Creando una nueva realidad desde nuestro Ser Interior
Los Maestros y Guías Espirituales que están acompañando el proceso de cambio dimensional en la Tierra nos dicen que ya estamos viviendo en la 5° dimensión y que es preciso comprender las leyes que operan en esta dimensión para que comprendamos los cambios internos y externos por los que atravesamos y así poder crear la nueva realidad y la nueva Tierra que nos merecemos.
No temas por lo que pueda pasar, somos asistidos y cuidados dentro de un Plan de Evolución perfecto.
Cada uno de nosotros es una pieza muy importante en este juego cósmico.
¿ Lo sabías ?. Tenemos una tarea determinada inscrita en nuestro programa de vida.
Recuérdala.
Olvida tus preocupaciones cotidianas de la 3° dimensión por unas horas y dale un espacio a tu Ser Interno para que aprenda y ejercite las nuevas formas de vida y de realización que te permitirán salir de las encrucijadas actuales y encontrar los caminos hacia la Nueva Tierra.
Recuerda:
La 3° D es el mundo en que vivimos, concreto y tangible, donde la vida se ha complicado tanto que ya no sabemos cómo manejarla. Las cosas están muy polarizadas en luz y oscuridad, buenos y malos, justicia e injusticia.
La 4° D es un pasaje a través del tiempo real y sincrónico donde vivimos en el aquí y el ahora.
La 5° D es el nuevo mundo de "conciencia" que habitaremos, salimos de las dualidades y de todas estas oscuridades y desconciertos actuales. Estamos en total integración, lo que pensamos se manifiesta inmediatamente. El centro regulador de la conciencia ya no será la mente racional, el poder pasa al corazón:
Amor en acción. Por lo cual hay que desbloquear emociones y activar los sentimientos de integración con TODO LO QUE EXISTE. Cada uno será filtro para sí mismo.
Aquellos que se afligen por la violencia y la injusticia humana, podrán comprender ahora que en 5° D no hay lugar para este tipo de conciencia de separación que ha sido propio de la 3° D ¡Se acaban los dramas y las luchas de poder!
La nueva realidad se basa en la integración. Integración del espíritu en la materia, de deseo y acción. Todo esto unido por la energía del amor, que tiene el verdadero poder de integrar y unir.
Es así como la nueva conciencia de la Humanidad sólo podrá tener creaciones que respondan a la Ley del Amor; las otras creaciones, a las cuales estamos acostumbrados en estos momentos y que se organizan en torno a energías destructivas y egoístas, no se sostendrán.
El aumento de la frecuencia vibratoria en el planeta desintegrará todo lo que no vibre en la 5° D que es espiritual y atemporal.
No te asustes pensando que las cosas se desintegran y seremos sólo espíritu. Lo que se desarma son las estructuras y los sistemas viejos, queda la esencia de cada cosa y desde allí revalorizamos todo y tenemos la oportunidad de construir ese mundo que nuestras almas sienten como verdadero.
¿Cómo transformar tanto desorden y falta de sentido?
1° Reconociendo los inevitables cambios que tenemos que hacer en nuestra forma de pensar y de concebir la vida
2° Somos dueños del mundo que creamos en cada momento con nuestros pensamientos.
3° El poder está dentro nuestro y nos hacemos cargo de la realidad que imaginamos
4° La frecuencia vibratoria del Planeta aumenta cada día, a medida que entra en el flujo de la energía de Luz Divina. Ya no se puede ignorar el despertar espiritual y la necesidad de estar con la conciencia más abierta para asimilar e integrar los procesos relacionados con los cambios de dimensiones, de lo contrario se sufre la pérdida de todo lo que fue la 3° dimensión, sólida y confiable.
Atrévete a crear una realidad de tu propia elección, basada en el deseo más profundo de tu corazón. Ten el valor de ir tras aquello que te apasiona, porque allí encontrarás tu propia esencia.
Aquellos que sienten el pulso de la Tierra, podrán sentir con anticipación, los próximos eventos cósmicos. A medida que entran en este flujo, sentirán que la conciencia se eleva a todo su alrededor. Aquellos que tienen empatía y son sensibles con la Tierra, sentirán este cambio energético antes que los demás. Algunos se sentirán al borde de su resistencia o nerviosos, sin razón aparente. Otros podrían sentirse estimulados. Las reacciones serán variadas, sin embargo, todos eventualmente sentirán el cambio de alguna manera.
Ustedes pueden sostener la Luz en alto al escoger los pensamientos que crean la realidad que desean.
Con sólo tener pensamientos constructivos estás sosteniendo la Luz de la Nueva Tierra.
No temas por lo que pueda pasar, somos asistidos y cuidados dentro de un Plan de Evolución perfecto.
Cada uno de nosotros es una pieza muy importante en este juego cósmico.
¿ Lo sabías ?. Tenemos una tarea determinada inscrita en nuestro programa de vida.
Recuérdala.
Olvida tus preocupaciones cotidianas de la 3° dimensión por unas horas y dale un espacio a tu Ser Interno para que aprenda y ejercite las nuevas formas de vida y de realización que te permitirán salir de las encrucijadas actuales y encontrar los caminos hacia la Nueva Tierra.
Recuerda:
La 3° D es el mundo en que vivimos, concreto y tangible, donde la vida se ha complicado tanto que ya no sabemos cómo manejarla. Las cosas están muy polarizadas en luz y oscuridad, buenos y malos, justicia e injusticia.
La 4° D es un pasaje a través del tiempo real y sincrónico donde vivimos en el aquí y el ahora.
La 5° D es el nuevo mundo de "conciencia" que habitaremos, salimos de las dualidades y de todas estas oscuridades y desconciertos actuales. Estamos en total integración, lo que pensamos se manifiesta inmediatamente. El centro regulador de la conciencia ya no será la mente racional, el poder pasa al corazón:
Amor en acción. Por lo cual hay que desbloquear emociones y activar los sentimientos de integración con TODO LO QUE EXISTE. Cada uno será filtro para sí mismo.
Aquellos que se afligen por la violencia y la injusticia humana, podrán comprender ahora que en 5° D no hay lugar para este tipo de conciencia de separación que ha sido propio de la 3° D ¡Se acaban los dramas y las luchas de poder!
La nueva realidad se basa en la integración. Integración del espíritu en la materia, de deseo y acción. Todo esto unido por la energía del amor, que tiene el verdadero poder de integrar y unir.
Es así como la nueva conciencia de la Humanidad sólo podrá tener creaciones que respondan a la Ley del Amor; las otras creaciones, a las cuales estamos acostumbrados en estos momentos y que se organizan en torno a energías destructivas y egoístas, no se sostendrán.
El aumento de la frecuencia vibratoria en el planeta desintegrará todo lo que no vibre en la 5° D que es espiritual y atemporal.
No te asustes pensando que las cosas se desintegran y seremos sólo espíritu. Lo que se desarma son las estructuras y los sistemas viejos, queda la esencia de cada cosa y desde allí revalorizamos todo y tenemos la oportunidad de construir ese mundo que nuestras almas sienten como verdadero.
