Todo lo que sucede es por una razón

Tantas veces, en este tiempo saturado de información, hablamos con palabras de otros. Sin darnos cuenta, decimos cosas que no queremos decir, pensamos cosas que luego no decimos, o tenemos sentimientos que no expresamos. Quizás sea hora de ordenar todo esto y vivir mejor.
"Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las
palabras con la vida"
- Séneca -

La integridad. Que ésta sea nuestra marca, que así nos identifiquen las personas que nos rodean.
Decir lo que nos dicta el corazón, sentir las palabras que pronunciamos.
Vivir como pensamos, pensar como vivimos. Un gran desafío... para alcanzar un mundo mejor.
Ni hablar del desafío que significa para nosotros mismos... no?

Oración metafísica para la Sanación

Yo soy amor,Yo soy salud.
Yo soy paz.
Merezco ser amado.
Merezco ser feliz.Merezco estar sano.
Hoy comienza mi sanación de cuerpo,mente y espíritu.
Me perdono por lo errores que cometí sin olvidar a ninguno, porque no soy culpable de nada, no pude ni supe actuar de otro modo en esos momentos.
Perdono a todas las personas por las que sentí algún enojo,las acepto porque no pudieron ser como yo quería, las libero y me libero del rencor para siempre.
Cancélalo definitivamente el pasado en el presente, para liberar mi futuro.
Dejo de juzgarme y de juzgar a los demás para siempre.
Entrego ahora mismo todo mi dolor, mis errores y mi enfermedd a ti, Dios Padre Santo, para que lo transformes en salud, amor y paz.
Acepto todo como está ahora y con paciencia para comenzar a sanarme definitivamente.Mereco disfrutar del amor de mis seres queridos .Padre, tu estás en mi y yo en ti.
Por tu poder divino y tu amor dentro de mi, decido sanar mi cuerpo, mi mente y mi alma.
Abro mi corazòn a tu amor purisimo que me envuelve con su luz radiante revitalizando cada célula de mi organismo y cada pensamiento negativo, se convierte en positivo recreandome en una nueva vida llena de amor y alegría, que voy a compartir amando, comunicando todo lo que siento.
Deseo sanarme de todo corazón para luego ayudar a sanar a los demás y cumplir así con mi misión de amor y comunicación de amor en esta vida.

GRACIAS UNIVERSO QUE YA ES !!!

Pensamientos que sanan

Hay cosas lindas y hermosas por sentir, pero hay otra más grande que es vivir intensamente esta vida.

Es una aventura fascinante.Pero, ¿cuándo nos damos cuenta que es así, si ahora estamos en el limbo y la incertidumbre no nos deja dar con el objetivo con el que trabajamos durante tanto tiempo?

Hoy es el momento, el instante de tomar la más grande de nuestras decisiones.

No importa en qué situación social, económica o de salud nos encontremos.Hoy, aquí y ahora, comencemos a amarnos sinceramente, escuchando lo que nuestro niño interior nos dice.¿Sabes qué nos pide?AMOR, MUCHO AMOR Y COMPRENSIÓN.

Que no lo maltratemos con pensamientos negativos de uno mismo y hacia los otros.

Escuchando "esa vocecita", comenzaremos a hacer cosas buenas, por uno mismo y por los demás.Transformando los pensamientos negativos en sentimientos y acciones positivas, comenzará a brillar la luz de nuestro trascendental y último objetivo: la felicidad.

Comenzar a aceptar nuestra identidad y amar cada una de nuestras virtudes y defectos, es el camino hacia la felicidad.

Muchas veces, necesitamos reconciliarnos con nosotros mismos, perdonarnos y perdonar a los demás porque no son como "quisiéramos que fuesen".

Sanemos nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestra alma y nuestro cuerpo.

