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Nunca te quejes


Nunca te quejes de tu soledad o de tu infelicidad,
enfréntala con valor y derrótala.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado,
así como tu futuro será la consecuencia tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quienes sobreviven a pesar de todo.

 Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo,
de esta manera tus problemas aunque no se eliminen,
irán poco a poco perdiendo fuerza.

Despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte...
porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Cuida tus pensamientos y se volverán palabras…
Cuida tus palabras y se volverán actos…
Cuida tus actos y se volverán hábitos…
Cuida tus hábitos y se formará tu carácter…
Cuida tu carácter y determinarás tu VIDA.

Aprender a ser felices


Me parece que la primera cosa que tendríamos que enseñar a todo hombre que llega a la adolescencia es que los humanos no nacemos felices ni infelices, sino que aprendemos a ser una cosa u otra y que, en una gran parte, depende de nuestra elección el que nos llegue la felicidad o la desgracia.

Que no es cierto, como muchos piensan, que la dicha pueda encontrarse como se encuentra por la calle una moneda que pueda tocar como una lotería, sino que es algo que se construye, ladrillo a ladrillo, como una casa.

Habría también que enseñarles que la felicidad nunca es completa en este mundo, pero que, aun así, hay raciones más que suficientes de alegría para llenar una vida de jugo y de entusiasmo y que una de las claves está precisamente en no renunciar o ignorar los trozos de felicidad que poseemos por pasarse la vida soñando o esperando la felicidad entera.

Sería también necesario decirles que no hay "recetas" para la felicidad, porque, en primer lugar, no hay una sola, sino muchas felicidades y que cada hombre debe construir la suya, que puede ser muy diferente de la de sus vecinos.

Y porque, en segundo lugar, una de las claves para ser felices está en descubrir "qué" clase de felicidad es la mía propia. Añadir después que, aunque no haya recetas infalibles, sí hay una serie de caminos por los que, con certeza, se puede caminar hacia ella.

José Luis Martin Descalzo

Convivimos


Durante nuestra vida convivimos, muchas veces con sensaciones,
sin quererlas o desearlas, pero también con otras
que no valoramos en la medida que se merecen.

Convivimos con:
La angustia, el dolor, la duda, la soledad, la ansiedad,
la mentira, el temor, el rechazo, el desprecio, la venganza la propia y
 la ajena, con el silencio, con el mal, con el rencor,
con la rutina, con los desencantos, con los prejuicios,
con la falta de humildad, con la ausencia de valores y principios,
con la critica nuestra y la de ellos, con la ingratitud,
con soberbia de los inútiles que no pueden amar, con la incomprensión,
con la inseguridad, con la falta de ilusión, con el conformismo,
con el odio, con el olvido, con la pérdida, con la falta de libertad,
con el pasado sin resolver, con la indiferencia, con los malos pensamientos,
sin el perdón, con la envidia del otro y la de uno, con la falta de Fe,
sin un rumbo a seguir, con la impaciencia, con el mal humor de uno
y el de los demás, con la impotencia de no poder, con el aburrimiento,
con la palabra demás...

Más, siempre hay un más, también convivimos con:
El humor, con la alegría, con la risa de uno y la de los demás,
con los colores que nos traen paz y armonía, con el sol que nos da energía,
con la lluvia que no nos molesta, de las caminatas por la tarde,
con las sorpresas agradables, con las primeras brisas de primavera
y con cada una de las estaciones del año que nos enseñan entre otras cosas,
no todo es frío o calor, con la posibilidad de conocer la felicidad,
de dar amor y de ser correspondido, con la búsqueda de la verdad,
con la imaginación, con el bien, con un futuro mejor construido por uno,
con el cariño, con el amor, con los afectos, con los abrazos,
con las caricias, con la amistad, con charlas placenteras con amigos,
con el compañerismo, con la lealtad, con la Fe,
con proyectos posibles e imposibles, con las distintas manifestaciones del arte,
con la lectura, la música que nos transporta a lugares que uno solo conoce,
con fragancias y perfumes que nos dan lugar al placer,
con los recuerdos nostálgicos, y con el otro...

¿Tu con que quieres convivir?

Tener / Retener


Las realidades más grandes y más bellas, tanto más las tendrás cuanto menos las poseas y retengas.

Si quieres tener el mar, contémplalo, abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.

Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás; porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero.

Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos todo el viento será tuyo; porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir,  que se aleje, y lo tendrás maduro; porque si lo retienes poseído lo pierdes para siempre.

Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa abre los ojos y contempla; porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras.

Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo; goza teniendo todo y sin poseerlo, retenerlo.

¡Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla, dejándola correr sin retenerla!

La luz


La Luz es un concepto que aparece en todas las religiones, la mayoría de las filosofías y varias ciencias (la física quántica se basa en ella). Para decirlo simplemente, la luz es la energía que todo lo impregna. En un contexto espiritual, nos referimos a ella como "La Luz."

Esta Luz responde al pensamiento humano y más aún, a la intención del corazón.

Podemos ponernos en la Luz o poner en la Luz a los demás, diciendo o pensando: "Pido que la Luz vaya a (el nombre de la persona) para su bien mayor y el bien mayor de todos los involucrados." Es lo único que hay que hacer. Eso es mandar la Luz.

Agregamos, "para el mayor bien de todos los involucrados" para mantener nuestros deseos y preferencias personales (lo que pensamos que es lo mejor) fuera de la situación  (Aunque para nuestro ego esto sea inconcebible, no siempre sabemos qué es lo mejor para todas las personas y situaciones.) Enviamos la Luz "para el bien mayor de todos los involucrados" en caso de que nuestra idea de cómo algo debería suceder, no sea lo más adecuado, que el mayor bien tenga lugar de todas maneras.

Enviar la Luz para el bien mayor que a todos concierne nos permite relajarnos. Podemos confiar que lo que suceda después de mandar la Luz para el bien mayor de todos los involucrados es el bien mayor de todos los involucrados. No necesitamos manipular fervientemente los resultados para que sean lo que pensemos que es lo mejor.

La vida es un espejo


Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano.les respondió así:
La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante  mí
"El que quiera ser amado, que ame".

Merecer




Cuando el miedo a no merecer se sustituye por la certeza del fluir del amor que ya está sucediendo, el agradecimiento se transforma en algo tan inmenso que la necesidad de integración y conexión permanente también crece.
Así, con el reconocimiento, el Espíritu te provee sin descanso cuanto más tú agradeces y más sabes que necesitas justo lo que sea que estés recibiendo en ese momento.
Las antiguas sensaciones de miedo, de abandono y de carencia son sustituidas por la alegría del encuentro y por la abundancia infinita que supone entregarse en las manos de la divinidad y ofrecerse a su servicio totalmente.

Acerca de la necesidad de recibir


He conocido muchas personas que se preocupan por los otros, que son extremadamente generosas a la hora de dar, y que sienten un profundo placer cuando alguien les pide un consejo o apoyo.

Hasta aquí todo bien: es estupendo poder hacer el bien a nuestro prójimo.
En cambio, he conocido a muy pocas personas capaces de recibir algo, aún cuando les sea dado con amor y generosidad. Parece que el acto de recibir hace que se sientan en una posición inferior, como si depender de otro fuese algo indigno.
Piensan: "Si alguien nos está dando algo es porque somos incompetentes para conseguirlo con el propio esfuerzo".  O si no: "La persona que me da ahora, un día me lo cobrará con intereses". O aún, lo que es peor: "Yo no merezco el bien que me quieren hacer".

¿Por qué actuamos así?

Porque nos cuesta entender que este universo está constituido por dos movimientos.
El primero es la expansión, rigor, disciplina, conquista; el segundo es la concentración, meditación, entrega.

Basta mirar nuestro corazón (y no es por casualidad que el corazón siempre fue considerado como el símbolo de la vida), para comprender que son estas dos energías las que lo hacen latir, contraerse y expandirse al mismo ritmo.

Las numerosas estrellas del cielo están emitiendo luz, pero al mismo tiempo están absorbiendo todo a su alrededor, por aquello que es conocido por los físicos como fuerza de la gravedad.
Así los actos de dar y recibir, aún cuando sean aparentemente opuestos, forman parte del mismo y continuo movimiento.