¿Cómo transformar tanto desorden y falta de sentido?
1° Reconociendo los inevitables cambios que tenemos que hacer en nuestra forma de pensar y de concebir la vida
2° Somos dueños del mundo que creamos en cada momento con nuestros pensamientos.
3° El poder está dentro nuestro y nos hacemos cargo de la realidad que imaginamos
4° La frecuencia vibratoria del Planeta aumenta cada día, a medida que entra en el flujo de la energía de Luz Divina. Ya no se puede ignorar el despertar espiritual y la necesidad de estar con la conciencia más abierta para asimilar e integrar los procesos relacionados con los cambios de dimensiones, de lo contrario se sufre la pérdida de todo lo que fue la 3° dimensión, sólida y confiable.
Atrévete a crear una realidad de tu propia elección, basada en el deseo más profundo de tu corazón. Ten el valor de ir tras aquello que te apasiona, porque allí encontrarás tu propia esencia.
Aquellos que sienten el pulso de la Tierra, podrán sentir con anticipación, los próximos eventos cósmicos. A medida que entran en este flujo, sentirán que la conciencia se eleva a todo su alrededor. Aquellos que tienen empatía y son sensibles con la Tierra, sentirán este cambio energético antes que los demás. Algunos se sentirán al borde de su resistencia o nerviosos, sin razón aparente. Otros podrían sentirse estimulados. Las reacciones serán variadas, sin embargo, todos eventualmente sentirán el cambio de alguna manera.
Ustedes pueden sostener la Luz en alto al escoger los pensamientos que crean la realidad que desean.
Con sólo tener pensamientos constructivos estás sosteniendo la Luz de la Nueva Tierra.
Por: Ana María Frallicciardi
Posted at 4:35 a.m. | Etiquetas: Abundancia | 0 Comments
La conciencia clara
Honestidad significa que no hay contradicciones, ni discrepancias entre los pensamientos, palabras o acciones. Ser honesto con el verdadero ser y con el propósito de una tarea gana la confianza de los demás e inspira fe en ellos. Honestidad significa hacer buen uso de lo que se nos confió.
Hay que tomar la honestidad en serio, estar conscientes de cómo nos afecta cualquier falta de honestidad por pequeña que sea… Hay que reconocer que es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad y la auténtica vida comunitaria. Ser deshonesto es ser falso, injusto, impostado, ficticio. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma y busca la sombra, el encubrimiento: es una disposición a vivir en la oscuridad. La honestidad, en cambio, tiñe la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz, la luz de la verdad.
Honestidad es la conciencia clara “ante mí y ante los demás”. Honestidad es el reconocimiento de lo que está bien y es apropiado para nuestro propio papel, conducta y relaciones. Con honestidad, no hay hipocresía ni artificialidad que creen confusión y desconfianza en las mentes y en las vidas de los demás. La honestidad conduce a una vida de integridad, porque nuestro interior y exterior son reflejo el uno del otro.
Hay que tomar la honestidad en serio, estar conscientes de cómo nos afecta cualquier falta de honestidad por pequeña que sea… Hay que reconocer que es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad y la auténtica vida comunitaria. Ser deshonesto es ser falso, injusto, impostado, ficticio. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma y busca la sombra, el encubrimiento: es una disposición a vivir en la oscuridad. La honestidad, en cambio, tiñe la vida de confianza, sinceridad y apertura, y expresa la disposición de vivir a la luz, la luz de la verdad.
Honestidad es la conciencia clara “ante mí y ante los demás”. Honestidad es el reconocimiento de lo que está bien y es apropiado para nuestro propio papel, conducta y relaciones. Con honestidad, no hay hipocresía ni artificialidad que creen confusión y desconfianza en las mentes y en las vidas de los demás. La honestidad conduce a una vida de integridad, porque nuestro interior y exterior son reflejo el uno del otro.
Honestidad es hablar de lo que se piensa y hacer lo que se ha dicho. No hay contradicciones ni discrepancias entre los pensamientos, palabras o acciones. Esta integración proporciona claridad y ejemplo a los demás. Ser interiormente de una forma y exteriormente de otra, crea barreras y puede causar daño, porque nunca podremos estar cerca de los demás ni los demás querrán estar cerca nuestro. Algunos piensan: “Soy honesto, pero nadie me comprende”. Esto no es ser honesto. La honestidad es tan claramente perceptible como un diamante sin defectos que nunca puede permanecer escondido. Su valor es visible en cada acción que realizamos.
Ensombrecer asuntos
Se necesita examinar la honestidad interna para fortalecerse y desarrollar sabiduría y estabilidad. La firmeza interna positiva crea un oasis de recursos espirituales para asegurarse y proporciona la confianza para permanecer estable en la propia autoestima. Eso es asertividad. Si internamente hay apego hacia una persona, objeto o idea, este apego crea obstáculos a la realidad y a la objetividad y las acciones no se realizan en base al interés global. El estado interno no debería estar influenciado por la negatividad de la propia naturaleza, sentimientos o peculiaridades personales. Las motivaciones egocéntricas, los propósitos ocultos y los sentimientos y hábitos negativos son manchas en el espejo de la vida. La honestidad actúa como un quitamanchas.
Ensombrecer asuntos
Se necesita examinar la honestidad interna para fortalecerse y desarrollar sabiduría y estabilidad. La firmeza interna positiva crea un oasis de recursos espirituales para asegurarse y proporciona la confianza para permanecer estable en la propia autoestima. Eso es asertividad. Si internamente hay apego hacia una persona, objeto o idea, este apego crea obstáculos a la realidad y a la objetividad y las acciones no se realizan en base al interés global. El estado interno no debería estar influenciado por la negatividad de la propia naturaleza, sentimientos o peculiaridades personales. Las motivaciones egocéntricas, los propósitos ocultos y los sentimientos y hábitos negativos son manchas en el espejo de la vida. La honestidad actúa como un quitamanchas.
Para el crecimiento del propio ser debe haber limpieza y claridad en el esfuerzo y verdad en el corazón. Limpieza significa explorar y cambiar la conciencia y la actividad que manchan al propio ser y suscitan dudas en los demás. Debería haber honestidad en el corazón y también honestidad en la cabeza. De lo contrario habrá autoengaño o la tendencia de engañar a los demás, oscureciendo los asuntos con excusas interminables y explicaciones confusas. Cuando el espejo del propio ser está limpio, los sentimientos, la naturaleza, las motivaciones y los propósitos son claramente visibles, y la persona se hace digna de confianza. Se dice que “el barco de la verdad puede tambalearse, pero nunca se hundirá”. Aun con honestidad, el barco a veces se sacude, pero el ser digno de confianza garantiza que el barco nunca se hundirá. El valor de la verdad le hace a uno digno de confianza.Ser digno de confianza y confiar en los demás proporcionan la base y la conexión necesarias para que las relaciones sean nítidas. También es necesario compartir con honestidad los sentimientos y las motivaciones de cada uno. Cuando hay honestidad y limpieza, también hay cercanía. Sin estos principios, ni los individuos ni la sociedad pueden funcionar.
