios y no traten de experimentar algo más avanzado, a menos que estén
dirigidos por un maestro muy competente, porque los ejercicios de respiración mal aplicados pueden causar mucho daño. En nuestro campamento enseñamos a las prisioneras a respirar de este modo.
También profundizamos algo más el asunto y les enseñamos a respirar de manera que no sintieran dolor. Este sistema, unido a la hipnosis, nos permitió practicar operaciones abdominales y amputar piernas y brazos. No teníamos anestésicos; nos vimos obligados a recurrir a este método para matar el dolor; la hipnosis y el control de la respiración. Ese es el método de la naturaleza, el método natural.
Extracto del libro
"El Medico del Tibet" (El Medico de Lhasa)
Me sentí culpable cuando advertí que lo estaba mirando con la boca abierta. La cerré con tanta prisa y tanto ruido que vi en sus ojos un relámpago de risa, aunque no me dijo nada.
La nariz es muy importante y debemos mantenerla limpia. Si se te ensucian las fosas nasales, inhala un poco de agua por la nariz y deja que te corra por la garganta para escupirla. Pero nunca, nunca respires por la boca hazlo siempre por la nariz. Tal vez convenga usar agua tibia pues el agua fría te hará estornudar.
Se volvió y tocó la campana que estaba a su lado.
Entró un sirviente que volvió a llenar la tetera y trajo más tsampa. Hizo una reverencia y se retiró. Al cabo de unos minutos, el Lama Mingyar Dondup, reanudó su discurso.
Respiración Completa
Ahora, Lobsang, vamos a estudiar el verdadero método de respiración, el método que ha permitido prolongar considerablemente la vida a muchos lamas de Tibet.
Vamos a estudiar la Respiración Completa. Como el nombre lo indica, abarca los otros tres sistemas, el de respiración superior, media e inferior, de modo que los pulmones se llenan realmente de aire, y por lo tanto la sangre se purifica y se llena
de fuerza vital. Es un sistema muy fácil. Tienes que sentarte o estar de pie en una posición cómoda y respirar por la nariz.
Hace unos momentos, Lobsang, te vi completamente inclinado hacia delante, agachado, y no puedes respirar como es debido en esa posición. Debes mantener la columna vertebral bien derecha.
Ese es todo el secreto de respirar correctamente.
Me miró y suspiró, pero el brillo de sus ojos desmintió la profundidad del suspiro. Después se puso de pie, se acercó a mí, me puso las manos debajo de los codos y me levantó de modo que quedé sentado muy derecho.
Así es como debes sentarte, Lobsang, con la columna vertebral derecha, con el abdomen perfectamente controlado y los brazos a los costados. Ahora siéntate así. Ensancha el pecho, hacia afuera y después baja el diafragma para que el abdomen inferior también sobresalga. De esa manera harás una respiración completa.
No hay nada de magia en todo esto, Lobsang. Es una manera de respirar común y sensata. Debes aspirar todo el aire que puedas, después tienes que expelerlo y reemplazarlo. Por el momento, esto te puede parecer complicado, puedes creer que es demasiado difícil, que no vale la pena, pero sí vale la pena, Lobsang. Crees que no
porque eres letárgico, porque últimamente respiras con descuido; debes tener disciplina para respirar.
Respiré como me indicó y, ante mi gran asombro, descubrí que era muy fácil. Advertí que al principio la cabeza me daba vueltas, después fue todavía más fácil. Veía los colores con más claridad y a los pocos minutos me sentí mejor.
Todos los días te daré algunos ejercicios respiratorios, Lobsang, y te ruego que los cumplas. Vale la pena. Ya no volverás a quedarte sin aliento. Esa pequeña caminata cuesta arriba te dejó jadeante pero yo, que soy muchos años mayor que tú, la hice sin el menor esfuerzo.
Volvió a sentarse y me observó mientras respiraba según me había indicado. Aun en esa etapa inicial, advertí cuánta razón tenía.
Después, mi Guía siguió hablando.
