Basta ser

No se... si la vida es corta o demasiado larga para nosotros,
Mas se que nada de lo que vivimos tiene sentido,
Si no tocamos el corazón de las personas.

Muchas veces basta ser:
Mimo que abraza,
brazo que envuelve,
palabra que conforta,
silencio que respeta,
alegría que contagia,
lágrima que corre,
mirada que acaricia, deseo que sacia,
amor que promueve.

Y eso no es cosa del otro mundo, es lo que da sentido a la vida.
Es lo que hace que ella no sea ni corta, ni demasiado larga;
sino que sea intensa, verdadera, pura... mientras dura!
*
Feliz aquel que transfiere lo que sabe y aprende lo que enseña.

El encuentro de las almas gemelas

El encuentro de las almas gemelas sucede mucho antes de ocurrir el conocimiento en el plano físico.Ese encuentro se va realizando a través de estadios, que una vez ocurridos, permanecen latentes y se van encadenando unos con otros.
Ideal Espiritual: También llamado de misión. Sabemos que éste se logra, cuando juntas, las almas gemelas alcanzan un desenvolvimiento que jamás lograrán alcanzar por separado. Ambas son invadidas por una inmensa felicidad. Se pelean o se separan, parecen decaer o marchitarse. Llegan a sentir que de ahí en adelante no les interesa nada más.
Simpatía Intelectual: En este estadio las almas gemelas gustan de los mismos temas, intercambian ideas que a su vez son constructivas. Ambas desean una elevación cultural e intelectual. Los compañeros se incentivan mutuamente en el estudio, en caso contrario entrarían en la esfera de la individualidad y del egoísmo.
Conciencia e Interés: Cuando muere uno de los componentes de un matrimonio, ninguno de los dos se queda lamentándose ni recordando permanentemente el pasado, pues son conscientes de que son dos mitades de un todo único y perfecto. Es estado de ánimo de uno se refleja en el otro como un espejo. La dolencia de uno entristece al otro. Ambos se complementan en todos los sentidos. Este estadio generalmente termina cuando muere uno de los dos compañeros.
Simpatía: Las almas gemelas se atraen con más facilidad cuando las personas tienen buen humor y participan de una vida activa. Saben que, para recibir, es importante dar, y debe ser una entrega libre de cualquier sentimiento de coraje, odio o discordancia. Otra cuestión importante que aquí se impone: como están unidas por una conciencia superior, no existe, la necesidad de palabras de bajo calibre o de tono grosero.
Deseo: El hombre y la mujer se entregan a la pasión, la buscan. Existe la necesidad de conversaciones largas, que durarán horas. Se respetan los largos diálogos y los planes para el futuro.
Físico: Es el periodo en el cual el abrazo, el beso y el acto sexual son intensos, cuando existe una elevación del kundalini para la liberación kármica de cualquier miasma que vaya contra la evolución de los dos. Dentro de los estudios Tántricos, cuando la Llama Trina del corazón está consagrada a encontrar la Llama trina de tu compañero, o sea, que cuando está por suceder la unión etérica entre lo femenino y lo masculino, se despierta en el Chakra cardíaco una enorme voluntad por ayudar a las personas, al mismo tiempo se despierta la sensibilidad para con el sufrimiento ajeno.

Relaciones Kármicas
Muchas personas viven sin establecerse en una relación amorosa por mucho tiempo, esto forma parte de lo que llamamos "Relaciones Kármicas" relaciones en las que algo hay que aprender, algo hay que sanar, este "algo" puede pertenecer a vidas pasadas.Si tu te encuentras en este caso, da gracias por ello... y sigue adelante. Apegarnos a una relación dolorosa no es una buena opción, lo mejor es sacar lo bueno de ello y poner distancia de por medio.Entre más exigentes seamos al momento de buscar una pareja, más estamos puliendo nuestra alma para el encuentro con tu real compañero. Solamente debemos estar pendientes de algo: No debemos confundir exigencia con frialdad.

Aura pura
Para limpiar nuestra aura y liberarla de karma, puedes tomar como apoyo muchos procesos de la meditación, la oración, los mantras, los mándalas, las visualizaciones. Todo este tipo de procesos ayudan a lograr cambios internos que poco a poco nos llevarán a liberar cualquier karma negativo.
Debemos recordar que el aura es el reflejo de nuestra personalidad, de nuestro interior, de nuestra experiencia y aprendizaje. No hay manera de limpiar el aura como no sea cambiando y puliendo nuestros pensamientos y actitudes.
Cuando trabajamos con nuestro interior, estamos trabajando también con el amor y nuestra propia voz, con nuestro corazón. Si nos acostumbramos a escucharnos a nosotros mismos y a abrir el corazón, será más fácil escuchar la voz del amor cuando éste llegue a nosotros.

Cada uno con su destino

Un samurai, conocido por todos por su nobleza y honestidad, fue a visitar a un monje zen en busca de consejos, No obstante, en cuanto entró en el templo donde el maestro rezaba, se sintió inferior, y concluyó que a pesar de haber pasado toda su vida luchando por la justicia y la paz, no se había ni tan siquiera acercado al estado de gracia del hombre que tenía frente a él.

- ¿Por qué me estoy sintiendo tan inferior? - le preguntó, no bien el monje hubo acabado de rezar.

- Ya me enfrenté muchas veces con la muerte, defendí a los más débiles, sé que no tengo nada de qué avergonzarme. Sin embargo, al verlo meditando, he sentido que mi vida no tenía la menor importancia.

- Espera. En cuanto haya atendido a todos los que me han buscado hoy, te daré la respuesta.

Durante todo el día el samurai se quedó sentado en el jardín del templo, viendo como las personas entraban y salían en busca de consejos. Vió como el monje atendía a todos con la misma paciencia y la misma sonrisa luminosa en su rostro. Pero su estado de ánimo iba de mal en peor, pues había nacido para actuar, no para esperar.