Aplicación y experimentación
La aplicación personal de esta ética y de estos principios implica experimentar, ver qué es lo que funciona mejor, qué es lo que es útil y significativo. Se trata de un proceso continuo de experimentación y aprendizaje. El progreso se produce siendo honesto en la práctica de manera tan completa y sincera como sea posible en todo momento. Cuando se obtiene la experiencia del éxito, el compromiso con la honestidad e integridad se refuerza. Una tarea realizada a la fuerza o por obligación, o con una actitud descuidada o egoísta, no refleja motivaciones puras. Ser honesto con el propio ser, verdadero y fiel con el propósito de una tarea gana la confianza de los demás e inspira fe en ellos. Para mantener el progreso se requiere pureza en las motivaciones y consistencia en el esfuerzo.Una persona honesta es aquella que aspira a observar los códigos de conducta más elevados, que es leal a los principios benevolentes y universales de la vida y cuyas decisiones se basan en discernir claramente entre lo que es correcto y lo que es erróneo. Tales personas se rigen por normas que dan guía y valor para comprender y respetar las conexiones sutiles del mundo en relación con su propia vida. Una persona honesta aprecia la interconexión del mundo natural y no malgasta, abusa ni desperdicia las riquezas de los recursos destinados al bienestar de la humanidad. Una persona honesta no da por supuesto el derecho a disponer de los propios recursos, como la mente, cuerpo, riqueza, tiempo, talento o conocimientos. Honestidad significa no hacer nunca un mal uso de lo que se nos confía. Siempre debe haber interés en usar los recursos de manera adecuada para las necesidades básicas humanas, morales y espirituales. Los recursos bien utilizados crean bienestar y se multiplican. La persona que está seriamente comprometida con el desarrollo y con el progreso mantiene la honestidad como un principio constante en la construcción de un mundo de paz, de abundancia, un mundo con menos desperdicios y mayor esplendor
Sr. P.H. Spaak,
Presidente de la Primera Sesión de la Asamblea General de la ONU, Enero, 1946
Posted at 4:33 a.m. | Etiquetas: Psicologia | 0 Comments
Las víctimas y la prosperidad
Por Harumi Puertos
Actualmente tenemos una sociedad que nos ha enseñado a ser víctimas. Nos sentimos víctimas de nuestros padres, nuestros amigos, nuestro Gobierno, nuestro destino y de Dios mismo. No solo alimentamos esta energía, sino que la disfrutamos y creamos una de las más grandes adicciones al dolor. Las víctimas nunca serán prósperas. Las víctimas nunca tendrán dinero ni éxito. No hay persona próspera que sea víctima. La gente próspera no se queja, más bien soluciona. La gente prospera no le dan el poder de su vida a nadie, más bien toman el poder de su propia vida. El dejar las quejas, las críticas, los chismes y los patrones autocompasivos no es cosa fácil para la víctima, pues dentro de este rol, la víctima encuentra ciertos satisfactores que perdería al dejarlos, por ejemplo, ante su queja, la víctima obtiene atención y apapacho, se siente agredida ante soluciones pues no quiere solucionar, quiere ser "amada" quiere ser "atendida" y confunde atención por amor. No se da cuenta que la atención puede ser impuesta y comprometida pero no es un sinónimo de amor y que es más fácil generar amor no siendo víctima, que siéndolo pues ¿quién aguanta a una persona quejosa toda la vida?.
Para poder tener dinero, es necesario dejar el papel de víctimas, TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA y QUITARLE EL PODER a lo que no nos deja crecer. Un trabajo mal pagado, una relación destructiva, el que dirán, los chismes, las amistades que retroalimentan nuestra negatividad... en fin, todo aquello a lo que le hemos dado poder y no ha servido más que para amarrarnos más a lo que no deseamos.
EL PODER DE LA CRÍTICA Y LAS QUEJAS
El quejarnos continuamente de todo lo que no nos gusta del mundo, nos desconecta del amor, del agradecimiento, de nuestra esencia y de la Divinidad y nos conecta con la energía de víctima, una energía de muy baja vibración, pues dentro de la victimitis, no hay acción, hay resignación, quejas y tristezas si, pero sin la energía para transformar lo que no funciona bien, sufrimos, pero estamos bien en esa zona de confort que no nos hace tomar más riesgos en nuestra vida, sufrimos, si, pero vivir así no implica esfuerzo ni compromiso, no implica responsabilidad ni decisión. Rechazar lo que vemos a nuestro alrededor, equivale a rechazar la vida misma. En la medida que luchemos contra la vida, se irán disolviendo nuestros sueños, pues para ser prósperos tenemos que AMAR LA VIDA pues esta energía es de alta frecuencia, conecta con el amor y el agradecimiento, conecta con la belleza que irradia nuestra esencia y la manifestación de Dios en la Tierra, si no podemos ver esto, no podemos pensar en ser prósperos pues es una AUTONEGACIÓN. La belleza, el amor y la prosperidad están ahí, pero al no ver, lo rechazamos, por lo tanto, nos lo auto-negamos pues en definitiva, mucha gente vive rodeada de belleza, amor y prosperidad, ES POSIBLE MANIFESTAR ESTAS CUALIDADES ENTONCES. Pero a través de la victimitis es IMPOSIBLE crearlas.
Texto extraído del Curso Online "Abundancia Ilimitada”
Para poder tener dinero, es necesario dejar el papel de víctimas, TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE NUESTRA VIDA y QUITARLE EL PODER a lo que no nos deja crecer. Un trabajo mal pagado, una relación destructiva, el que dirán, los chismes, las amistades que retroalimentan nuestra negatividad... en fin, todo aquello a lo que le hemos dado poder y no ha servido más que para amarrarnos más a lo que no deseamos.
EL PODER DE LA CRÍTICA Y LAS QUEJAS
El quejarnos continuamente de todo lo que no nos gusta del mundo, nos desconecta del amor, del agradecimiento, de nuestra esencia y de la Divinidad y nos conecta con la energía de víctima, una energía de muy baja vibración, pues dentro de la victimitis, no hay acción, hay resignación, quejas y tristezas si, pero sin la energía para transformar lo que no funciona bien, sufrimos, pero estamos bien en esa zona de confort que no nos hace tomar más riesgos en nuestra vida, sufrimos, si, pero vivir así no implica esfuerzo ni compromiso, no implica responsabilidad ni decisión. Rechazar lo que vemos a nuestro alrededor, equivale a rechazar la vida misma. En la medida que luchemos contra la vida, se irán disolviendo nuestros sueños, pues para ser prósperos tenemos que AMAR LA VIDA pues esta energía es de alta frecuencia, conecta con el amor y el agradecimiento, conecta con la belleza que irradia nuestra esencia y la manifestación de Dios en la Tierra, si no podemos ver esto, no podemos pensar en ser prósperos pues es una AUTONEGACIÓN. La belleza, el amor y la prosperidad están ahí, pero al no ver, lo rechazamos, por lo tanto, nos lo auto-negamos pues en definitiva, mucha gente vive rodeada de belleza, amor y prosperidad, ES POSIBLE MANIFESTAR ESTAS CUALIDADES ENTONCES. Pero a través de la victimitis es IMPOSIBLE crearlas.