El único propósito de la respiración, sea cual fuere el sistema adoptado, es aspirar la mayor cantidad posible de aire y distribuirlo en el cuerpo de otra manera, de una manera que nosotros llamamos prana. Esa es la fuerza vital misma. Esa prana es la fuerza que hace mover al hombre, que activa a todos los seres vivientes, las plantas, los animales, el hombre; hasta los peces tienen que extraer el oxígeno de agua y convertirlo en prana.
Sin embargo, ahora tenemos que ver cómo respiras, Lobsang.
Aspira lentamente. Descubrirás que hay varias maneras de aspirar, contener la respiración y exhalar, que cumplen varias misiones, tal como limpiar, vitalizar, etc.
Respiración de Limpieza
Tal vez la forma general de respirar más importante, sea la que llamamos la respiración de limpieza. Ahora mismo te la voy a enseñar, porque quiero que la practiques todos los días, al despertar y antes de dormir, y al comienzo y al fin de cada ejercicio.
Yo había seguido atentamente sus instrucciones. Conocía muy bien el poder de aquellos altos lamas que podían deslizarse por la tierra con más rapidez que un caballo al galope y que llegaban a destino serenos, sin la menor fatiga. Decidí que mucho antes de llegar al estado de Lama – pues en esa época no era más que un
acólito dominaría la ciencia de respirar. Mi Guía, el Lama Mingyar Dondup.
Continuó hablando:
Ahora, Lobsang, veremos esta respiración de limpieza. Aspira profundamente, haz tres respiraciones completas. No por favor, no esas aspiraciones cortitas. Tienes que aspirar profundamente, todo lo más profundamente que puedas; llena los pulmones, levanta el pecho y llénate de aire. Eso, eso. Ahora, en la tercera aspiración, debes retener ese aire unos cuatro segundos, junta los labios como si fueras a silbar. Pero no hinches las mejillas.
Sopla un poco de aire por la abertura de los labios, con todo el vigor que puedas. Sopla con fuerza, suelta el aire. Después, detente un segundo, retiene el aire que queda. Sopla otro poco, sopla el aire restante de modo que no quede nada en tus pulmones.
Sopla con toda la fuerza que puedas. Recuerda que, en este caso,debes exhalar con el mayor vigor por la abertura de los labios.
Dime la verdad, ¿no te parece extraordinariamente refrescante?
Tuve que darle la razón. Me había parecido un poco tonto eso de soplar y soplar; pero, después de hacerlo varias veces, advertí un hormigueo de energía y me sentí mejor que nunca. Me inflé, resoplé y ensanché el pecho. De pronto, sentí que la cabeza me daba vueltas. Me pareció que cada vez era más liviano.
En medio de la bruma oí a mi Guía:
¡Lobsang, Lobsang, basta! No debes respirar de esa manera.
Respira como te indiqué. No hagas experimentos, pues es peligroso.
Ahora te has intoxicado por respirar de esa manera incorrecta, con demasiada prisa. Práctica únicamente como yo te indico, pues tengo experiencia. Después podrás hacer todos los experimentos que quieras. Pero ten en cuenta esto, Lobsang: advierte siempre a quienes enseñes a respirar que sigan cuidadosamente los ejercicios,
que no hagan experimentos. Diles que nunca deben experimentar con distintos ritmos de aspiraciones, a menos que los acompañe un maestro competente: pues experimentar con la respiración puede ser muy peligroso. Seguir los ejercicios es seguro, sano y los que respiran según las instrucciones no pueden experimentar el menor
daño.
Respiración para aumentar la Fuerza Nerviosa
El Lama se pudo de pie y dijo:
Ahora, Lobsang, vamos a aumentar tu fuerza nerviosa, ponte de pie bien derecho, como yo. Aspira todo el aire que puedas; después cuando te parece que tienes los pulmones completamente llenos, aspira un poco más. Exhala lentamente. Lentamente. Vuelve a
llenar del todo los pulmones y contiene esa respiración.
Extiende los brazos al frente con bastante fuerza para mantener los horizontales, pero haz el menor esfuerzo posible.
Ahora mírame. Lleva las manos a los hombros, construyendo gradualmente los
músculos de tal modo que, cuando las manos toquen los hombros, los músculos estén completamente tensos y los puños cerrados.