Por la noche, cuando ya todos habían partido, insistió:

- ¿Ahora podrá usted enseñarme?

El maestro lo invitó a entrar y lo llevó hasta su habitación. La luna llena brillaba en el cielo y todo el ambiente respiraba una profunda tranquilidad.

-¿Ves esta luna, qué bonita es? Ella cruzará todo el firmamento y mañana el sol volverá a brillar. Solo que la luz del sol es mucho más fuerte y consigue mostrar los detalles del paisaje que tenemos a nuestra frente: árboles, montañas, nubes. He contemplado a los dos durante años, y nunca escuché a la luna decir "¿Por qué no tengo el mismo brillo que el sol? ¿es que quizás soy inferior a él?"

- Claro que no - respondió el samurai - la luna y el sol son dos cosas diferentes, y cada uno tiene su propia belleza. No podemos comparar a los dos.

Entonces, ya sabes la respuesta. Somos dos personas diferentes, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.

Perdonar - Sanar - Restaurar

Porque existen recuerdos, situaciones, acontecimientos, personas, que más que huellas han dejado heridas en el alma y se convierten en la piedra en el zapato que no nos deja avanzar puesto que duele y lastima cada vez que intentamos caminar… es necesario, urge, aprender a perdonar…¿Y qué es el perdón?... es la medicina que sana el dolor del alma, es el sentimiento que devuelve la esperanza, es el milagro que renueva o restaura, es la magia que nos permite recordar sin sufrir, y muchas veces olvidar aquelloque tanto nos hizo llorar, nos robó la fe, en el amor, en la amistad, en Dios, en uno mismo o en los demás…Por ello debemos aprender a Perdonar; quizás a Dios, no porque haya hecho algo mal… sino por aquello que lo hemos de culpar: enfermedades, accidentes, consecuencias de los errores de la humanidad, infertilidades, hijos concaracterísticas no esperadas, abundancias o carencias, inconformidades propias que nos impiden encontrar la paz.

Hacemos de nuestra oración un muro de lamentos, nos alejamos de El porque no logramos entender o discernir cuál es su voluntad, le culpamos de los errores de otros…Para poder renovar nuestro interior, es preciso liberar de toda culpa a Dios, aprender a descubrir y experimentar su inmenso amor y encontrar en él la sanación interior…Hay casos en los que nos cuesta reconocer, que es a nosotros mismos a los que debemos perdonar; porque nos culpamos de muchas de las cosas que pasan a nuestroalrededor, juzgamos muy severamente nuestros errores, nos atormentamos por lo que dejamos de hacer o hicimos mal; divorcios, muertes, separaciones, palabras dichas y otras que no se dijeron, flores marchitas, historias de amor y amistad que no lograron terminar de escribirse o que tuvieron un triste final… y nos quedamos estancados en el pasado sin poder avanzar; negándonos la oportunidadde empezar de nuevo, liberarnos, restaurar, renovar…

Perdonarnos, es ser capaces de aceptar e indultar nuestra propia humanidad; pasar la hoja, atrevernos a escribir un nuevo capítulo de nuestra historia personal.Para encontrar la paz del alma, hace falta perdonar también a los demás; la palabra que dolió, la traición que golpeó, la acción que la vida destrozó, el abandono que dejó vacíos internos, la omisión, la indiferencia, los acosos, el cansancio, la fragilidad humana del otro que tanto hirió, que robó la fe, la esperanza de creer en el amor, en la amistad, aún en el mismo perdón…Perdonar al otro es liberarnos de sentimientos que causan mucho más dolor; porque nos encasillan en hechos que ya pasaron, en tormentas que cesaron, en diluvios y terremotos que aunque arrasaron con lo mejor de nosotros mismos, no todo se lo han robado; porque mientras nuestro corazón siga latiendo, tenemos la oportunidad de seguir viviendo, restaurando lo que está destruido, renovar elcorazón herido, devolviendo la fe y la paz que se había perdido…El perdón sale de nosotros mismos, de nuestra capacidad de amar, de volver a empezar… El aprender a perdonar surge de esa experiencia que tengamos del Padre Dios y Jesucristo que nos enseñó a perdonar, saldando El mismo todas nuestras deudas, liberándonos de toda culpa, regalándonos la nueva vida en el amor que a diario nos manifiesta, en esa cruz, que más que condenarnos nos redime y nos libera…Perdonar es empezar de nuevo, amar con tanta intensidad que hagamos del perdón el milagro que restaure nuestra vida, le devuelva la paz y la esperanza perdida; y nos llene de fuerza y fe para hacer nuestros sueños realidad….Por ello, revisa tu interior y piensa: ¿Qué te hace falta perdonar? ¿Qué te impide avanzar?... ¿Estás listo para empezar de nuevo, reparar, restaurar, renovar?...Solo Dios nos da esa capacidad de perdonar; de El recibimos y aprendemos el perdón que le devuelve la paz al corazón…

El cuento de las arenas

Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.

Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:

"El Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río"

El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

"Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino"

-¿Pero cómo esto podrá suceder?

"Consintiendo en ser absorbido por el viento".

Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. "¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?" "El viento", dijeron las arenas, "cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río"

-¿Cómo puedo saber que esto es verdad?

"Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años; y un pantano, ciertamente no es la misma cosa que un río."

-¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?

"Tú no puedes en ningún caso permanecer así", continuó la voz. "Tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente. Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial."

Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento. También recordó --¿o le pareció?-- que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio. Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia. Reflexionó: "Sí, ahora conozco mi verdadera identidad". El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron: "Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña"

Y es por eso que se dice que el camino en el cuál el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.


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