Texto extraído del Curso Online "Abundancia Ilimitada”
Posted at 4:32 a.m. | Etiquetas: Abundancia | 0 Comments
Reflexión
Gente querida, gracias por estar siempre allí, receptivos y con el corazón abierto. Esperábamos comentarios por que los temas son movilizadores, pero nos superó el aluvión de entradas. Gracias por su amor, su opinión, sus preguntas inteligentes, su crítica respetuosa, su aporte contínuo desde la Argentina y desde los rincones más insólitos del planeta. Sigan nutriéndonos de ese modo.
Es conmovedora la búsqueda a veces desesperada de la gente que quiere lograr algo más sustancioso que la expectativa diaria de como distraer a la mente o de cómo obtener la aceptación del mundo. Sin embargo, nos cuesta tanto dejar de negociar todo el tiempo, lo más preciado que tenemos en este juego, que es la libertad.
Queremos poseer al otro, y en ese mismo acto, instantáneamente nos perdemos a nosotros mismos. Creemos, con una mente afiebrada que el otro en un punto nos pertenece, un hijo, una pareja, aquel que el día nos traiga, e intentamos que nuestras creencias se impongan sobre él; creencias absolutamente fallidas por otra parte, porque jamás nos hicieron felices a nosotros mismos, y a pesar de eso, las seguimos repitiendo en forma reiterada, automática, patética, como queriendo convencernos de que más vale malo conocido que bueno por conocer.
Seguimos dependiendo de la mirada de los otros, del gusto de los otros, de la opinión de los otros, seguimos comprando y vendiendo, nuestro derecho a ser apreciados, convocados, considerados. Queremos gustar afuera porque todavía no hemos descubierto nuestros tesoros internos, los únicos reales, los recursos ilimitados, con los que vinimos a este plano, y que todavía permanecen dormidos, en estado de hibernación, o de amnesia que ya se pasa de transitoria.
Mentimos, negociamos, especulamos, podemos hacer de todo con tal de que el otro no se vaya de nuestras vidas, o en todo caso, se vaya cuanto antes, para que aparezca otro. Sigue la búsqueda de muletillas, para tapar, con mascaras y maquillajes, los tesoros, ocultos, en nuestra conciencia.
Es hora de ir despertando, de crecer con firmeza y dicha, de hallar el deleite de esta experiencia, en el planeta, lugar perfecto, para haber experimentado primero el contraste de lo que no somos, para zambullirse en plenitud en lo que siempre fuimos, pero hasta ahora no nos hemos atrevido a vivir.
Hay muchos seres sublimes en el planeta ayudando a abrir corazones y cabezas, obviamente parecen mínimos al lado de todos los otros que intentan seguir sometiendo al adormecimiento a las masas para que justamente la gente no recupere lo único que le haría desaparecer el negocio a la sociedad de consumo: la libertad. Una persona libre ya no tiene miedo, ni culpa, ni se desvive por tener esto o aquello, por que la llamen para recordarle que está viva.
Una persona libre, sabe la verdad, la comparte, la disfruta, la transmite, sabe que es el héroe de su historia, y no el mendigo o la victima de lo que otras cabezas adormecidas le hayan hecho.
Hasta estos días.
Gracias por existir
Claudio
Es conmovedora la búsqueda a veces desesperada de la gente que quiere lograr algo más sustancioso que la expectativa diaria de como distraer a la mente o de cómo obtener la aceptación del mundo. Sin embargo, nos cuesta tanto dejar de negociar todo el tiempo, lo más preciado que tenemos en este juego, que es la libertad.
Queremos poseer al otro, y en ese mismo acto, instantáneamente nos perdemos a nosotros mismos. Creemos, con una mente afiebrada que el otro en un punto nos pertenece, un hijo, una pareja, aquel que el día nos traiga, e intentamos que nuestras creencias se impongan sobre él; creencias absolutamente fallidas por otra parte, porque jamás nos hicieron felices a nosotros mismos, y a pesar de eso, las seguimos repitiendo en forma reiterada, automática, patética, como queriendo convencernos de que más vale malo conocido que bueno por conocer.
Seguimos dependiendo de la mirada de los otros, del gusto de los otros, de la opinión de los otros, seguimos comprando y vendiendo, nuestro derecho a ser apreciados, convocados, considerados. Queremos gustar afuera porque todavía no hemos descubierto nuestros tesoros internos, los únicos reales, los recursos ilimitados, con los que vinimos a este plano, y que todavía permanecen dormidos, en estado de hibernación, o de amnesia que ya se pasa de transitoria.
Mentimos, negociamos, especulamos, podemos hacer de todo con tal de que el otro no se vaya de nuestras vidas, o en todo caso, se vaya cuanto antes, para que aparezca otro. Sigue la búsqueda de muletillas, para tapar, con mascaras y maquillajes, los tesoros, ocultos, en nuestra conciencia.
Es hora de ir despertando, de crecer con firmeza y dicha, de hallar el deleite de esta experiencia, en el planeta, lugar perfecto, para haber experimentado primero el contraste de lo que no somos, para zambullirse en plenitud en lo que siempre fuimos, pero hasta ahora no nos hemos atrevido a vivir.
Hay muchos seres sublimes en el planeta ayudando a abrir corazones y cabezas, obviamente parecen mínimos al lado de todos los otros que intentan seguir sometiendo al adormecimiento a las masas para que justamente la gente no recupere lo único que le haría desaparecer el negocio a la sociedad de consumo: la libertad. Una persona libre ya no tiene miedo, ni culpa, ni se desvive por tener esto o aquello, por que la llamen para recordarle que está viva.
Una persona libre, sabe la verdad, la comparte, la disfruta, la transmite, sabe que es el héroe de su historia, y no el mendigo o la victima de lo que otras cabezas adormecidas le hayan hecho.
Hasta estos días.
Gracias por existir
Claudio
Posted at 4:38 a.m. | Etiquetas: Reflexiones | 0 Comments
Niños hiperactivos - Tiempo de despertar
MONIKA HÖFLER
Pascal acaba cubierto de ceniza. El rubio Nikola lo observa. Florian construye un dragón con huesos de animales.
Pocos síndromes enfrentan tan agriamente a los médicos como el de déficit de atención con hiperactividad en los niños. Unos, la mayoría, defienden que tomen psicoestimulantes a diario. Los otros se oponen tajantemente. Mientras el consumo de estos fármacos se dispara en España, en Alemania un neurobiólogo ha llevado a cabo un experimento único: aislar a once de estos chavales durante ocho semanas en lo alto de una montaña privados de las pastillas.