Obsérvame y fíjate cómo estoy cerrando los puños.
Cierra las manos de tal manera que las sientas temblar por el esfuerzo. Manteniendo siempre los músculos tensos, extiende los brazos lentamente, después recógelos con rapidez. Hazlo varias veces, seis por lo menos. Exhala vigorosamente por la boca, con
los labios algo cerrados como te enseñe antes, como si fueras a silbar. Sopla con toda la fuerza que puedas. Después de hacerlo varias veces, práctica otra vez la respiración de limpieza.
Hice lo que me indicaba y, como antes, advertí que me beneficiaba.
¡Además era divertido, y yo estaba siempre listo cuando se trataba de divertirme! Mi Guía interrumpió mis pensamientos.
Lobsang, quiero destacar otra vez que la rapidez con que recoges los puños y la tensión de los músculos determinan el beneficio que obtienes del ejercicio. Naturalmente, habrás cuidado de llenar bien los pulmones, antes de empezar. De paso, este ejercicio es invalorable y te será muy útil en el futuro.
Se sentó y me observó mientras practicaba ese sistema; corregía amablemente mis defectos, me elogiaba cuando hacía bien las cosas y, cuando estuvo satisfecho, me hizo hacerlos sin más instrucciones. Finalmente me indicó que me sentara a su lado, mientras me contaba cómo se había creado el sistema tibetano de respirar, descifrando los viejos datos guardados en las profundas cavernas del Potala.
Cuando avancé en mis estudios, me enseñaron varias cosas acerca de la respiración, pues en Tibet no curamos solamente con hierbas, sino también por medio de la respiración. Esta es, en verdad, la fuente de la vida y seguramente ha de interesar a todos que diga algunas cosas que permitan, a quienes sufren algún achaque viejo,
borrar o aliviar el sufrimiento. Puede lograrse respirando correctamente. Pero recuerden… respiren únicamente como se indica en estas páginas, pues experimentar es peligroso a menos que se esté acompañado de un maestro competente. Experimentar a ciegas es una locura.
Respiración Contenida
Los desórdenes estomacales, hepáticos y de la sangre pueden dominarse mediante lo que llamamos la “respiración contenida.
No hay nada mágico en todo esto, excepto en el resultado; ese resultado puede parecer obra de magia, algo sin igual. Pero; Al principio hay que pararse muy derecho; si el paciente está en cama, debe acostarse también derecho. Supongamos, sin embargo que está levantado.
Párese con lo talones juntos, los hombros hacia atrás y el pecho levantado. El abdomen inferior debe estar completamente bajo control. Aspire profundamente, llénese los pulmones de aire y contenga la respiración hasta que sienta un latido débil -muy débil – en las sienes. En cuanto lo sienta, exhale vigorosamente con la boca abierta vigorosamente, no se trata de dejar escapar el aire, sino de soplarlo con toda fuerza.
Después debe hacer respiración de limpieza. No vale la pena que respira ese ejercicio pues ya lo describí tal como me lo enseño mi Guía, el Lama Mingyar Dondup. Repetiré solamente que la respiración de limpieza es invalorable cuando se trata de mejorar la salud.
El Ritmo
Antes de seguir adelante con la respiración debemos tener un ritmo, una unidad de tiempo que representa una respiración normal.
Ya lo mencioné tal como me lo enseñaron, pero en este caso, la repetición tal vez resulte útil, pues ayudará a que lo fijen en su mente de modo permanente, quienes están interesados en practicarlos. Los latidos del corazón de una persona marcan el
ritmo medio adecuado para la respiración de ese individuo.
Naturalmente, son muy pocas la personas que tienen el mismo ritmo medio, pero eso no importa. Cada uno puede descubrir su ritmo normal de respiración tomándose el pulso. Coloque los dedos de la mano derecha en la muñeca izquierda y busque el pulso. Supongamos que el término medio sea de uno, dos, tres cuatro, cinco, seis.
