El estrés, un síntoma de nuestro tiempo






En el mundo el 80% de las consultas realizadas por parte de los pacientes que asisten a los consultorios psicológicos presentan síntomas compatibles con el síndrome del estrés


  
  02 de agosto 2013. Alteraciones del sueño , insomnio, olvidos frecuentes, pérdida de memoria, contracturas musculares y cambios de ánimo que tienden a la irritabilidad e inestabilidad emocional, parecen ser características de la vida cotidiana signada por el vértigo de las obligaciones y ocupaciones permanentes. Pero, si bien este estilo de vida se ha naturalizado y rutinizado a nivel colectivo, estos son los síntomas propios del estrés impactan que en la salud física y mental.
Hoy el término que designa y define a este tipo de desorden se ha convertido en un sinónimo de nuestros tiempos, pero su alcance y porcentaje de incidencia en la población es alarmante. En el mundo el 80% de las consultas realizadas por parte de los pacientes que asisten a los consultorios psicológicos presentan síntomas compatibles con el síndrome del estrés.
En la Argentina según las últimas estadísticas elaboradas por el Ministerio de Salud del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el índice de pacientes que concurren a centros públicos para el abordaje de cuadros de estrés es del 50%.
La Organización Mundial de la Salud, define el estrés como el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción. Es decir, en niveles óptimos el estrés es un recurso que mantiene alerta a una persona en función de determinados cambios del ambiente, el contexto o el entorno que podrían suponer un peligro para el individuo, adelantándose a las necesidades y creando mecanismos necesarios para afrontarlos.
Pero, en la actualidad este conjunto de reacciones y su modo de implementación a nivel físico y mental se han modificado, y el estrés es sinónimo de síntomas asociados a la ansiedad, el pánico o la depresión. Una consecuencia directa del estrés son los trastornos el sueño y malos hábitos en torno al suelo. En la Argentina, la compañía Drom Cronobiología (especializada en la práctica de buenos hábitos del sueño) realizó una encuesta a nivel nacional que reveló que en el país 4 de cada 10 adultos duermen tan sólo 6 horas por día, siendo dos horas menos que las recomendadas por la OMS para la optimización de la calidad de vida.
Si bien los argumentos más frecuentes en la mayoría de la personas es la “ausencia de tiempo para dormir”, esta afirmación no es más que una excusa. El estrés es hoy en día la variable que legitima las pocas horas de sueño a través del insomnio o en diversos hábitos que contribuyen al incremento de los niveles de ansiedad. En este caso puntual, la empresa a cargo de la encuesta explicita que hoy en día el uso permanente de dispositivos móviles y computadoras inciden en los malos hábitos del sueño y favorecen al insomnio y al estrés.
Una de las causas por las cuáles la tecnología no favorece al buen dormir se sustenta en la “pérdida de la noción del tiempo”, destaca el informe. Además, la híper conectividad en pacientes con cuadros de estrés impacta en la imposibilidad de distensión y por lo tanto, los niveles de ansiedad se ven incrementados perjudicando su salud física y mental, al no descansar el tiempo necesario.
• Asociación Argentina para el Estudio y Prevención del Estrés : 011 4962-9041 | http://www.asociacionestres.com.ar/
• Sociedad Argentina de Medicina del Estrés: Ugarteche 2871 Planta Baja, Ciudad de Buenos Aires | 011 4800-1242
estres@sames.org.ar
http://www.sames.org.ar

Eugenia Plano | www.vidapositiva.com

Hipocresía






 

Cualquiera que pueda fingir bien, ser hipócrita, será tu líder político, tu sacerdote religioso. Todo lo que requiere es ser un hipócrita, requiere de astucia, requiere solo una máscara detrás de la cual esconderse. Sus políticos tienen vidas dobles, sus sacerdotes viven vidas dobles – una desde la puerta delantera, la otra por la puerta trasera. Y la vida por la puerta trasera es su vida real. Esas sonrisas de puerta delantera son falsas, esas caras viéndose tan inocentes solo son cultivadas.
Si quieres ver la realidad del político tendrás que verlo por su puerta trasera. Ahí está su desnudez, tal cual es, y así también con el sacerdote. Estas dos clases de gente astutas han dominado a la humanidad. Y descubrieron muy temprano que si quieres dominar a la humanidad, debes hacerla débil, hacerla sentirse culpable, hacerla sentir indigna. Destruye su dignidad, quítale la gloria, humíllala. Y ellos han encontrado tantas formas sutiles de humillarte, que ni necesitan involucrarse; lo dejan para que tú mismo te humilles, te destruyas. Te han enseñado un suicidio lento.
Osho The White Lotus Chapter 10

Todo sobre el stress





 

¿Qué es el Estrés?