Adrián llora, Echa de menos a sus padres, pero a sus nueve años les ha prometido que aguantará. No quiere ir más al neurólogo, al psicólogo, al psiquiatra, que examinen su cerebro o estudien su inteligencia.
Hace dos años terminó él solo un puzle de 500 piezas, pero no era capaz de seguir el ritmo de su clase, molestaba, retrasaba las lecciones, se levantaba. La profesora no podía trabajar. En casa, su madre únicamente sabía regañarlo. Adrián toma la pastilla desde entonces. «La pastilla hace que esté triste», dice el niño. También, que no sienta hambre.
El pequeño está confuso. La nostalgia de la familia, el entorno extraño, los otros chicos, todo tan ruidoso. «Para de una vez»; «no quiero»; «me está molestando»; «me ha empujado»... Aquí, nadie consigue mantenerse al margen; todos duermen sobre colchones extendidos en el suelo. Algunos chicos gritan en sueños. Pero Adrián quiere librarse de esa pastilla, quiere intentarlo. Por eso está en este prado de los Alpes.
Su nuevo hogar es una cabaña, sin chucherías, nada de azúcar, nada de tele ni videojuegos. Los animales observan, desconcertados, a sus nuevos vecinos. Once niños, de entre 8 y 14 años, acompañados por tres adultos. Aquí es donde los pequeños tendrán que aprender a controlar sus arrebatos, asumir sus talentos y sus incapacidades, superar antiguas conductas y probar otras nuevas. Y es que estos niños han llegado al límite. Sus padres y madres, también. Se han agotado en su infierno de escuela y educación convencional. Los padres arrastran sentimiento de culpa. Para el padre de Adrián, dejar a su hijo aquí es agarrarse a un clavo ardiendo. Ya lo ha probado todo.
Estos niños no se adaptan a comportamientos como quedarse sentados y callados, por ejemplo. Tampoco parecen hacerles mella los castigos. Pasan de los deberes y rara vez hacen lo que se les dice. Son impredecibles. Y como el orden parece ser necesario para superar el día a día, se recurre a fármacos para atenuar esa naturaleza excitable. Se les da una sustancia química llamada metilfenidato, más conocida por uno de sus nombres comerciales: Ritalin. Esta sustancia altera el metabolismo del cerebro. La pastilla tranquiliza a los niños... y a los padres.
El diagnóstico para estos niños es «déficit de atención y síndrome de hiperactividad» –ADHS, en sus siglas en inglés– o trastorno por déficit de atención con hiperactividad –TDAH–. Pocos cuadros sintomáticos hay como éste sobre los que difieran tanto las opiniones especializadas; médicos y científicos protagonizan agrias polémicas y defienden posturas enfrentadas. Muchos médicos creen que el reducido autocontrol de estos niños tiene una causa genética, que es un trastorno metabólico congénito. Los psicólogos evolutivos, en cambio, explican el TDAH por la creciente sobrecarga de estímulos a que están sometidos los niños y por una menor disposición de los padres a educar a sus hijos como lo que son: niños.
En 1991, en Alemania, de donde son los menores que participan en este experimento en los Alpes, unos 1.500 niños y jóvenes fueron diagnosticados de TDAH. Hoy, según cálculos del Instituto Robert Koch, sufren este síndrome cerca de 600.000 jóvenes. Cuatro veces más chicos que chicas. En España, la Fundación Jiménez Díaz tasa entre un 5 y un 10 por ciento el número de escolares que sufre este trastorno, aunque las cifras son hasta ahora poco fiables. Lo que sí es un hecho es que el consumo de psicoestimulantes en el mundo se ha multiplicado por 150 entre 1990 y 2007. Los efectos a corto plazo de esta medicación están bien documentados; los efectos a largo plazo, no. En la consulta a padres más extensa llevada a cabo hasta el momento, realizada por encargo de una mutua médica de Austria, dos tercios de los progenitores afirmaron que sus hijos presentaban efectos secundarios del Ritalin. Los niños que viven en este valle alpino han sufrido pesadillas y ataques de pánico, calambres musculares, manía persecutoria e intentos de suicidio.
Fuente: Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=49898&id_edicion=4707
Juan Pundik
Psiquiatra
Perdió su demanda ante la Comisión Europea para que no se permitiese dar Prozac a niños, pero de ahí surgió la Plataforma contra la Medicalización de la Infancia, de la que es presidente. «`Medicalización´, no `medicación´ –puntualiza–. El problema es el abuso y el mal diagnóstico.» Hablamos con él.
XLSemanal. Usted es de los que niega la mayor. Asegura que el trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad no es una patología.
Juan Pundik. Es que no lo es. Lo que hace el DSM, la biblia psiquiátrica (manual de enfermedades mentales), es describir nuestras conductas y transformarlas en patologías. El cuestionamiento es en bloque al DSM, que es por lo que se guían lo psiquiatras e incluso los médicos de cabecera para diagnosticar, por ejemplo, una patología que no existe, como es el déficit de atención. No atender en clase no es una enfermedad. Los que derivan a los chicos a un especialista son, normalmente, los profesores que tienen que manejar a 35 alumnos, lo que, naturalmente, no es fácil. Tenerlos quietos y callados puede hasta cuestionarse que sea sano, pero las características de la escolaridad así lo requieren y, en consecuencia, lo mejor es tenerlos drogados. Es lo que se hace con los ancianos en algunos geriátricos.
XL. Habla usted de `droga´, no de `medicamento´, ¿por qué?
J.P. El metilfenidato que contiene esa medicación es un derivado anfetamínico. En nuestro país se comercializa con denominaciones como Rubifen, Concerta, Strattera, Ritalina o Ritalin, como viene en su origen, en Estados Unidos. Todos aquellos que no estamos de acuerdo con que se drogue a los niños la denominamos `cocaína pediátrica´. Y no es una denominación arbitraria. Cuando hablo de sustancias, lo primero que hago es probarlas yo mismo. Invito a cualquiera que considere que un niño debe tomar una de estas sustancias a que haga lo mismo, que pruebe el metilfenidato, que se lo administre a sí mismo y que me cuente luego.
XL. ¿Cuál fue su experiencia?
J.P. Me sentí drogado. Y eso que me administré la misma dosis que se da a un niño y yo tengo el triple de peso. Y la sensación era la de ir todo el día drogado, no me sentía normal, yo mismo. Me quitó totalmente el apetito y me perturbaba el sueño. Todo, malas sensaciones.
XL. Admitamos que el déficit de atención no es una patología, pero es una conducta o incluso una forma de ser, si lo prefiere, que dificulta la vida, el día a día, del niño.
J.P. No, no dificulta la vida del niño; si acaso, la de los padres o los profesores.
XL. Pero el niño que no consigue un rendimiento escolar adecuado porque es disperso o hiperactivo tiene más posibilidades de enfrentarse a un fracaso no ya escolar, sino social, con lo que eso supone de traumático...