Esta es la tarea más loable de nuestra existencia; allí comienza nuestra felicidad y al elegir nuestra sanación estaremos contribuyendo a la sanación de toda la humanidad.Enrique Sartore
Nuestro niño interior tal vez quiere despertar y volver a reir y a soñar como lo hacía en otros tiempos. Ese niño que de pronto jugaba, compartía, sonreía, y no sabía del dolor, de las heridas, que día a día gastaba toda su energía sin pensar en el futuro ya que no conocía esa palabra, ni podía imaginar a qué se refería cuando algún adulto la pronunciaba.Ese niño que vive en ti, que vive en mí, que de pronto se quedó dormido porque sintió que no valía la pena estar despierto preso de cosas que desconoce como son las preocupaciones, los problemas laborales, la falta de dinero, las injusticias, el engaño, y todo aquello que te cansa y que también a él lo llenó de cansancio porque lo dejaste de lado, medio olvidado o totalmente o sólo lo recordas cuando regresas con tus pensamientos a aquellos momentos en que consideras que fuiste feliz, muy feliz...Tenemos que despertar a ese niño, necesita estar despierto y volver a reir, porque si él no rie nosotros tampoco, si él no es feliz nosotros tampoco.
¡¡Vamos!! Es el momento de mirar hacia adentro, y verlo, está ahí esperando que aprendas a vivir este presente que se nos va tan rápido, está en vos esperando que vuelvas a soñar, que algún día grites de felicidad, que sienta que podes bailar al compás de tu música sin importarte si es tu música preferida.
Perdón, amor, y otras tantas palabras endulzan los oidos de ese niño y lo alimentan con caricias en el alma.
No sos más joven ni sos un anciano por la edad cronológica que tengas, sos tan joven como el niño que vive en tí, pero si dejas que siga adormecido, si dejas que ese sueño sea eterno entonces sí podrás tener la vestimenta y el cuerpo de un adolescente pero tu espíritu estará envejecido.
Si hoy volves a reir por cualquier cosa que te sucede, si hoy llegas a casa y te perdes en algo que te alegra, si cuando vas por la calle te da risa el sombrero de alguien que pasa a tu lado, y si al salpicarte los pantalones con barro, te reis porque sentis que los lunares no te quedan bien: la mitad de la batalla está ganada... Lo despertaste y él espera que así seas todos los días, porque es el encargado de mostrarte la felicidad en las pequeñas cosas y eso forma parte del gran misterio de la vida.

Graciela De Filippis

Sonríe

Sonríe... lo haces muy bien. Sonríe. Que a través de ella se caen los muros de la timidez.Sonríe... lo haces muy bien. Que al sonreir se levanta el cálido susurro del cántico de la amistad.
Sonríe... lo haces muy bien. Cuando te lo propones se desata en ti lo especial que eres.Sonríe... lo haces muy bien. Al sonreir llegan los hermosos colores del saludo fraternal.
Sonríe... lo haces muy bien. Al mirarte en tu propia sonrisa ves los detalles del amor en su mágico esplendor.
Sonríe... lo haces muy bien. Porque te acaricias el alma cada vez que te muestras contento.
Sonríe... lo haces muy bien. Es el reflejo de tu ser que se evidencia cuando enseñas lo mejor de tí.
Sonríe... lo haces bien. El brillo de tus ojos acompaña a tu sonrisa para explotar como estrellas brillantes en la oscuridad nocturna.
Sonríe... lo haces muy bien. Ya que al mostrar tu sonrisa se suaviza el momento del coraje que pasastes ayer.
Sonríe... lo haces muy bien. Es que tu sonrisa se proyecta hacia el cielo y perfuma el ambiente con gratos olores que suenan a libertad.
Sonríe... lo haces muy bien. Sonido de ternura que arropa los sentidos, los cuales se saborean los barriles de miel que hasta ellos llega cuando tú los dejas oir.
Sonríe... lo haces muy bien. Al hacerlo logras conquistar al mundo. Porqué ¿quién puede resistirse a tu hermosa, graciosa y dulce sonrisa?
Sonríe... lo haces muy bien. Es tu carta de presentación.
Sonríe... lo haces muy bien. Ella nos deja ver al niño travieso que llevas por dentro.Sonríe... lo haces muy bien. Dios se ha placido en regalártela por lo tanto es tuya y debes reciprocar el gesto a aquellos que a tu alrededor están.
Sonríe... lo haces muy bien. Esta te conduce a ser amigo, amado, estimado, apreciado, valorizado, esperado, invitado, distinguido, recordado. Y a disfrutar de los agradables, gustosos, placenteros, ricos, abundantes y plácidos instantes que te regala la vida.
Sonríe... lo haces muy bien. Es el paso de agradecimiento a tu Creador por dejarte vivir hoy, por que el ayer ya pasó.
Sonríe... lo haces muy bien. Es el peldaño que te sube por los tramos del deseo de vivir, de gozar, de soñar, de volver a sonreir. Es tu derecho ante la vida... tu obligación al mundo y ante ti mismo.
Y lo haces muy bien... Y los que te rodean lo necesitan también.
Annie Ortiz
La sonrisa es la demostración física de la alegría del alma.

El victimismo


EL VICTIMISMO, LA COSTUMBRE DE CULPAR A LOS DEMAS.....
Cada día en cada decisión, las personas asumen una entre dos posiciones,
que dan curso a lo que será su éxito o su fracaso:
vivir como responsables o vivir como víctimas.

Es decir, culpar a otros de lo que les sucede o asumir que lo que recogemos se debe a lo que sembramos.

Por razones de biología, los humanos, tenemos recursos que nos permiten relacionarnos con el mundo de manera muy particular.
Cuatro de esos recursos cuya forma de utilización afectan nuestra vida en distintas áreas, son:
el lenguaje, la interpretación, la memoria y la imaginación.