  
El estrés es la respuesta ante una serie de estímulos fisiológicos de nuestro organismo ante un hecho propio. El estrés actúa como respuesta ante una sobrecarga de tensiones que altera todo nuestro sistema nervioso y muchas veces es causa de aparición de enfermedades. El estrés también afecta a la conducta de quien lo padece, que puede experimentar constantes cambios de ánimos, nerviosismo, faltas de concentración, caída de cabello, por tan solo citar unos cuantos de sus muchos síntomas. Tipos de Estrés
Después de saber la definición exacta del estrés, sus causas y los síntomas asociados, debemos saber qué tipo de estrés es el que se padece (estrés agudo, estrés agudo episódico o estrés crónico) De acuerdo con ello el médico preparará un tratamiento.
1. Estrés Agudo:
Es el más común de los tres tipos, muchas personas lo padecen y es el que menos daños puede causar en el sistema nervioso de las personas. Tiende a surgir de las exigencias, requerimientos y presiones del pasado reciente y las exigencias y presiones anticipadas del futuro que está por venir. Si el estrés no se trata a tiempo se va acumulando progresivamente.
Puede presentarse como una agonía emocional (ansiedad, depresión, irritabilidad). Dolores de cabeza, lumbares, tensiones musculares diversas dolencias y tensiones en ligamentos. Incluso como problemas gástricos, como flatulencia (gases), diarreas, estreñimientos, acidez estomacal. El estrés no tratado conduce a problemas mayores, como úlceras. También se presentan momentos de sobre exaltación; este estado se debe a que la presión sanguínea eleva el ritmo cardiaco y esto propicia algunos trastornos como palpitaciones, jaquecas y mareos, así como sensaciones de falta de aire.
2. Estrés Agudo Episódico:
Generalmente el estrés episódico ataca a las personas que tiene una vida caóticamente desordenada. Esas personas que quieren hacerlo todo pero al final terminan haciendo nada, buscan pretextos para todo y son muy negativas en sus actos.
Son personas tensas e irritables que a la larga caen mal por su comportamiento, algunos especialistas las catalogan como personas “cortantes “y de “mucha energía nerviosa”. Si hacen nuevas amistades no tardarán en deteriorarse debido a los cambios de ánimo, que crean un clima hostil en el entorno donde se encuentre. Terminan padeciendo en un tiempo medio problemas cardiacos. Las consecuencias en la conducta se catalogan como un “impulso de competencia excesivo”.
3. Estrés Crónico:
Es el más peligroso de los tres tipos, siendo los anteriores manejables. El estrés crónico tiende a ser degenerativo en las personas que lo padecen, puesto que agota al paciente de forma paulatina. Cuadros de depresión y ansiedad empeoran la salud de los pacientes y cuando el estrés se vuelve crónico, la persona se aísla, complicando los tratamientos para tratar la ansiedad y la depresión. El estrés crónico es la causa principal de suicidios, ataques al corazón o incluso cáncer. Cuando este mal crónico está avanzado es difícil lidiar con él, ya que el paciente rechaza los tratamientos.
Causas del Estrés
En realidad son muchas y variables, que pueden deberse a algún problema personal. Cuando el estrés actúa se puede presentar de diferentes maneras. A continuación se listan varias causas habituales:
o Tener nuevas responsabilidades personales, casarse, tener un hijo.
o Perder un familiar muy querido.
o Romper una relación y/o divorciarse.
o Ser despedido y/o pasar meses desempleados.
o Tener deudas.
o Estar postrado en cama (enfermedad y/o accidente).
o Saber de algún pariente muy enfermo.
o Además de los problemas personales existen otros factores que pueden desencadenar un cuadro de estrés. Algunos compuestos químicos también son causas conocidas del estrés.
o Cápsulas para adelgazar.
o Cápsulas y pastillas para resfriados (exceso de antigripales)
o Medicamentos para la tiroides.
o Inhaladores para el asma (evite usar en exceso)
Como Prevenir el Estrés
Tener un descanso diario de 8 horas como mínimo ayudará a revitalizarnos y a recuperar energías durante el día. Dormir poco genera fatiga y desencadena el mal humor.
1. Reflexionar y Canalizar: Si nos detenemos un momento tal vez, podamos ver algo por corregir solo debemos de analizar las cosas, pensar que no todo está perdido. Hay muchos métodos y alternativas, si canalizamos nuestras ideas y pensamientos podremos saber y ordenar nuestras preocupaciones, relativizándolas.
2. Tengamos siempre un plan: Podemos anotar en alguna agenda todo lo que buscamos hacer y lo que queremos cambiar. Podemos anotar algún curso a realizar o algún taller de manualidades, inscribirnos en alguna clase de artes marciales tal vez. Esto ayudará que no caigamos en la rutina del día a día.
3. Evitar el consumo de cafeína: Hay diversas bebidas como café que tienen este componente que eleva el ritmo cardiaco y nos quita horas de sueño. Esto en exceso a la larga ataca nuestro sistema nervioso.
4. Buscar métodos de distracción: Que no todo sea trabajar, estudiar o hacer cosas en el hogar. Busquemos un momento para hacer lo que más nos gusta, escuchar música, ver la televisión, salir, tejer, dibujar o leer. En general cualquier práctica que nos apasione es una excelente terapia para huir de la rutina y del estrés.
5. Salir a caminar: Ir a la playa, dar un paseo, pasar un día de campo, mirar el mar, ayudan enormemente a disipar las tensiones y a relajar nuestra mente. Respirar aire puro y cambiar de aires siempre es bueno ya que no ayuda pensar mejor y atrae nuevas y mejores ideas.
6. Practicar algún deporte: Es el método ideal para liberar tensión después de pasar horas en el trabajo o en clase. La natación, el atletismo o el baloncesto son ejemplos deportes que ayudan a liberar tensión de forma segura y saludable. Además ayuda a fortalecer los músculos y aligerar algunos dolores lumbares.
7. Hacer vida social: Debemos buscar relacionarnos con personas de nuestro entorno con quien conversar, disipar dudas y fortalecer amistades. Estas interacciones sociales resultan relajantes y terapéuticas, por norma general.
Compartido Por Alfredo Aragon Lefrenti
Las imágenes no corresponden a la fuente