J.P. Querrá decir que no consigue el rendimiento escolar que se le quiere imponer. Yo tengo un largo historial de gente que fue diagnosticada y hasta medicada como hiperactiva simplemente porque esa escolaridad que querían imponerle no le servía, porque quería ser bailarina o jugador de fútbol. El problema es por qué les imponemos a todos los niños un menú fijo, cuando cada uno tiene habilidades diferentes. No todos valemos para lo mismo.
XL. Habrá niños que sí tengan un problema real por ser hiperactivos. Deme una solución que no sean las pastillas.
J.P. Como psicoanalista no puedo dar otra que el psicoanálisis. Yo no diría que el psicoanálisis es la forma... pero un psicoanalista está en condiciones de escuchar a un niño y trabajar con él para saber cuál es su objetivo en la vida, orientarlo y ayudar a los padres.
XL. Ustedes defienden que estas pastillas suponen una medicación excesiva para los niños, pero es un hecho que llevan 40 años en el mercado y no han dado problemas significativos.
J.P. No lleva tanto y, desde luego, aún menos aplicada a los niños. Lo que sucede es que de repente a una sustancia se le ha inventado una aplicación, que es lo que sucede con muchas medicaciones. Hace 20 años no existía el diagnóstico de hiperactividad, es un invento que no tiene más de 15 años...
XL. Tampoco existía el diagnóstico de la depresión hace 70 años y eso no quiere decir que no existiera entonces.
J.P. De la depresión ya habló Freud hace cien años. Pero si coges el DSM vas a encontrar que el conflicto religioso también es una patología, como lo es el conflicto entre hermanos, el conyugal... todos tienen un número que los distingue como patología y, por lo tanto, son susceptibles de ser medicados. ¡El DSM está subvencionado por la industria farmacéutica! Se rige por la máxima de que toda persona sana es `sana´ porque no ha sido bien diagnosticada. Para la industria farmacéutica, todos somos enfermos.
XL. No es un poco tópico esto de que las farmacéuticas son los malos, malísimos de la peli...
J.P. Es que es así. La industria farmacéutica es el malo de la película y tiene compradas a la FDA, a la agencia europea del medicamento e incluso a la OMS. Pero si es gente suya... Salen del consejo directivo de la empresa farmacéutica para pasar a las agencias del medicamento. Esto es fácil de ver. Además, pagan todos los congresos médicos. La industria farmacéutica es la más poderosa porque ninguna da tantos beneficios.
XL. Algo bueno habrán hecho. Admitamos que, sin ir lejos, han creado medicamentos que nos salvan la vida...
J.P. Sí, por supuesto, pero eso no justifica lo que están haciendo ahora, la medicalización a la que someten a la población.
XL. ¿Estas pastillas contra el TDAH crean adicción?
J.P. Totalmente.
XL. ¿Sabe que sus defensores argumentan lo contrario: que, de no tomarla siendo niños, esos chicos hiperactivos serán más susceptibles de caer en las drogas en la adolescencia?
J.P. Para nada. Eso no es así.
XL. ¿Puede demostrarlo? ¿Hay estudios sólidos que avalen sus críticas? Se lo digo porque no parece haberlos y los pocos que hay son los hechos por la Cienciología (crítica con la psiquiatría en general). ¿Cómo se explica esto?
J.P. Hay estudios, aunque todavía no de sus efectos a largo plazo, pero es que no hay más que leer los prospectos. El de Rubifen, por ejemplo, indica como posibles efectos secundarios vértigo, dolor de cabeza, insomnio, náuseas, nerviosismo, palpitaciones, reacciones cutáneas y alteraciones de la presión arterial. El mismo prospecto, insisto, advierte de que su uso puede generar dependencia de tipo anfetamínico. Un dechado de virtudes...
XL. ¿Cree usted que se impondrá la medicación a los niños?
J.P. Veremos. De momento, el movimiento internacional contra el Tamiflu ha funcionado: nadie lo compra en las farmacias. Y en México hemos conseguido que el Parlamento dicte una ley por la cual se abrirá un expediente a todo colegio o docente que indique la necesidad de medicar a un menor y derivarlo a un médico por problemas relacionados con su aprendizaje. Los profesores no pueden indicar a los padres que los niños deben ser medicados. Mire, hace 30 años lo normal era pegarle a un niño y en los colegios estaba autorizado. Hemos conseguido que ya no sea así. Ahora vamos a por la medicalización.
Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=4707&id_articulo=49898&id=22989&p=magazine
Cinco preguntas sobre `la pastilla de la tranquilidad´
1. ¿Qué son el Ritalin, el Concerta o el Rubifen?
Son los nombres comerciales de un psicoestimulador que contiene el principio activo metilfenidato. Se emplea para mejorar la capacidad de concentración de niños, jóvenes y adultos afectados de TDAH.
2. ¿Desde cuándo existe esta sustancia?
El metilfenidato fue descubierto en 1944 por el químico Leandro Panizzon mientras buscaba un medicamento estimulante. Él mismo no se sentía del todo satisfecho con el débil efecto de su sustancia, pero a su mujer, Rita, le gustaba tomarla antes de sus partidos de tenis. A ella se debe el nombre comercial del compuesto, Ritalin, que recibió la autorización para ser comercializado en 1954.
3. ¿Cómo actúa?
En la actualidad, la mayoría de los especialistas cree que los niños con TDAH presentan un trastorno del metabolismo cerebral: no siempre disponen de las cantidades necesarias del neurotransmisor dopamina. El Ritalin hace que, en el corto plazo, el cerebro use mejor la dopamina disponible. Muchos pacientes de TDAH pueden así concentrarse y ordenar mejor sus pensamientos.
4. ¿Cuánto se emplea?
En 1999 se recetaron ocho millones de dosis diarias; en 2008 fueron 52 millones. Los expertos explican este aumento en parte por el hecho de que cada vez más niños con TDAH son reconocidos como tales y reciben el tratamiento pertinente, pero también se debe a un fuerte incremento en los diagnósticos erróneos.
5 ¿Se diagnostica correctamente el TDAH?
Un diagnóstico serio precisa de numerosas sesiones. A menudo, los psiquiatras tienen que recurrir a la opinión de otros expertos. El procedimiento incluye un completo cuestionario a los padres sobre el desarrollo del niño y el contexto familiar, exploraciones neurológicas, test de inteligencia, análisis sanguíneos... Los padres deberían mostrarse escépticos si un médico establece este diagnóstico tras una sola cita y pretende recetar Ritalin o un compuesto similar de primeras. Su empleo para confirmar el diagnóstico («si funciona, es que se trata de TDAH»), no está justificado en ningún caso.
Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=4707&id_articulo=49898&id=22990&p=magazine
Pascal acaba cubierto de ceniza. El rubio Nikola lo observa. Florian construye un dragón con huesos de animales.
Pocos síndromes enfrentan tan agriamente a los médicos como el de déficit de atención con hiperactividad en los niños. Unos, la mayoría, defienden que tomen psicoestimulantes a diario. Los otros se oponen tajantemente. Mientras el consumo de estos fármacos se dispara en España, en Alemania un neurobiólogo ha llevado a cabo un experimento único: aislar a once de estos chavales durante ocho semanas en lo alto de una montaña privados de las pastillas.