No es mejor quien da con generosidad, ni es peor quien recibe con alegría.
El amor es, justamente, fruto de estas dos cosas, y una pequeña historia ilustra bien lo que quiero decir:

"Un leñador, acostumbrado al arduo trabajo de derribar árboles, terminó casándose con una mujer que era exactamente su opuesto: delicada, suave, capaz de hacer lindos bordados con sus dedos gentiles. Orgulloso de su esposa, él pasaba todo su tiempo en el bosque, haciendo su trabajo para que nada faltase en su casa.
Vivieron juntos durante muchos años, tuvieron tres hijos que crecieron, estudiaron, se casaron y fueron a vivir a lugares distantes, como suele suceder la mayoría de las veces. La pareja continuaba en la misma cabaña, pero mientras el hombre se sentía cada vez más fuerte por causa de su trabajo, la mujer empezó a debilitarse. Ya no bordaba más, perdió el apetito, no hacía sus caminatas diarias, y vio desaparecer toda la alegría de su vida. Su estado de salud se agravó de tal manera que ya no se levantaba más de la cama.
El marido ya no sabía que hacer. Una noche cuando una fiebre alta hizo que el rostro de su esposa adquiriera una palidez mortal, él tomó con sus manos fuertes los delicados dedos de su esposa y comenzó a llorar:
- ¡No me dejes!-decía sollozando.
La mujer tuvo fuerzas para decir, en medio de los delirios provocados por la fiebre:
-¿Pero por qué lloras?
-¡Porque te necesito!
El brillo de los ojos de la mujer pareció retornar.
¿Y sólo ahora es que me lo dices? Yo pensé que cuando nuestros hijos crecieron y partieron, mi vida había perdido el sentido. ¡Tú siempre has sido tan independiente!
-Yo tenía vergüenza de recibirlo -dijo el leñador.- Siempre pensé que no merecía todo lo que hacías por mí.
A partir de ese día la mujer volvió a recuperar la salud, volvió a caminar por el bosque y a hacer sus bordados.
Volvió a vivir, volvió a ser feliz.

Busca dentro de ti


Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales.

Aún para abrirte camino en la selva virgen, aún para levantar un muro, aún para tender un puente, has de buscar antes, en ti, el secreto.

Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos. Todas las arquitecturas están ya levantadas, dentro de ti.

Pregunta al arquitecto escondido. Él te dará sus fórmulas. Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente... entra en tu interior y pregunta...

Y sabrás lo esencial de todos los problemas y se te enseñará lo mejor de todas las fórmulas, y se te dará la más sólida de todas las herramientas.

Y acertarás constantemente, puesto que dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos...

Suelta y deja ir


A veces, es mejor dejar que algo se vaya y comenzar de nuevo.

Hay cosas que nos pasan en la vida que encontramos difíciles de aceptar. Los recuerdos regresan y nos perturban una y otra vez.

Cuando algo sucede en nuestras vidas que encontramos difícil de aceptar, tenemos que decidir si hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas.

Si lo hay, debemos hacer lo que podamos para que todo esté de nuevo bien.

Pero si hemos hecho todo lo posible, y en nuestro corazón sabemos que ahora no hay nada más que hacer, entonces, dejemos que se vaya lo que nos quita la tranquilidad.

Después de haber repasado los "qué hubiera pasado si..." y los "¿por qué?", quizás aprendamos una lección valiosa.

Y descubramos que si bien fue doloroso, crecimos por la experiencia.

"Todo lo que sucede, sucede por una razón" 

La vida es un espejo


Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano. Les respondió así:
"La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante  mí
El que quiera ser amado, que ame".
Mahatma Gandhi (C)

Pensamientos para dejar fluir

Entender un poco más en profundidad cuales son los 5 pasos que se dan en todo proceso de creación puede ayudarte sin duda a ser más productivo y a producir resultados de mayor calidad.

A todos nos gusta ser creativos. Esa sensación de estar desarrollando una idea, concepto o proyecto es una de las experiencias más gratificantes que nos puede ofrecer la vida.
Así pues, veamos a continuación los 5 pasos que siempre están presentes en todo proceso de creación.

1.-Recopilación de información.
Esta es la fase en al que hemos de centrarnos en recoger tanta información e inspiración como nos sea posible. Esto puede incluir investigar material relacionado con el tema, leer o entrevistar a expertos en la materia, hacer una lista e ideas o ángulos de aproximación al tema… En definitiva es el momento de alimentar nuestra mente con todos los ingredientes que nos puedan permitir luego crear una “receta” magistral.

2.-Seleccionar y ordenar la información.
En este punto ha llegado el momento de poner un poco de orden en toda la información que hemos ido recopilando. Dejaremos a un lado todo aquello que no vaya a ser significativo, y empezaremos a centrar la atención en aquellas partes que si pueden ser relevantes. Esto ayudará a nuestra mente a empezar a buscar soluciones e ideas teniendo en cuenta toda la información realmente clave.