Fuente: http://www.combatirestres.com/

Soberbia




 

Quien se confunda al levantar vuelo deberá saber planear, resistir y recuperarse


  
Por Eduardo Chaktoura Foto: Alma Larroca Se sube al balcón, a la cima de la montaña y mira. Se siente por encima del otro, de los demás, como si realmente tuviera el poder de volar.
Desde abajo, una hormiga, con su hojita en el lomo, le dice: 'Cuidado, no te vayas a caer'. A diferencia del halcón arrogante, la hormiga, al menos esta hormiga, parece tener los pies sobre la tierra.
En otro tramo de la fila, un grupo de hormiguitas está detenido; admiran inmóviles el esplendor, las plumas y ese pico voraz. Junto a ellas pasa otra hormiga que, molesta de ser insecto, muerde entre dientes algo así como en definitiva, todos nos vamos a morir igual. La hormiga enojada no tolera la vanidad de aquel pájaro creído, que cree volar más alto.
¿Qué es volar más alto? ¿Qué nos hemos creído respecto de eso de que vos sí que vas a llegar lejos?
Quien confunda levantar vuelo con soberbia, en algún momento deberá saber planear, resistir y recuperarse del descenso o, de lo que es peor, la caída. Tampoco sirve de nada insistir con querer tener alas o creer que las alas son las que nos garantizan el poder de volar.
Habrá que saber abrirse al mundo y sentirse igual a pesar de las diferencias. Vuela alto quien al pasar siente la satisfacción de la brisa suave en el rostro; quien no desea más velocidad ni equipaje del necesario; quien vuela en bandada, aunque lidere o haga punta; quien abraza cada uno de esos aleteos que nos llevan, siempre, hacia un destino incierto, del que no tenemos control, sólo nuestro deseo.
¿Cuál es tu hoja de ruta? ¿Cuál, tu velocidad? ¿A dónde estás yendo? ¿A dónde querés llegar y a qué precio?.

http://www.lanacion.com.ar

Sin ti también estoy bien



Dedicado a aquellos que aman demasiado.

Nadie puede dar lo que no tiene...
Sólo cuando estás bien contigo mismo, puedes estar bien con los demás.

Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar y aceptarte para aceptar, ya que nadie puede dar lo que no tiene dentro de sí.

Ninguna relación te dará la paz, que tu mismo no hayas creado en tu interior.
Ninguna relación te brindará la felicidad, que tú mismo no construyas.

Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas consciente que eres feliz incluso cuando no está a tu lado.
Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

Dos personas que se unen por el deseo de hacerse feliz la una a la otra, fracasarán con el tiempo…
Dos personas que se unen con el fin de compartir su felicidad propia, lograrán una felicidad duradera, y sin ser su fin, harán feliz a la otra.

Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones.

Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro:
“Sin ti también estoy bien”… ese día estarás más preparado para vivir en pareja.

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