Adrián llora, Echa de menos a sus padres, pero a sus nueve años les ha prometido que aguantará. No quiere ir más al neurólogo, al psicólogo, al psiquiatra, que examinen su cerebro o estudien su inteligencia.
Hace dos años terminó él solo un puzle de 500 piezas, pero no era capaz de seguir el ritmo de su clase, molestaba, retrasaba las lecciones, se levantaba. La profesora no podía trabajar. En casa, su madre únicamente sabía regañarlo. Adrián toma la pastilla desde entonces. «La pastilla hace que esté triste», dice el niño. También, que no sienta hambre.
El pequeño está confuso. La nostalgia de la familia, el entorno extraño, los otros chicos, todo tan ruidoso. «Para de una vez»; «no quiero»; «me está molestando»; «me ha empujado»... Aquí, nadie consigue mantenerse al margen; todos duermen sobre colchones extendidos en el suelo. Algunos chicos gritan en sueños. Pero Adrián quiere librarse de esa pastilla, quiere intentarlo. Por eso está en este prado de los Alpes.
Su nuevo hogar es una cabaña, sin chucherías, nada de azúcar, nada de tele ni videojuegos. Los animales observan, desconcertados, a sus nuevos vecinos. Once niños, de entre 8 y 14 años, acompañados por tres adultos. Aquí es donde los pequeños tendrán que aprender a controlar sus arrebatos, asumir sus talentos y sus incapacidades, superar antiguas conductas y probar otras nuevas. Y es que estos niños han llegado al límite. Sus padres y madres, también. Se han agotado en su infierno de escuela y educación convencional. Los padres arrastran sentimiento de culpa. Para el padre de Adrián, dejar a su hijo aquí es agarrarse a un clavo ardiendo. Ya lo ha probado todo.
Estos niños no se adaptan a comportamientos como quedarse sentados y callados, por ejemplo. Tampoco parecen hacerles mella los castigos. Pasan de los deberes y rara vez hacen lo que se les dice. Son impredecibles. Y como el orden parece ser necesario para superar el día a día, se recurre a fármacos para atenuar esa naturaleza excitable. Se les da una sustancia química llamada metilfenidato, más conocida por uno de sus nombres comerciales: Ritalin. Esta sustancia altera el metabolismo del cerebro. La pastilla tranquiliza a los niños... y a los padres.
El diagnóstico para estos niños es «déficit de atención y síndrome de hiperactividad» –ADHS, en sus siglas en inglés– o trastorno por déficit de atención con hiperactividad –TDAH–. Pocos cuadros sintomáticos hay como éste sobre los que difieran tanto las opiniones especializadas; médicos y científicos protagonizan agrias polémicas y defienden posturas enfrentadas. Muchos médicos creen que el reducido autocontrol de estos niños tiene una causa genética, que es un trastorno metabólico congénito. Los psicólogos evolutivos, en cambio, explican el TDAH por la creciente sobrecarga de estímulos a que están sometidos los niños y por una menor disposición de los padres a educar a sus hijos como lo que son: niños.
En 1991, en Alemania, de donde son los menores que participan en este experimento en los Alpes, unos 1.500 niños y jóvenes fueron diagnosticados de TDAH. Hoy, según cálculos del Instituto Robert Koch, sufren este síndrome cerca de 600.000 jóvenes. Cuatro veces más chicos que chicas. En España, la Fundación Jiménez Díaz tasa entre un 5 y un 10 por ciento el número de escolares que sufre este trastorno, aunque las cifras son hasta ahora poco fiables. Lo que sí es un hecho es que el consumo de psicoestimulantes en el mundo se ha multiplicado por 150 entre 1990 y 2007. Los efectos a corto plazo de esta medicación están bien documentados; los efectos a largo plazo, no. En la consulta a padres más extensa llevada a cabo hasta el momento, realizada por encargo de una mutua médica de Austria, dos tercios de los progenitores afirmaron que sus hijos presentaban efectos secundarios del Ritalin. Los niños que viven en este valle alpino han sufrido pesadillas y ataques de pánico, calambres musculares, manía persecutoria e intentos de suicidio.
Fuente: Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo.php?id=49898&id_edicion=4707
Juan Pundik
Psiquiatra
Perdió su demanda ante la Comisión Europea para que no se permitiese dar Prozac a niños, pero de ahí surgió la Plataforma contra la Medicalización de la Infancia, de la que es presidente. «`Medicalización´, no `medicación´ –puntualiza–. El problema es el abuso y el mal diagnóstico.» Hablamos con él.
XLSemanal. Usted es de los que niega la mayor. Asegura que el trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad no es una patología.
Juan Pundik. Es que no lo es. Lo que hace el DSM, la biblia psiquiátrica (manual de enfermedades mentales), es describir nuestras conductas y transformarlas en patologías. El cuestionamiento es en bloque al DSM, que es por lo que se guían lo psiquiatras e incluso los médicos de cabecera para diagnosticar, por ejemplo, una patología que no existe, como es el déficit de atención. No atender en clase no es una enfermedad. Los que derivan a los chicos a un especialista son, normalmente, los profesores que tienen que manejar a 35 alumnos, lo que, naturalmente, no es fácil. Tenerlos quietos y callados puede hasta cuestionarse que sea sano, pero las características de la escolaridad así lo requieren y, en consecuencia, lo mejor es tenerlos drogados. Es lo que se hace con los ancianos en algunos geriátricos.
XL. Habla usted de `droga´, no de `medicamento´, ¿por qué?
J.P. El metilfenidato que contiene esa medicación es un derivado anfetamínico. En nuestro país se comercializa con denominaciones como Rubifen, Concerta, Strattera, Ritalina o Ritalin, como viene en su origen, en Estados Unidos. Todos aquellos que no estamos de acuerdo con que se drogue a los niños la denominamos `cocaína pediátrica´. Y no es una denominación arbitraria. Cuando hablo de sustancias, lo primero que hago es probarlas yo mismo. Invito a cualquiera que considere que un niño debe tomar una de estas sustancias a que haga lo mismo, que pruebe el metilfenidato, que se lo administre a sí mismo y que me cuente luego.
XL. ¿Cuál fue su experiencia?
J.P. Me sentí drogado. Y eso que me administré la misma dosis que se da a un niño y yo tengo el triple de peso. Y la sensación era la de ir todo el día drogado, no me sentía normal, yo mismo. Me quitó totalmente el apetito y me perturbaba el sueño. Todo, malas sensaciones.
XL. Admitamos que el déficit de atención no es una patología, pero es una conducta o incluso una forma de ser, si lo prefiere, que dificulta la vida, el día a día, del niño.
J.P. No, no dificulta la vida del niño; si acaso, la de los padres o los profesores.