Fije firmemente ese ritmo en subconsciente, de modo que lo conozca inconscientemente sin pensar. Repito que no tiene importancia el ritmo, siempre que cada uno conozca el suyo, siempre que el subconsciente lo conozca. Pero aquí imaginamos que el ritmo es el término medio en el cual la aspiración de aire dura seis latidos del corazón. Esta es una rutina común y cotidiana.
Vamos a alterar ese ritmo por distintos motivos. No es nada difícil hacerlo. En realidad, es algo muy fácil que puede lograr resultados espectaculares para mejorar la salud. En Tibet, a todos los acólitos del grado superior les enseñaban a respirar. Había ciertos ejercicios que teníamos que realizar antes de estudiar
otra cosa, y ése era el procedimiento preliminar en todos los casos.
¿Les gustaría probarlo? Pues bien, antes que nada, hay que sentarse muy derecho; si quieren pueden estar de pie, pero no veo el motivo para estarlo, cuando pueden sentarse. Aspiren lentamente el sistema de respiración completa. Es decir, pecho y abdomen mientras cuentan seis pulsaciones. Eso es muy sencillo. Basta con mantener un dedo en el pulso y dejar que pasen uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis latidos.
Cuando han aspirado durante esas seis pulsaciones, contengan la respiración mientras el corazón late tres veces. Después de eso, exhalen por la nariz durante seis pulsaciones, contengan la respiración mientras el corazón late tres veces. Después de eso, exhalen por la nariz durante seis pulsaciones. Vale decir, el mismo tiempo que han tardado en aspirar. Una vez que han exhalado, mantengan los pulmones vacíos durante otras tres pulsaciones, y luego repitan todo desde el principio. Repítanlo tantas veces como quiera, pero no se fatiguen. En cuanto sienta cansancio, deténgase. Nunca deben cansarse con los ejercicios, pues si lo hacen destruyen completamente su efecto. Son para entonarnos y hacernos sentir mejor, no para agitarnos o cansarnos.
Nosotros comenzábamos siempre con el ejercicio de la respiración de limpieza, el cual nunca se repite demasiado. Es completamente inocuo y sumamente beneficioso. Libra los pulmones de todo rastro de aire viciado, los libra de impurezas. ¡En Tibet no hay tuberculosis! De modo que pueden practicar la respiración de limpieza tantas veces como quieran, y se beneficiarán muchísimo.
El Control Mental
Un método excelente de lograr el control mental es sentarse derecho y aspirar una respiración completa.
Después se hace una respiración de limpieza. Luego se aspira según la norma uno, cuatro, dos. Es decir (esta vez vamos a hablar en segundos) que hay que aspirar durante cinco segundos, contener la respiración cuatro veces cinco segundos, vale decir, veinte segundos. Cuando se ha cumplido esa etapa, hay que exhalar durante
diez segundos. Es posible curarnos de muchos dolores sin respiramos de la manera adecuado, y éste es un buen método. Si tienen algún dolor, acuéstense o quédense de pie, pero bien derechos.
Entonces respiren rítmicamente, sin dejar de pensar que con cada respiración el dolor se va atenuando, que con cada aspiración se aleja el dolor. Imaginen que cada vez que respiren, logran la fuerza vital que está desplazando al dolor. Apoyen una mano en la parte afectada e imaginen que con la mano, a cada respiración borran lo que causa el dolor. Háganlo durante siete respiraciones completas. Después practiquen la respiración de limpieza y descansen varios segundos, respirando de manera lenta y normal.
Probablemente comprobarán que el dolor ha desaparecido por completo o que se ha atenuado de tal manera que ya no los molesta. Pero, si por cualquier motivo siguen sintiéndolo, repitan todo el proceso una o dos veces hasta que sientan alivio. Naturalmente, deben comprender que si es un dolor inesperado y se repite, tendrán que
consultar con el médico, porque el dolor es el medio de que se vale la naturaleza para advertirnos que algo no anda bien. Es perfectamente correcto y permisible atenuar el dolor cuando lo sentimos, pero es esencial descubrir qué lo provoca y curar ese motivo. Nunca hay que sufrir dolores sin consultar con el médico.