-El lenguaje, se aprende en sociedad, está limitado por la forma de cultura que aprendemos y nos permite darle nombre a personas, objetos y situaciones.
Si no disponemos de un nombre para expresar situaciones o experiencias podemos sentirnos confundidos.
También el lenguaje nos permite usar esos nombres asignados, para describir lo que experimentamos, aunque las describamos prejuiciados por aprendizajes previos.

-La interpretación la hacemos con pensamientos o verbalizaciones y consiste en darle sentido racional a las cosas, opinar sobre ellas,
descifrar lo que signifcan en nuestro codigo personal.

En cuanto a los otros dos recursos, la memoria y la imaginación,
diremos que la memoria, facultad superior vinculada al cerebro,
nos permite almacenar y recordar experiencias e interpretaciones,
mientras que la imaginación sirve para pensar en lo que no existe y visualizar cómo será o sucederá.

Estos cuatro recursos los usamos, para conformar una opinión compleja acerca de nosotros, que conocemos como la auto-imagen, base, por cierto, de toda nuestra actuación social.

Esa auto-imagen surge de acuerdo con la forma como hemos sido tratados,
lo que hemos experimentado, como hemos interpretado nuestras experiencias y las consideraciones que hacemos sobre lo que podemos o no, hacer, lograr y disfrutar.

Se habla de autoimagen negativa o positiva,
si la manera de percibirnos es favorable o desfavorable,
lo cual repercute en toda nuestra autoestima.

Esa autoimagen la fortalecemos y protegemos férreamente,
la mayoría de las veces sin notarlo, a través de varios mecanismos de defensa entre los cuales mencionaré únicamente el de proyección.

La proyección, concepto utilizado en principio por Sigmund Freud,
sugiere que las personas recurren a la estrategia mental de colocar afuera,
en el mundo exterior, algo que realmente les pertenece o es creación.

Es una operación mental a través de la cual la persona se niega a responsabilizarse por una experiencia o situación causada o vivida por ella, y la coloca como causada por otras personas o cosas.

Aquí, se da origen, cuando se hace habitual,
a lo que podríamos denominar la personalidad de víctima.
La personalidad de víctima o el victimismo, consiste entonces en defenderme de posibles situaciones de malestar, a través del no reconocimiento y proyección externa de determinada situación.

Si una persona llega tarde al trabajo, dirá que la causa es el tránsito automotor, la lluvia, alguna otra persona o cierta eventualidad.

No pensará que la tardanza se debe a que no se organiza,
a un hábito que no ha notado que tiene, al mal cálculo del tiempo,
o a una protesta metafórica que hace contra el jefe, el trabajo o la empresa.

Aunque es una realidad frecuente la existencia de personas que se sienten poderosos y privilegiados, que se aprovechan de su rol o su capacidad para imponer conductas y métodos abusivos en contra de otros menos privilegiados en lo político, lo económico o lo social, también lo es la existencia de quienes se sirven del victimismo, para ganar atención o compasión.

Estos se muestran débiles y maltratados para encontrar el apoyo de otros
y evitar tener que realizar los esfuerzos que su situación de vida, natural o adquirida les impone.

Una forma rabiosa de victimismo, consiste en molestarse, por que otros no son como nosotros o como deseamos que sean.
En estos casos la tendencia es a atacarlos, acusarlos, etiquetarlos para dañarlos moral, emocional o físicamente.

Esta demostración de intolerancia excluyente, que por inconsciencia e ignorancia espiritual, suele verse amparada por ideologías y credos que ocultan lo que en realidad no es más que simple y llana conducta patológica.

Todos hemos actuado como víctima: niños, jóvenes, adultos y ancianos, hombres y mujeres, negros, indios y blancos, pobres, ricos.

No hay excepción a esta regla y la razón es que, salvo algunos privilegiados, las personas no conocen la forma cómo funciona su mente, como crean una realidad falsa basada en pensamientos irracionales que generan conflictos y sufrimiento.

¿Y cuáles serían las soluciones?
Acepte que suele vivir desde una posición de víctima, sin negarlo o evadirlo.Decida vivir desde una nueva posición mental, la responsabilidad de causa, lo cual consiste en aceptar que en alguna medida y a veces totalmente, es usted responsable de cuanto ocurre y acepta que ocurra en su vida.

Pregúntese:
¿Qué estoy haciendo para que esto me esté sucediendo?
-Acepte la nueva premisa de que usted no reacciona ante los eventos, situaciones o personas, sino a su interpretación u opinión acerca de ellos.
-No es lo que hacen sino lo que usted considera que deberían o no deberían hacer, lo que le afecta.
-Descubra la lista de personas y excusas que tiene para victimizarse.
-Manténgase alerta y relajado, para evitar reaccionar automáticamente.
-Pida a personas cercanas, a gente amiga, o a su pareja que le indiquen si se está victimizando en una puntual situacion, que le marquen los momentos en que los que usted recurre al habito de responder, victimizandose en lo que vive internamente como falta de capacidad de respuesta propia o como ha interpretado esa situacion que le es dificil manejar.
J. Carlos Fernández

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