3.-Periodo de gestación.
Es un periodo en el que aparentemente no está pasando nada, pero en el que nuestra mente está procesando a nivel subconsciente toda la información que le hemos ido aportando. Ahí es donde realmente comienza a tomar inercia el proceso creativo.
Tu mente subconsciente es capaz de hacer conexiones entre las diferentes partes de información que tu mente consciente no es capaz de hacer.
Y es en esa fase en al que se produce ese momento de “eureka” cuando todas las piezas parecen encajar. Donde la idea de cómo enfocar ese proyecto toma forma. Donde comprendes como enfocar la trama de un libro. Donde aparece claro como enfocar tu nuevo negocio, etc…
Y este periodo de gestación puede durar tan poco como 5 minutos, o incluso en ocasiones es un periodo que dura varios años.

4.-Producción.
Después de la llegada de ese momento “eureka”, entramos en la fase de ponerse manos a la obra y trasladar a la realidad nuestra idea. Es el momento de ponerse a escribir, a planificar, a dibujar,… Es el momento de dejar fluir la energía y aprovechar todo ese flujo productivo. Es el momento de la acción con mayúsculas.
Generalmente esta es la parte más divertida en todo proceso creativo porque es precisamente cuando comienza a tomar forma todo aquello que previamente solo habíamos imaginado.

5.-Pulido.
En esta última fase es donde damos los toques finales. Una vez gestado el trabajo en la fase anterior, solo nos resta perfeccionarlo para que alcance el estándar que deseemos. Es el momento de detectar si se han de hacer algunos cambios, añadir o eliminar algunas cosas.

Así pués, ahí están los 5 pasos:
1.-Recopilación de la información.
2.-Seleccionar y ordenar la información.
3.-Periodo de gestación.
4.-Producción.
5.-Pulido.

Pon el mecanismo de la creatividad en marcha, y comienza a avanzar con decisión hacia tus mayores sueños.

Las ranitas en el bosque


Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y, vieron que era muy hondo; le dijeron a las desafortunadas que habían caído, que para efectos prácticos debían darse por muertas. Sin embargo, las dos ranitas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas, a pesar de que las otras les gritaban que sus esfuerzos serían inútiles.

Finalmente, una de las ranas, luego de muchos intentos, atendió a lo que las demás decían, se dio por vencida y se desplomó en barro para morir. La otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud seguía gritándole que era inútil, pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron: "nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos" y le preguntaron: "¿No escuchabas lo que te decíamos?" La ranita escribió en la tierra “gracias por apoyarme, ustedes me dieron fuerzas para salvarme”. Esa rana era sorda, y creía que las demás la estaban animando desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco.


Reflexión
La palabra tiene poder de vida y de muerte. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudarle a terminar el día, mientras que una palabra negativa para alguien desanimado, puede acabar por destruirlo.  Una palabra positiva te dará ese impulso extra que te ayuda a seguir adelante, pero de igual forma las ideas negativas o pesimistas dejan influencias en los demás que pueden hacerle perder las esperanzas.

Cualquiera puede decir palabras que roben a los demás el espíritu que les permite seguir la lucha en medio de tiempos difíciles, pero ante esto debemos ser sordos como la ranita, e intentar con mayor esfuerzo aún, para lograr nuestras metas. 

Tengamos cuidado con lo que decimos a otros, pero sobre todo con lo que escuchamos.

Sabiduría de los pueblos originarios

  • Trate la Tierra y todo lo que en ella habita con respeto
  • Manténgase cerca del Gran Espíritu
  • Muestre gran respeto por todos los seres
  • Trabajen juntos por el beneficio de la Raza Humana
  • Haga lo que sabe que es cierto.
  • Cuide del bienestar de la mente y del cuerpo.
  • Dedique una parte de sus esfuerzos para el Bien Mayor.
  • Sea siempre verdadero y honesto.
  • Asuma total responsabilidad por sus actos.