Contra el Cansancio
Si se sienten cansados o si han exigido demasiado de sus energías, éste es el método más rápido para recobrarse. Ahora tampoco tiene importancia que estén de pie o sentados, pero tengan los pies juntos, que se toquen los dedos y los talones. Después, unan las manos de manera que se entrelacen los dedos de ambas y que los pies
y las manos formen, por separado, un círculo cerrado. Respiren rítmicamente varias veces, con aspiraciones profundas y exhalaciones lentas. Luego, descansen el período de tres pulsaciones y hagan una respiración de limpieza. Verán cómo se va en seguida el cansancio.
Contra el Nerviosismo
Muchas personas se ponen sumamente nerviosas cuando tienen que entrevistarse con alguien. Se les humedecen las palmas de las manos y a lo mejor les tiemblan las rodillas. No hay necesidad de que se sientan de ese modo, porque es fácil de vencer esa sensación. Aquí les ofrezco el método de vencerla mientras se encuentran, por ejemplo, en la sala de espera del dentista.
Aspiren profundamente; por la nariz, claro está; y contengan la respiración diez segundos. Después exhalen lentamente, sin perder el control de la respiración. Respiren de modo común dos o tres veces y vuelvan a aspirar profundamente durante diez segundos, para llenar bien los pulmones de aire. Contengan otra vez la
respiración y exhalen con lentitud durante diez segundos.
Hagan esto tres veces. Lo pueden hacer sin que nadie lo advierta y se sentirán completamente tranquilos. Habrán cesado los fuertes latidos del corazón y tendrán mucha más confianza en sus propias fuerzas.
Cuando salgan de esa sala de espera y comience la entrevista, verán que son dueños de sí mismo. Si se siente algo nerviosos; spiren profundamente y contengan la respiración un segundo.
Podrán hacerlo perfectamente mientras su interlocutor está hablando. Eso reforzará la propia confianza.
Todos los tibetanos utilizan sistemas como éste.
También controlamos la respiración cuando levantamos algún peso, porque resulta mucho más fácil levantarlo. Puede tratarse de muebles o de un paquete pesado, lo mismo da; la manera más fácil de hacerlo es aspirar profundamente y contener la respiración mientras se levanta el objeto. Cuando ya está levantado, pueden
exhalar lentamente y seguir respirando de manera normal.
Es fácil levantar algo pesado mientras se contiene una respiración profunda. Vale la pena hacer la prueba. Traten de levantar un objeto bastante pesado cuando tiene los pulmones vacíos y después háganlo con los pulmones llenos.
Verán la diferencia.
Control de la Ira
También se domina la ira por medio de la respiración: se aspira profundamente, se contiene la respiración y se exhala con lentitud. Si por cualquier motivo se sienten muy irritados - ¡con razón o sin ella!; aspiren hondo. Contenga la respiración
algunos segundos y después exhalen con mucha lentitud. Advertirán que pueden dominar totalmente la emoción y que son dueños de la situación. Es muy peligroso ceder a la ira y a la irritación, porque eso puede provocar úlceras gástricas. De modo que;
recuerden este ejercicio de respiración: aspiren profundamente, contenga el aliento y exhalen con lentitud.
Pueden practicar todos estos ejercicio con absoluta confianza, en la seguridad de que no pueden hacerles daños pero; permítanme una palabra de advertencia; aténganse a estos ejercicios y no traten de experimentar algo más avanzado, a menos que estén
dirigidos por un maestro muy competente, porque los ejercicios de respiración mal aplicados pueden causar mucho daño. En nuestro campamento enseñamos a las prisioneras a respirar de este modo.
También profundizamos algo más el asunto y les enseñamos a respirar de manera que no sintieran dolor. Este sistema, unido a la hipnosis, nos permitió practicar operaciones abdominales y amputar piernas y brazos. No teníamos anestésicos; nos vimos obligados a recurrir a este método para matar el dolor; la hipnosis y el control de la respiración. Ese es el método de la naturaleza, el método natural.
Extracto del libro
"El Medico del Tibet" (El Medico de Lhasa)
Posted at 4:01 a.m. | Etiquetas: Meditacion | 0 Comments
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