XL. Pero el niño que no consigue un rendimiento escolar adecuado porque es disperso o hiperactivo tiene más posibilidades de enfrentarse a un fracaso no ya escolar, sino social, con lo que eso supone de traumático...
J.P. Querrá decir que no consigue el rendimiento escolar que se le quiere imponer. Yo tengo un largo historial de gente que fue diagnosticada y hasta medicada como hiperactiva simplemente porque esa escolaridad que querían imponerle no le servía, porque quería ser bailarina o jugador de fútbol. El problema es por qué les imponemos a todos los niños un menú fijo, cuando cada uno tiene habilidades diferentes. No todos valemos para lo mismo.
XL. Habrá niños que sí tengan un problema real por ser hiperactivos. Deme una solución que no sean las pastillas.
J.P. Como psicoanalista no puedo dar otra que el psicoanálisis. Yo no diría que el psicoanálisis es la forma... pero un psicoanalista está en condiciones de escuchar a un niño y trabajar con él para saber cuál es su objetivo en la vida, orientarlo y ayudar a los padres.
XL. Ustedes defienden que estas pastillas suponen una medicación excesiva para los niños, pero es un hecho que llevan 40 años en el mercado y no han dado problemas significativos.
J.P. No lleva tanto y, desde luego, aún menos aplicada a los niños. Lo que sucede es que de repente a una sustancia se le ha inventado una aplicación, que es lo que sucede con muchas medicaciones. Hace 20 años no existía el diagnóstico de hiperactividad, es un invento que no tiene más de 15 años...
XL. Tampoco existía el diagnóstico de la depresión hace 70 años y eso no quiere decir que no existiera entonces.
J.P. De la depresión ya habló Freud hace cien años. Pero si coges el DSM vas a encontrar que el conflicto religioso también es una patología, como lo es el conflicto entre hermanos, el conyugal... todos tienen un número que los distingue como patología y, por lo tanto, son susceptibles de ser medicados. ¡El DSM está subvencionado por la industria farmacéutica! Se rige por la máxima de que toda persona sana es `sana´ porque no ha sido bien diagnosticada. Para la industria farmacéutica, todos somos enfermos.
XL. No es un poco tópico esto de que las farmacéuticas son los malos, malísimos de la peli...
J.P. Es que es así. La industria farmacéutica es el malo de la película y tiene compradas a la FDA, a la agencia europea del medicamento e incluso a la OMS. Pero si es gente suya... Salen del consejo directivo de la empresa farmacéutica para pasar a las agencias del medicamento. Esto es fácil de ver. Además, pagan todos los congresos médicos. La industria farmacéutica es la más poderosa porque ninguna da tantos beneficios.
XL. Algo bueno habrán hecho. Admitamos que, sin ir lejos, han creado medicamentos que nos salvan la vida...
J.P. Sí, por supuesto, pero eso no justifica lo que están haciendo ahora, la medicalización a la que someten a la población.
XL. ¿Estas pastillas contra el TDAH crean adicción?
J.P. Totalmente.
XL. ¿Sabe que sus defensores argumentan lo contrario: que, de no tomarla siendo niños, esos chicos hiperactivos serán más susceptibles de caer en las drogas en la adolescencia?
J.P. Para nada. Eso no es así.
XL. ¿Puede demostrarlo? ¿Hay estudios sólidos que avalen sus críticas? Se lo digo porque no parece haberlos y los pocos que hay son los hechos por la Cienciología (crítica con la psiquiatría en general). ¿Cómo se explica esto?
J.P. Hay estudios, aunque todavía no de sus efectos a largo plazo, pero es que no hay más que leer los prospectos. El de Rubifen, por ejemplo, indica como posibles efectos secundarios vértigo, dolor de cabeza, insomnio, náuseas, nerviosismo, palpitaciones, reacciones cutáneas y alteraciones de la presión arterial. El mismo prospecto, insisto, advierte de que su uso puede generar dependencia de tipo anfetamínico. Un dechado de virtudes...
XL. ¿Cree usted que se impondrá la medicación a los niños?
J.P. Veremos. De momento, el movimiento internacional contra el Tamiflu ha funcionado: nadie lo compra en las farmacias. Y en México hemos conseguido que el Parlamento dicte una ley por la cual se abrirá un expediente a todo colegio o docente que indique la necesidad de medicar a un menor y derivarlo a un médico por problemas relacionados con su aprendizaje. Los profesores no pueden indicar a los padres que los niños deben ser medicados. Mire, hace 30 años lo normal era pegarle a un niño y en los colegios estaba autorizado. Hemos conseguido que ya no sea así. Ahora vamos a por la medicalización.
Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=4707&id_articulo=49898&id=22989&p=magazine
Cinco preguntas sobre `la pastilla de la tranquilidad´
1. ¿Qué son el Ritalin, el Concerta o el Rubifen?
Son los nombres comerciales de un psicoestimulador que contiene el principio activo metilfenidato. Se emplea para mejorar la capacidad de concentración de niños, jóvenes y adultos afectados de TDAH.
2. ¿Desde cuándo existe esta sustancia?
El metilfenidato fue descubierto en 1944 por el químico Leandro Panizzon mientras buscaba un medicamento estimulante. Él mismo no se sentía del todo satisfecho con el débil efecto de su sustancia, pero a su mujer, Rita, le gustaba tomarla antes de sus partidos de tenis. A ella se debe el nombre comercial del compuesto, Ritalin, que recibió la autorización para ser comercializado en 1954.
3. ¿Cómo actúa?
En la actualidad, la mayoría de los especialistas cree que los niños con TDAH presentan un trastorno del metabolismo cerebral: no siempre disponen de las cantidades necesarias del neurotransmisor dopamina. El Ritalin hace que, en el corto plazo, el cerebro use mejor la dopamina disponible. Muchos pacientes de TDAH pueden así concentrarse y ordenar mejor sus pensamientos.
4. ¿Cuánto se emplea?
En 1999 se recetaron ocho millones de dosis diarias; en 2008 fueron 52 millones. Los expertos explican este aumento en parte por el hecho de que cada vez más niños con TDAH son reconocidos como tales y reciben el tratamiento pertinente, pero también se debe a un fuerte incremento en los diagnósticos erróneos.
5 ¿Se diagnostica correctamente el TDAH?
Un diagnóstico serio precisa de numerosas sesiones. A menudo, los psiquiatras tienen que recurrir a la opinión de otros expertos. El procedimiento incluye un completo cuestionario a los padres sobre el desarrollo del niño y el contexto familiar, exploraciones neurológicas, test de inteligencia, análisis sanguíneos... Los padres deberían mostrarse escépticos si un médico establece este diagnóstico tras una sola cita y pretende recetar Ritalin o un compuesto similar de primeras. Su empleo para confirmar el diagnóstico («si funciona, es que se trata de TDAH»), no está justificado en ningún caso.
Fuente: http://xlsemanal.finanzas.com/web/articulo_complementarios.php?id_edicion=4707&id_articulo=49898&id=22990&p=magazine
Posted at 4:30 a.m. | Etiquetas: Psicologia | 0 Comments
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