Anécdota del Budha

Descansaba una vez Buddha bajo a un árbol cercano a un estanque. Cuando vino a el un joven y le pregunto.
MAESTRO ¿que debo hacer para encontrar la verdad?
Sin responder, el Buddha se le acercó y de un empujón lo arrojó en el estanque, manteniéndole después sumergida la cabeza.
Lucho el joven infructuosamente por liberarse y cuando ya daba muestras de desvanecimiento, el Maestro le permitió salir.
Una vez repuesta de la sorpresa, El Buddha le inquirió: Cuando estabas bajo el Agua, ¿pensaste en bellas mujeres?
- NO, dijo el joven.
¿Pensaste en ricos manjares o en viajes por el mundo?
Una vez más la respuesta fue negativa.
Cuando anheles hallar la verdad con la misma vehemencia con que deseabas respirar, agregó el Buddha, cuando tan profundamente lo anheles en tu ALMA, ese día seguro la encontrarás.

Palabras que hacen milagros


La oración es una enorme fuente de poder, a la que se han reconocido grandes logros y curaciones milagrosas. El hecho de que las plegarias funciones refleja nuestra conexión con lo Absoluto y confirma que podemos hablar con Dios de una manera productiva.Esta comprobado que cuando un santo hindú se pone a meditar, los ejercicios respiratorios que practica ejercen un efecto fisiológico sobre su cuerpo. Con las oraciones ocurre lo mismo. Numerosos experimentos parecen indicar que tienen un efecto benéfico sobre la salud. Sin embargo, en el ámbito científico sigue reinando el escepticismo en torno a este hecho, ya que no se ha encontrado aún una forma de rezar que funcione el cien por cien de las veces, ni se puede predecir con exactitud en que casos sanará la plegaria.
Al psicólogo Lawrence LeShan, que estudió en profundidad la curación a distancia en sus diversas fórmulas, le llamó la atención que, en el caso de la oración, fracasos y milagros iban unidos con frecuencia. Según los estudios de LeShan, las oraciones no parecen no funcionar más que en el veinte porciento de las veces.
Las trampas de Dios
En realidad, la razón más práctica para examinar el papel de la plegaria en las curaciones es precisamente que algunas veces funciona. Y además, el hecho de que en ocasiones no lo haga con todo el poder y previsibilidad requeridas tal vez refleje las deficiencias no de la oración, sino de quienes la practican. Quizá los orantes no están en el estado anímico adecuado, no tienen fe o no piden lo correcto. Tal y como escribió C. S. Lewis: "si Dios hubiese atendido todas mis absurdas plegarias, ¿dónde estaría yo ahora?"
En vista de nuestras limitaciones, quizá el camino más sensato a seguir por un Ser Supremo sea el de frenar los efectos de las plegarias o ignorarlas en su mayor parte. Así reduciría el peligro que éstas podrían suponer si fueran utilizadas por seres imprudentes. Ello explicaría que no exista una fórmula eficaz de rezar.
Pero no es sólo eso; si las plegarias funcionaran siempre nadie moriría. En este sentido cabe citar a numerosos líderes espirituales que han fallecido víctimas de enfermedades dolorosas, nada propias de seres elevados. Santa Bernadette, a quien se le apareció la Virgen en Lourdes, murió de cáncer de huesos y tuberculosis a los 35 años; Krishnamurti, el célebre maestro espiritual, a causa de cáncer de páncreas; Suzuki Roshi, divulgador del budismo Zen, de cáncer de hígado; Ramana Maharshi, el santo más requerido de toda la India de cáncer de estómago, y la lista podría ser más extensa.
Las explicaciones a estas disfunciones en personas tan espirituales son múltiples, pero sea cual fuere la respuesta, su actitud nos lleva replantearnos una suposición muy extendida en la Nueva Era: que la falta de salud y las enfermedades denotan carencia de equilibrio espiritual. El argumento desde luego es falso pues si espiritualidad fuera sinónimo de salud ¿cómo explicar, en la otra cara de la moneda, la existencia de esos pecadores con salud óptima? Nadie tiene la culpa de estar enfermo: "Ni él pecó, ni lo hicieron sus padres, sino que esto es para que se manifiesten las obras de Dios en él", así contestó Jesús cuando los discípulos le preguntaron por un hombre que era ciego de nacimiento (Juan 9: 1-3). Tal vez en su respuesta esté la razón última de porque la oración no puede resultar absolutamente eficaz el cien por cien de los casos. Algunas dolencias tienen quizá un sentido cósmico, invisible a los mortales y tan sólo conocido por la divinidad.
¿Adónde van las oraciones?
La nueva forma en que concebimos actualmente el Universo y la psique humana deja obsoletas las creencias bíblicas sobre la existencia de un Dios que está "afuera" de nosotros y recibe nuestros ruegos como si fuera un satélite de comunicaciones. Hoy intuimos que ese Dios intermediario está íntimamente conectado con nuestra conciencia, por lo que el factor divino de la plegaria es interior y no exterior. Precisamente por ello la oración no siempre necesita ser pensada, puede ser inconsciente o tener lugar, incluso, en sueños.

Oración del Dalai Lama

”Anhelando liberar a todos los seres,
Siempre tomaré refugio
En Buda, Dharma y Sangha,
Hasta alcanzar la completa iluminación.”
“Entusiasmado por la sabiduría y la compasión,
Hoy, en presencia de Buda,
Genero la mente de la iluminación,
Para el beneficio de todos los seres.”
“Mientras perdure el espacio,
Mientras existan los seres,
Hasta entonces, que yo también permanezca,
Para eliminar el sufrimiento del mundo.”

Por qué amar a los animales?


Porque lo dan todo, sin pedir nada.

Porque ante el poder del hombre que cuenta con armas, son indefensos.

Porque son eternos niños, porque no saben de odios, ni de guerras.

Porque no conocen el dinero y se conforman solo con un techo donde guarecerse del frío.
Porque se dan a entender sin palabras, porque su mirada es pura como su alma.
Porque no saben de envidia ni rencores, porque el perdón es algo natural en ellos.
Porque saben amar con lealtad y fidelidad.

Porque dan vida sin tener que ir a una lujosa clínica.
Porque no compran amor, simplemente lo esperan y porque son nuestros compañeros, y eternos amigos que nunca traicionan.
Porque están vivos.

¡Por esto y por mil cosas más...merecen nuestro amor...! Si aprendemos a amarlos como se lo merecen; estaremos más cerca de Dios.

Madre Teresa de Calcuta

El Perro, el mejor amigo del hombre


Esta opinión, universalmente extendida, tiene un fundamento indiscutible; El perro es doméstico desde la más remota antigüedad (ya era compañero del hombre en la Edad del Bronce) y siempre ha sido una excelente ayuda en la más diversas tareas caza, pastoreo, vigilancia, tiro,... Sus cualidades como animal de compañía le hacen también insustituible. 
Son proverbiales su inteligencia, su nobleza, su sociabilidad y, sobre todo, una lealtad que, si ha sido bien educado, le liga a su dueño por encima de su propia vida. 
Un ejemplo clarísimo de todas las virtudes mencionadas, es el de aquellos perros "lazarillo" que, con un período de entrenamiento, sirven de guía a sus dueños ciegos. 
También son dignos de mención, los famosos perros "San Bernardo", que en la peligrosa cordillera de los Alpes ayudan al rescate de los montañeros perdidos.
En memoria de mi querida e inolvidable änke, mi fiel amiga y compañera  por once años.
 

Los perros nos necesitan tanto como nosotros a ellos, demoles el amor y el hogar que requieren para ser y hacernos felices.
Que Dios los colme de bendiciones y los rodee de ángeles que velen por ustedes y los guarden con bien

Somos felices y no lo sabemos

Tú y yo somos más benditos que millones de personas que no conocen el significado de vivir alegres con las cosas más simples que el Universo nos da a diario, con las grandes bendiciones que El nos concede momento a momento, con las maravillas que nos ofrece a cada instante. Tú y yo somos más benditos porque estamos en el mundo con un propósito muy claro, disfrutar nuestra vida. Reflexiona en lo siguiente y quizás puedas ver tu vida desde otro punto de vista y ser más felíz: Si te has despertado hoy con más salud que enfermedad, eres más bendito que el millón que no va a sobrevivir esta semana. Si nunca has conocido los peligros de la guerra, la soledad de la prisión, la agonía de la tortura, los dolores del hambre, estás más bendecido que 500 millones de personas en el mundo. Si tienes comida en la nevera, llevas la ropa limpia, Si tienes un techo encima de tu cabeza y un lugar seguro donde dormir, eres más rico que el 75% de los demás. Si tienes dinero en el banco, en tu cartera o unas monedas en una jarra en tu casa, eres parte del 8% de la población próspera del mundo entero Si tus padres están todavía vivos y casados eres poco común... Si llevas una sonrisa en tu cara y estás agradecido por todo, estás bendito porque la mayoría de la gente lo puede hacer pero no lo hace. Si puedes tomar la mano de alguien, abrazarlo o solamente tocar su hombro, eres bendito porque puedes ofrecer el toque que trasmite afecto.

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